06-12-2025, 07:38 AM
No es ilusa, es muy astuta. Puede ponerse siempre en un pasodoble que no es fácil de llevar el tiempo. Cuanto más me cuenta de sus palabras más me deja con la intriga de descubrir aquellos detalles. Su lectura es difícil, si fuera un libro de seguro ella estaría en un idioma el cual las palabras que crees conocer no son exactamente lo que crees. No es engañoso, no oculta nada, solo que se necesita la correcta interpretación de los textos.
Textos que tienen un precio, como todo en esta vida. Mi vista que ahora sobre ella, le ve entre curiosidades, la que te incentiva y la que te hace cuestionar. Al final todos fuimos aves enjauladas que ven por la ventana cómo aquello desconocido y deseando ser partícipes. Unos en jaulas de acero, otros en jaulas cromadas. Ella es metódica, elocuente, no habla como el resto, no puede ser igual que yo, algo que ya se intuía me hizo sonreír al ver que se confirma, pues es una pequeña luz. Una luciérnaga, una roca que refleja. No importa, ya puedo ver el suelo y aunque puede haber trampas ya veo donde tengo que caminar.
Asentí aceptando. Ejerciendo la menor de las resistencias para fluir aun en medio de la turbulencia. —Justo cómo me gusta. Si me la fueras a contar toda, ten por seguro que ya me hubiese ido. Siempre hay que guardar un último hilo antes de bajar el telón. — No para este acto, si no para las secuelas.
—La intriga me la causaste cuando apareciste frente a mi. Yo no recuerdo a otras personas que pudieran parecerse a mi de esta manera. Oírte y verte actuar es lo que ha hecho que yo cambie la orientación de mi velas. Aunque las corrientes no parezcan darte el rumbo que quieres, al final siempre será cómo manejes el timón lo que te te permita llegar a puerto o naufragar.— Eso dejaba un claro mensaje. Me mantuve tranquilo, aquella sensación fría en mi pecho ante lo ocurrió comenzaba a derretir. Al mismo tiempo el vapor bajo mi piel refrescaba, allí se iban disolviendo todos mi nervios con sus palabras. Ella claramente tiene un don con la palabra, la usa como hilos y yo cual muñeco de madera quiero aprender qué hacen.
Claro, se entendería que hablo de nuestros fisicos, el tono de piel, o el color del cabello. Yo no veo eso, rara la vez que pongo atención a esos detalles para señalarme como parecido. De hecho la distancia tampoco la uso como una referencia para estar cerca o lejos. Era lo poco que había dejado ver. —Lo bello una vez que estas afuera, es que no eres el mismo, aunque regresaras. Eso es lo mágico de este ensayo, espero que este capítulo te mejore, tanto como a mi.—
—Te hace darte cuenta que el camino que se busca nunca es el que se pensó al inicio. Qué construyes tu propia ruta. Cómo ahora, yo quiero seguir una ruta donde quieras pasar el tiempo conmigo, pero no por el hecho de que yo me puse a tu disposición.— Estos son lujos que quiero recibir pero sentir que yo lo me lo he ganado, que este momento, esta conversación, este compartir me hizo merecedor más allá de haber sido quien se presentó en este restaurante.
—Asherah. De tu ensayo ¿Cuál va siendo tu parte favorita?— Igual y ella tiene muchos años con este ensayo y puede tener muchas aventuras tantas que no las podría enumerar. Pero ahora podría decirme una, una que le encante y me haga entender qué es aquello que le ha fascinado más.
Textos que tienen un precio, como todo en esta vida. Mi vista que ahora sobre ella, le ve entre curiosidades, la que te incentiva y la que te hace cuestionar. Al final todos fuimos aves enjauladas que ven por la ventana cómo aquello desconocido y deseando ser partícipes. Unos en jaulas de acero, otros en jaulas cromadas. Ella es metódica, elocuente, no habla como el resto, no puede ser igual que yo, algo que ya se intuía me hizo sonreír al ver que se confirma, pues es una pequeña luz. Una luciérnaga, una roca que refleja. No importa, ya puedo ver el suelo y aunque puede haber trampas ya veo donde tengo que caminar.
Asentí aceptando. Ejerciendo la menor de las resistencias para fluir aun en medio de la turbulencia. —Justo cómo me gusta. Si me la fueras a contar toda, ten por seguro que ya me hubiese ido. Siempre hay que guardar un último hilo antes de bajar el telón. — No para este acto, si no para las secuelas.
—La intriga me la causaste cuando apareciste frente a mi. Yo no recuerdo a otras personas que pudieran parecerse a mi de esta manera. Oírte y verte actuar es lo que ha hecho que yo cambie la orientación de mi velas. Aunque las corrientes no parezcan darte el rumbo que quieres, al final siempre será cómo manejes el timón lo que te te permita llegar a puerto o naufragar.— Eso dejaba un claro mensaje. Me mantuve tranquilo, aquella sensación fría en mi pecho ante lo ocurrió comenzaba a derretir. Al mismo tiempo el vapor bajo mi piel refrescaba, allí se iban disolviendo todos mi nervios con sus palabras. Ella claramente tiene un don con la palabra, la usa como hilos y yo cual muñeco de madera quiero aprender qué hacen.
Claro, se entendería que hablo de nuestros fisicos, el tono de piel, o el color del cabello. Yo no veo eso, rara la vez que pongo atención a esos detalles para señalarme como parecido. De hecho la distancia tampoco la uso como una referencia para estar cerca o lejos. Era lo poco que había dejado ver. —Lo bello una vez que estas afuera, es que no eres el mismo, aunque regresaras. Eso es lo mágico de este ensayo, espero que este capítulo te mejore, tanto como a mi.—
—Te hace darte cuenta que el camino que se busca nunca es el que se pensó al inicio. Qué construyes tu propia ruta. Cómo ahora, yo quiero seguir una ruta donde quieras pasar el tiempo conmigo, pero no por el hecho de que yo me puse a tu disposición.— Estos son lujos que quiero recibir pero sentir que yo lo me lo he ganado, que este momento, esta conversación, este compartir me hizo merecedor más allá de haber sido quien se presentó en este restaurante.
—Asherah. De tu ensayo ¿Cuál va siendo tu parte favorita?— Igual y ella tiene muchos años con este ensayo y puede tener muchas aventuras tantas que no las podría enumerar. Pero ahora podría decirme una, una que le encante y me haga entender qué es aquello que le ha fascinado más.
