06-12-2025, 10:45 PM
El pelinegro de la gran espada que portaba en ese momento su espda, imponente estando de pie con vehemencia, mirando con frialdad a todos los ahí presentes, sin mostrar un ápice de misericordia por lo que había ocurrido, jugaba bien su papel, al final de cuentas había acabado con la vida de un abusivo sujeto, no esperaba las gracias, pero los rostros de espanto eran demasiado evidentes, no sabía si le temían a él o a sus nakamas en general, pero la situación parecía algo tensa, aunque no para el buen Dharma que ignoraba si esos lugareños tenían preocupaciones extra. "Carajo estos inútiles no parecen felices" En sus adentros se replicaba una idea, sabía que las cosas estaban más que extrañas, la información que soltaba el mal herido y moribundo extorsionador hacia Kyo podría ayudar bastante, mientras que Su primo trata de calmar a los demás sin tener mucho existo, el Zar que sobrepasaba los 2 metros de altura envainaba su gran arma depositando dicha arma en su espalda una vez más, no sin antes darle una pequeña y elegante sacudida en el viento, se podía escuchar como la poderosa arma cortaba con facilidad el ambiente, para así regresar a su sitio.
| Hmm menos mal Evie tiene un don muy peculiar. |
Decía en general con un tono de voz calmado y gravoso como siempre, mientras sus orbes de dirigían hacia donde estaban sus compañeros y luego a mirar a su compañera que hacía movimientos algo inusuales, pero que se le daban muy bien, atrayendo la atención de los lugareños que parecían mejorar sus caras de espanto con cada segundo que pasaba, mientras que el otro herido era cuestionado por el capitán de los Ryujin Jakka y también Su primo a una manera amable hacia su parte, todo parecía ir mejorando después del show que había dado el oriundo del North blue, no era su intención asustar, pero ahora que veía a los niños sollozando detrás de sus madres y las mujeres espantadas, sabía que quizá no fue la manera más vistosa de hacerse mostrar, sin embargo no podía tener piedad de alguien que osaba lastimar a gente tan desprotegida y estúpida, Dharma era amable y bueno a su manera, por no decir a su cruel manera.
|-¡Estúpidos piratas! SABIA QUE NOS METERÍAN EN PROBLEMAS.- | De la nada un viejo malhumorado que parecía muy molesto por lo ocurrido salía de una pequeña casa unos 20 metros a la derecha de los ahí presentes, que más que casa parecía un puesto de frutas o algo por el estilo, el hombre de avanzada edad y de tez morena que se veía tostado por el trabajo de campo y un rostro desgastado por la edad, pero que aún conservaba fuerzas para proteger a los suyos o algo así, se acercaba con un bastón en la mano, pero sin apoyarlo en el suelo, tratando de ir lo más rápido que podía lo cual le tomaba unos segundos largos, si bastante largos, pero su voz se replicaba cada vez más cerca. | ¡OH! además tienen secuestrada a... ¡una señorita! seguramente la tomaron del Reino de Sorbet ¡barbajanes sin escrúpulos!| Dharma escucho todo el cántico del viejo molesto, una mueca de molestia se dibujaba en su frente, sus venas se marcaban, el anciano no sabía a quién le hablaba, pero el Zar a veces podía no ser tan paciente, pero tras lo hablado por Evie, respiraba un poco más notando que no ayudaría mucho el mostrarse más hostil. | Este idiota que ahora está muerto, intentaba matar a este otro inútil que está en el suelo y de la señorita bueno… es nuestra nakama. |
Con su forma tan nada sutil el Zar se miraba imponente ante los ahí presentes, mientras con un movimiento de su rostro veía de forma desafiante al viejo, el cual a pesar de sentir temor y un terror indescriptible, lo toleraba, apretando los ojos un poco | P...pero ahora ellos vendrán a vengarse por su compañero muerto. | Dijo el Anciano con algo de miedo y preocupación ya no solo era por los Ryujin Jakka, sus ojos llorosos y de extensa preocupación eran notables, aunque eran cubiertos por unos lentes muy grandes, que denotaban su falta de visión el anciano no sobrepasaba el metro con sesenta centímetros, pero igual era un hombre con voluntad y eso Dharma podía inclinar la balanza para que no fuera tan hostil.
