-¿E-eh? ¿P-Pero qué clase de… evaluación es esa? Yo pensaba que… que sólo íbamos a limpiar, Owen… y luego robar…-
![[Imagen: InMLi3j.png]](https://i.imgur.com/InMLi3j.png)
-Claro, Elita de mi corazón. Pero primero, hay que seducirle un poco.-
Era impresionante con la normalidad con la que la pelirroja se tomaba el comentario, ¿Seducir a un degenerado? ¿Era la mejor de las ideas? Elara era TAN tímida, tan penosa. Owen era tan desvergonzado, tan salvaje que, pese a que sepa que corrían ciertos riesgos realizando esta maniobra y supiese que podría salir mal, necesitaban intentarlo; En esa casa existía riqueza para siete generaciones de personas y, si podían gastárselas en un navío fuerte y una tripulación decente, ciertamente, serían formidables. La chica tenía un talento desmesurado, gigantesco, era, para el pelirrojo, la mejor tiradora y la persona con mayor puntería que había visto jamás, pero resultaba ser tan tímida y nerviosa que pasaba demasiado desapercibido.
A diferencia de Owen que, bueno, era un show de fuegos artificiales, estúpido y gritón.
Le había contestado exactamente justo después de que las puertas se habían cerrado detrás de ellos. Debían seguir manteniendo la mentira hasta las últimas circunstancias, incluso, aunque esto contrariara a alguien de tan puro corazón como lo era la pelirrojita de cuernitos enroscados. La escuchaba titubear sin siquiera seguir abrazando la mano de su compañera que parecía no desear estar allí bajo ningún concepto, pero así era Owen: Arrastrando a la mayoría a sus planes que, pese a que la mayoría resultaban ser un desastre, este (En su cabeza) tenía todas las luces y papeletas para ser la mejor idea que había tenido nunca.
-Y-Yo… emmm… s-sí… estoy lista… creo. O eso… espero…-
-Ela,-
Soltándolo de una de las manos, sonrió, realizando la señal de la victoria al cerrar sus puños y elevar el dedo índice y anular formando una "V".
![[Imagen: ecjxLFU.png]](https://i.imgur.com/ecjxLFU.png)
-Yo soy una vil rata, tú eres el talento aquí. La bolsa y el maquillaje ha sido obra tuya, el plan A y B no se podrían haber concretado sin ti.-
Tal vez, esa era la razón por la cual la chica era capaz de poder estar pegada a una compañía tan mala como Owen; Él era una bola de valentía, coraje y autoestima que le hacían parecer un chico totalmente imperturbable e indoblegable gracias a su sencillez de mente. Pese a que él era infinitamente más complejo que todo eso y estaba plagado de inseguridades, jamás demostraría ningún tipo de debilidad mental ante nada, ni nadie. Nada podría doblegarle, ni nada podría detenerle. Nadie lo haría. Nadie -De hecho, tengo demasiada suerte de que me sigas.- y, terminando por soltar esa manita que había abrazado, observó, con aquel rímel espeso y labios pintados, hacia la puerta que yacía justo a sus espaldas -Yo soy el de las ideas, y tú la del talento. Así funciona el dúo pelirrojo, ¿O no?- y, volviendo a sonreírle con la amabilidad con la que siempre trataría a la muchacha, llevó su mano hacia el picaporte. Sufrió un pequeño nudo en el estómago, inevitable, propio de la incertidumbre -Y vamos a necesitar mucho dinero para que te compres el mejor arpa del mundo.- ¡IIIIIIIIK!, mientras decía aquello, el tenue rechinar de la puerta que estaba maltrecha por dentro pero excesivamente ornamentada de cara a la suprema habitación de la mansión, les hacía salir a ambas "nuevas trabajadoras" para poder darle cara a su objetivo final: "El señor Titlán".
Un silencio sepulcral invadió la totalidad de la escena, mientras que, "La Owena" sonreía con sus labios mientras mantenía los ojos cerrados y caminaba con algo más de delicadeza y ternura que con la torpeza y heterosexualidad básica que le representaba, buscando obtener una apariencia más dulce "y femenina" pese a que se pudiesen ver sus piernas bastante más cuadradas, musculadas, y gemelos gordos propios de un masculino normativo.
