08-12-2025, 11:25 PM
La respuesta de Maki lo hizo sonreír ligeramente. Pese a su estado, se la notaba tan ávida como siempre, al menos en lo que respecta a sus encuentros privados. Aún así, sus frases y actitud rápidamente degeneró en tristeza, un llanto y dolor que el muchacho no entendía de dónde salía. - ¿Eh? ¿Qué sucede? No tienes por qué llorar, yo… -. Apenas podía entenderla, entre su tristeza y la confusión que le generó, decía cosas que si las repasaba por segunda vez en su cabeza podría comprender sin problemas. Le hubiera llegado una respuesta, pero el destino no les tenía preparado eso.
Un grito, un anuncio, una declaración de intenciones. No fue lo suficientemente rápido para detener a Maki, pero no temió acercarse a la zona del barco más cercana a la playa, a esa persona que los esperaba. Ahí los vio, dos marines, un rubio bastante joven y un mink.
Verlos hizo que su rostro se tornara en una mueca de odio. ¿Los esperaban? No sería sorprendente, esas personas nunca iban a jugar limpio, por lo que podía asumir otras cosas. - Maki, quédate atrás -. Lo había vivido cientos de veces, tal vez miles, desde que no era más que un niño. Siempre buscado y atacado en grupo, por la espalda, teniendo que correr de divisiones enteras como si se tratara de un criminal peligroso. Ahora no iba a comerse el cuento de que eran solo dos, incluso si el mundo olvidó hace mucho tiempo la existencia de su pueblo, así como de él mismo.
Dio un paso adelante, pero una nueva voz lo hizo mantenerse en su lugar. Al dirigir su mirada hacia esa dirección, pudo verlo, a alguien que creía nunca iba a cruzarse en la vida, a un peligro suficiente para que la idea de bajar y dar la cara se viera opacada por el obvio miedo que supone enfrentarse a alguien como él.
Sohem, el Mar Cruel, el propio dueño del banco que tan firmemente se hallaba en la isla que dejaron atrás hace unos días, una leyenda viva. ¿Qué hacía ahí? ¿Little Garden era una isla del interés de gente como él? Podía oír levemente el motor de lo que en un principio pensó que era una armadura recubriendo su brazo derecho, descubriendo ahora que se trataba de una prótesis, tal vez un arma más poderosa que el mismo Sakana que tanto le había costado derrotar meses antes.
Dejarse ver era una mala idea, incluso lo era antes de su aparición así que imaginarse lo que pasaría si los viera un cazador de esa magnitud. ¿La marina estaba trabajando con cazadores? ¿Cómo siquiera consiguieron que Sohem viniera a buscarlos a ellos en específico? Ahora Jin se acercaba, mientras que él tomaba a Maki entre sus brazos y retrocedía lentamente. Era claro que también iba a conocerlo, como también era claro que si no colaboraban iban a terminar aún más muertos que antes.
¿Siquiera había salida de esta situación?
Una nueva voz, una que había oído miles de veces, ese tono gritón y animado, ese insulto que poco a poco se había acostumbrado a oír. Era obvio de quien se trataba, por lo mismo no podía simplemente quedarse ahí. - Jin, encárgate de que ninguna de las dos salga del barco, y tú tampoco -. Viendo como se trataban , tal vez era un pedido demasiado grande, pero estaba desesperado. Se separó de ellos un poco, tragó saliva, habló sin mirar hacia atrás. - Mi chaqueta está en la cocina, sobre la mesa, cuídenla por mi -. Dicho esto, su cuerpo descendió doblando sus rodillas rápidamente, para luego impulsarse con la misma velocidad, en dirección a quienes habían llegado a capturarlos.
Aterrizó en la arena, con gran potencia, la suficiente para que los granos se levantaran ante su peso y dejara una marca justo a sus pies. Sus piernas se doblaron para resistir el impacto de la caída, dejándolo casi arrodillado al final, teniendo que sostener su peso con su mano para no desestabilizarse. Ahora estaba a algunos metros de ambos marines, viéndolos tanto a ellos dos como al recién llegado. Su vista se alzó, una cargada de odio hacia quienes lo buscaban muerto.
Hubiera estado dispuesto a pelear para salvar a Owen, pero un vistazo al panorama fue suficiente para darse cuenta de que Sohem no parecía estar unido a los marines, y mucho menos de que Owen esté capturado por ellos. Los enfrentaba, incluso asumiendo lo mismo que el cocinero había asumido en cuanto los vio aparecer frente a él. También se encontraba Gwen, montando un animal, había supuesto que Owen estaría con ella, pero… ¿acaso tenían una alianza con el cazador?
¿Qué diablos hiciste, Owen?
Su mano dominante fue hacia su espada. No la desenvaino, con el caos de la situación atacar sería una opción suicida, pero estaría preparado para hacerlo si es que las cosas se complicaban. Tal vez presentarse así ante una leyenda como el cazador fue la peor idea que tuvo en su vida, pero...
