[Aventura T2][Presente absoluto] (+18) Romper un engranaje estropea la máquina
#11
Las confesiones del proxeneta te generan sentimientos contradictorios. Por un lado te traen una frustración conocida. Esa sensación de quemazón de que una vez más, no hay nada que hacer para salvar una vida inocente. Por el otro, la calma mental del final del trayecto. Ya no hay dudas sobre qué hacer con este tipo. Solo queda justicia. Solo queda venganza.
La mujer desesperada que baja por las escaleras suplicando que mates al tipo, es incluso más candela para una hoguera que ya está encendida. Una última pieza que corona la jugada de forma impecable, dándote una satisfacción extra por hacer lo correcto. ¿Cuantas vidas estarás salvando de forma indirecta al acabar con este tipo? A saber, incontables.
No le das más tiempo. Tus palabras lo sentencian antes que la propia espada. Ves en sus ojos el terror de alguien que sabe que es su final, un final que nunca pensó que llegaría. Se veía en la cima, intocable. Pero Spien perfora sin contemplaciones el corazón de aquellos que hacen del mundo un lugar más oscuro. Con sutileza, retiras el arma de su pecho y se apaga por completo, mientras un hilo de sangre frita con delicadeza. Un asesinato artístico e indoloro, incluso demasiado bueno para un miserable como él.
La mujer se desploma, desconsolada. Ve con alivio como tantos años de dolor y sufrimiento se escapan. Por fin. Le duele cada herida, cada fragmento de su mente invadida por recuerdos de abusos constantes. Le duele incluso no haber sido ella valiente y haber acabado con él antes. Pero una mano la recoge. Una mano amiga, algo que no veía desde hace mucho tiempo. Una mano de alguien extranjero pero que la protege.
Tu discurso la abraza y te devuelve una mirada tierna aunque perdida. Sus ojos brillan mientras te escucha y todavía le cuesta aceptar su nueva realidad. Aún así, espabila como puede y se levanta a por sus cosas a la habitación de arriba. No tarda en bajar y con ella lleva un pequeño porfolio con varias hojas dento. -Aquí estamos todas...- agacha la cabeza, avergonzada. Pero saca fuerzas de flaqueza y se recompone rápido. -Si necesitas una prueba de esto o tienes pensado hacer justicia, te puede servir...- la mujer te lo entrega y pasa por tu lado, despacio. Parece que va a pasar de largo, pero en un último segundo, se detiene y sube un par de escalones de vuelta, para ponerse de puntillas y darte un beso ligero en la mejilla. -Gracias... Eres un héroe...-  y se marcha tan lejos como puede.

Pasan varias horas. Has tenido tiempo de investigar el lugar y hacerte con tantas pruebas consideres necesarias para demostrar que has cumplido con tu misión. En el porfolio ves decenas de chicas atractivas, con una dirección y un numero de transacción al lado. Por desgracia, ninguna Sara. Todas están repartidas por el mundo, aunque ninguna cae por Samba... Muy curioso. Tampoco has logrado identificar ninguna caja fuerte con la millonada que debería de haber si el registro económico es correcto. Alguien se lo ha gastado todo muy deprisa o el dinero no pasaba por ahí. Un misterio para otro momento. Ahora toca que te recompensen con lo pactado.

El camino hasta el reino de Samba lo conoces bien. Atraviesas la jungla sin dificultad y llegas a la zona urbana. La noche a caído y lo poco que queda por las calles son personas que disfrutan del ocio nocturno o directamente maleantes. Aún y con ese tipo de calaña paseando, nadie se atreve a molestarte ni a pararte el paso. Impones demasiado y se te nota en la mirada que no has tenido el mejor día. Recuerdas las palabras de aquel Marine que te liberó, que lo encontrarías en el garito más fiestero de la isla. Y todo el mundo sabe cuál es.
Cruzas media ciudad hasta dar con un edificio aparentemente normal, pero que es su segunda planta esconde una sala de fiestas que es atracción turística obligatoria. La puerta baja de acceso está sin seguridad, abierta a todo el mundo. Esta te conduce a unas escaleras que, mientras las subes, sientes el retumbar de la estructura por el "chunda-chunda" del electro-latino a máxima potencia. Un mink gorila custodia, ahora sí, la puerta de acceso al interior en lo alto de las escaleras. Su cara no refleja más expresión que indiferencia por todo. Cuando te acercas, ni saluda ni responde a saludos. No es su trabajo. Solo se aparta para dejarte entrar. Le da igual lo que lleves encima o las pintas que tengas.
Una vez dentro ves el antro de puterío que es aquello. A tu izquierda una barra infinita con camareras trabajando a destajo y un sinfín de alcohólicos pidiendo su copa por décima vez. En el centro una enorme pista de baile donde todo el mundo lo da todo. No hay raza o genero que no se pueda encontrar en esa masa informe de pasos prohibidos y rozamientos indebidos. Pero lo que te interesa a ti es el fondo del local. Si cruzas toda la estancia alcanzas una zona de mesas y sillas VIP para disfrutar de conversación y compañía.
Te diriges hasta allá y localizas al marine. Lleva sus ropas y sus galones, no se esconde en absoluto a pesar de todos los crímenes menores que deben de suceder aquí. Está entrado con los brazos abiertos y a cada lado, una mujer de buen ver abrazada a él. Sobre la mesa, tres vasos casi vacíos y una tarjeta de crédito con un borde manchado de polvo blanco. Pero eso te da igual, lo que llama tu atención es otro porfolio marrón ya preparado en tu lado de la mesa. Como si supiera de antemano que ibas a aparecer. -Buenas champion. Veo que has cumplido ehh, ¡check It out!- te dice al tenerte lo suficientemente cerca. Sonríe, aunque notas que ni siquiera te mira. No viene a dialogar sobre nada. -Deja tus pruebas aquí, recoge lo que te pertenece y lárgate, no tengo ganas de que nos relacionen.- te suelta con un tono más firme. Si pudiera, te lanzaría un escupitajo, pero no quiere ni bronca ni problemas. Ambos habéis cumplido, no hay que relacionarse más.
Si ojeas el archivo, verás unos planos de la mansión Voldimore. En ellos hay unas marcas de círculos rojos por cada entrada, ya sea principal o secreta. Y al lado, en bolígrafo negro, unos números. Supones que son los códigos en caso de estar codificados. Te sorprende incluso uno dentro de la propia mansión. ¿Quizás una caja fuerte? ¿O tal vez una sala del pánico? Ahora mismo da igual.
Es momento de retirarse sin causar más problemas. Tienes lo que necesitas y vuelves a ser libre. Pero esto no termina hoy, aquí. Esto solo es un pequeño paso para algo mucho más grande, más personal. Tienes en tus manos la herramienta para romper la máquina que ha estado buscando joderte la vida tanto tiempo. Tu venganza... Tú hija... Pero eso, eso es otra historia...

Off final?
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RE: [Aventura T2][Presente absoluto] (+18) Romper un engranaje estropea la máquina - por Sigurd Haakon - 09-12-2025, 03:43 PM

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