No pronunciaría palabra alguna más, puesto que dicho hombre y las mujeres que murmuraban con algo de impacto daban razón a lo sucedido, una pequeña niña que no pasaba de los 5 años salía detrás de su mamá y se dirigía a donde estaba Evie, llorando y mirando hacia donde estaba Kyo y Dharma algo espantada, por que eran los que se veían más malvados por su forma de expresarse, mientras que cuando la mirada de la pequeña se paseaba por la vista de Su primo se sentía más confiada y con Evie aumentaba la sensación de confianza| "Princesa-sama sálvenooos por favor... ¡wuaaah¡" |con un tono muy dulce y que le rompería el corazón a cualquier ser humano, menos a Dharma se expresaba la pequeña infante, para luego poner sus manos en los ojos y llorar estando a no más de un metro de distancia de su compañera navegante. Las personas estaban en shock aún pero poco a poco darían sus puntos de vista y lo que sucedería ahí no era algo que pudiera predecir el Zar.
| Hmm menos mal Evie tiene un don muy peculiar. |
Decía en general con un tono de voz calmado y gravoso como siempre, mientras sus orbes de dirigían hacia donde estaban sus compañeros y luego a mirar a su compañera que hacía movimientos algo inusuales, pero que se le daban muy bien, atrayendo la atención de los lugareños que parecían mejorar sus caras de espanto con cada segundo que pasaba, mientras que el otro herido era cuestionado por el capitán de los Ryujin Jakka y también Su primo a una manera amable hacia su parte, todo parecía ir mejorando después del show que había dado el oriundo del North blue, no era su intención asustar, pero ahora que veía a los niños sollozando detrás de sus madres y las mujeres espantadas, sabía que quizá no fue la manera más vistosa de hacerse mostrar, sin embargo no podía tener piedad de alguien que osaba lastimar a gente tan desprotegida y estúpida, Dharma era amable y bueno a su manera, por no decir a su cruel manera.
|-¡Estúpidos piratas! SABIA QUE NOS METERÍAN EN PROBLEMAS.- | De la nada un viejo malhumorado que parecía muy molesto por lo ocurrido salía de una pequeña casa unos 20 metros a la derecha de los ahí presentes, que más que casa parecía un puesto de frutas o algo por el estilo, el hombre de avanzada edad y de tez morena que se veía tostado por el trabajo de campo y un rostro desgastado por la edad, pero que aún conservaba fuerzas para proteger a los suyos o algo así, se acercaba con un bastón en la mano, pero sin apoyarlo en el suelo, tratando de ir lo más rápido que podía lo cual le tomaba unos segundos largos, si bastante largos, pero su voz se replicaba cada vez más cerca. | ¡OH! además tienen secuestrada a... ¡una señorita! seguramente la tomaron del Reino de Sorbet ¡barbajanes sin escrúpulos!| Dharma escucho todo el cántico del viejo molesto, una mueca de molestia se dibujaba en su frente, sus venas se marcaban, el anciano no sabía a quién le hablaba, pero el Zar a veces podía no ser tan paciente, pero tras lo hablado por Evie, respiraba un poco más notando que no ayudaría mucho el mostrarse más hostil. | Este idiota que ahora está muerto, intentaba matar a este otro inútil que está en el suelo y de la señorita bueno… es nuestra nakama. |
Con su forma tan nada sutil el Zar se miraba imponente ante los ahí presentes, mientras con un movimiento de su rostro veía de forma desafiante al viejo, el cual a pesar de sentir temor y un terror indescriptible, lo toleraba, apretando los ojos un poco | P...pero ahora ellos vendrán a vengarse por su compañero muerto. | Dijo el Anciano con algo de miedo y preocupación ya no solo era por los Ryujin Jakka, sus ojos llorosos y de extensa preocupación eran notables, aunque eran cubiertos por unos lentes muy grandes, que denotaban su falta de visión el anciano no sobrepasaba el metro con sesenta centímetros, pero igual era un hombre con voluntad y eso Dharma podía inclinar la balanza para que no fuera tan hostil.
No pronunciaría palabra alguna más, puesto que dicho hombre y las mujeres que murmuraban con algo de impacto daban razón a lo sucedido, una pequeña niña que no pasaba de los 5 años salía detrás de su mamá y se dirigía a donde estaba Evie, llorando y mirando hacia donde estaba Kyo y Dharma algo espantada, por que eran los que se veían más malvados por su forma de expresarse, mientras que cuando la mirada de la pequeña se paseaba por la vista de Su primo se sentía más confiada y con Evie aumentaba la sensación de confianza| "Princesa-sama sálvenooos por favor... ¡wuaaah¡" |con un tono muy dulce y que le rompería el corazón a cualquier ser humano, menos a Dharma se expresaba la pequeña infante, para luego poner sus manos en los ojos y llorar estando a no más de un metro de distancia de su compañera navegante. Las personas estaban en shock aún pero poco a poco darían sus puntos de vista y lo que sucedería ahí no era algo que pudiera predecir el Zar.
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