¿Qué clase de capitán sería si no intentara defender a los suyos?
Un grito, un anuncio, una declaración de intenciones. No fue lo suficientemente rápido para detener a Maki, pero no temió acercarse a la zona del barco más cercana a la playa, a esa persona que los esperaba. Ahí los vio, dos marines, un rubio bastante joven y un mink.
![[Imagen: d9xPQIb.jpeg]](https://i.imgur.com/d9xPQIb.jpeg)
Marines
Verlos hizo que su rostro se tornara en una mueca de odio. ¿Los esperaban? No sería sorprendente, esas personas nunca iban a jugar limpio, por lo que podía asumir otras cosas. - Maki, quédate atrás -. Lo había vivido cientos de veces, tal vez miles, desde que no era más que un niño. Siempre buscado y atacado en grupo, por la espalda, teniendo que correr de divisiones enteras como si se tratara de un criminal peligroso. Ahora no iba a comerse el cuento de que eran solo dos, incluso si el mundo olvidó hace mucho tiempo la existencia de su pueblo, así como de él mismo.
Dio un paso adelante, pero una nueva voz lo hizo mantenerse en su lugar. Al dirigir su mirada hacia esa dirección, pudo verlo, a alguien que creía nunca iba a cruzarse en la vida, a un peligro suficiente para que la idea de bajar y dar la cara se viera opacada por el obvio miedo que supone enfrentarse a alguien como él.
Sohem, el Mar Cruel, el propio dueño del banco que tan firmemente se hallaba en la isla que dejaron atrás hace unos días, una leyenda viva. ¿Qué hacía ahí? ¿Little Garden era una isla del interés de gente como él? Podía oír levemente el motor de lo que en un principio pensó que era una armadura recubriendo su brazo derecho, descubriendo ahora que se trataba de una prótesis, tal vez un arma más poderosa que el mismo Sakana que tanto le había costado derrotar meses antes.
Dejarse ver era una mala idea, incluso lo era antes de su aparición así que imaginarse lo que pasaría si los viera un cazador de esa magnitud. ¿La marina estaba trabajando con cazadores? ¿Cómo siquiera consiguieron que Sohem viniera a buscarlos a ellos en específico? Ahora Jin se acercaba, mientras que él tomaba a Maki entre sus brazos y retrocedía lentamente. Era claro que también iba a conocerlo, como también era claro que si no colaboraban iban a terminar aún más muertos que antes.
¿Siquiera había salida de esta situación?
Una nueva voz, una que había oído miles de veces, ese tono gritón y animado, ese insulto que poco a poco se había acostumbrado a oír. Era obvio de quien se trataba, por lo mismo no podía simplemente quedarse ahí. - Jin, encárgate de que ninguna de las dos salga del barco, y tú tampoco -. Viendo como se trataban , tal vez era un pedido demasiado grande, pero estaba desesperado. Se separó de ellos un poco, tragó saliva, habló sin mirar hacia atrás. - Mi chaqueta está en la cocina, sobre la mesa, cuídenla por mi -. Dicho esto, su cuerpo descendió doblando sus rodillas rápidamente, para luego impulsarse con la misma velocidad, en dirección a quienes habían llegado a capturarlos.
Aterrizó en la arena, con gran potencia, la suficiente para que los granos se levantaran ante su peso y dejara una marca justo a sus pies. Sus piernas se doblaron para resistir el impacto de la caída, dejándolo casi arrodillado al final, teniendo que sostener su peso con su mano para no desestabilizarse. Ahora estaba a algunos metros de ambos marines, viéndolos tanto a ellos dos como al recién llegado. Su vista se alzó, una cargada de odio hacia quienes lo buscaban muerto.
![[Imagen: 92Jbsrs.jpeg]](https://i.imgur.com/92Jbsrs.jpeg)
- Díganme, ¿planean devolverme a mi tripulante? -
Hubiera estado dispuesto a pelear para salvar a Owen, pero un vistazo al panorama fue suficiente para darse cuenta de que Sohem no parecía estar unido a los marines, y mucho menos de que Owen esté capturado por ellos. Los enfrentaba, incluso asumiendo lo mismo que el cocinero había asumido en cuanto los vio aparecer frente a él. También se encontraba Gwen, montando un animal, había supuesto que Owen estaría con ella, pero… ¿acaso tenían una alianza con el cazador?
¿Qué diablos hiciste, Owen?
Su mano dominante fue hacia su espada. No la desenvaino, con el caos de la situación atacar sería una opción suicida, pero estaría preparado para hacerlo si es que las cosas se complicaban. Tal vez presentarse así ante una leyenda como el cazador fue la peor idea que tuvo en su vida, pero...
¿Qué clase de capitán sería si no intentara defender a los suyos?
OFF