-Su excelencia, aquí se encuentran las nuevas incorporaciones.-
![[Imagen: 12553f5d647c11b1c6bb65d16ad29330.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/12/55/3f/12553f5d647c11b1c6bb65d16ad29330.jpg)
-¿Hm? ¿Con qué autorización han decidido incorporar nuevas trabajadoras?-
En cuanto se reveló aquel quien podría ser el famoso "Señor Titlán", la imagen que Owen podría tener respecto a él cambió tan drásticamente que hasta se le frunció por completo el rostro. Si bien el chico resultaba ser fuertemente heterosexual, las facciones del hombretón que le sacaba una cabeza y que simplemente se había volteado para realizar una pregunta, ciertamente, torcieron el aspecto confuso que el chico podría tener sobre él -Mierda, me lo imaginaba un gordo maldito y asqueroso. Pero su cara parece puto tallado por los mismísimos ángeles.- la boca de la muchacha pelirroja se ladeó, al igual que lo hizo ligeramente con su cuerpo para que, en su balbuceo, Elara pudiese escucharle. Nunca habían hablado sobre las preferencias sexuales de cada uno, pero aquel tipo era un adonis en toda regla, ciertamente, bien avejentado; Rondaría los cuarenta y pico años, ligeramente canoso, de hombros muy anchos y un torso triangular. Incluso, con su sencillo traje y corbata negra podía apreciarse que estaba muy trabajado muscularmente, incluso, con un pecho amplio que lo hacía ver mucho más grande e imponente -¡S-su excelencia! ¡No queríamos faltarle al respeto! Pero...las últimas do- volteó del todo, tenía una presencia abrumadora -Sólo te había hecho una pregunta, Illamo. Respóndela.- le interrumpió, con ambas manos en los bolsillos. El amo de llaves, reducido a mínimos en su aspecto debido a la timidez y el miedo a las consecuencias, se mantenía agachado y temeroso -Con ninguna autorización, su excelencia.- le miraba desde arriba, como quien mira a una cucaracha lista para pisarla -Respuesta correcta.- pero, ahora, desvió su mirada sin siquiera mover uno solo de sus músculos.
Sus ojos parecían fríos pero entre-cerrados. Sus movimientos eran estáticos, como si ser totalmente seductor fuese parte de su propio ser -Ustedes dos.- miró fijamente, con detenimiento a "la Owena" y Elara, con una profundidad y tensión que podría cortarse con un cuchillo -Soy alguien muy...- sus ojos le resultaron completamente incapaces de no dirigirse primero hacia aquellos cuernitos torcidos, luego hacia su cabellera roja, luego hacia esos iris tan extraños y estrambóticos y, por último, a aquellas pequitas que yacían justo debajo del lagrimal. Sí, sin siquiera pensarlo o planearlo, Elara se había vuelto su foco de atención -...exigente.- remató la frase -¿Qué tan exigente, su excelencia~?- la pelirroja decidió interrumpir, generando cierto tintineo femenino en su voz mientras alzaba los brazos y sonreía con esos colmillos que tanto le caracterizaban para interrumpirle; Owen era demasiado perceptivo como para darse cuenta que la atención no estaba enfocado en él, sino, ella. Le preocupaba, porque su compañera era su protegida, pase lo que pase -Cállate.- alzó el dedo índice -Oh.- y, esa expresión tan risueña y juguetona de la "chica pelirroja" se detuvo en seco, mientras se aproximaba hacia ambos y, a medida que lo hacía, la montaña de músculo le obligaba a alzar el cuello hacia arriba debido a la importante diferencia de altura -No me gustan las habladoras. Me gustan calladas.- cada palabra que emitía de su boca expulsaba seducción pura y dura, pero al chico, esto, solo le preocupaba más y más -Puedo hacer lo que usteeeeeeeeeeed me pid- ¡PAF!, una cachetada que le volteó la cara al chico y le dejó completamente impresionado, conjunto a un silencio tan atroz como sorprendente -Te dije que te callaras.- la mano derecha del muchacho viajó por reflejo hacia la zona ardiente del impacto.
Cerró sus ojos y respiró con MUCHA, mucha profundidad, pudiendo escucharse la fuerte exhalación. Debía resistirse COMO SEA al impulso de abalanzarse encima de él y reventarle la cara. Si eran capaces de robarse SOLO UNA de las reliquias que allí yacían serían capaces, incluso, de pagarse una fragata en condiciones -¿Cómo te llamas, chica de los cuernos?- a ella SÍ le dedicó una sonrisa, una juguetona, buscona. También le miraba por encima, pero no con desagrado...sino, con lascivia.
Sus ojos parecían fríos pero entre-cerrados. Sus movimientos eran estáticos, como si ser totalmente seductor fuese parte de su propio ser -Ustedes dos.- miró fijamente, con detenimiento a "la Owena" y Elara, con una profundidad y tensión que podría cortarse con un cuchillo -Soy alguien muy...- sus ojos le resultaron completamente incapaces de no dirigirse primero hacia aquellos cuernitos torcidos, luego hacia su cabellera roja, luego hacia esos iris tan extraños y estrambóticos y, por último, a aquellas pequitas que yacían justo debajo del lagrimal. Sí, sin siquiera pensarlo o planearlo, Elara se había vuelto su foco de atención -...exigente.- remató la frase -¿Qué tan exigente, su excelencia~?- la pelirroja decidió interrumpir, generando cierto tintineo femenino en su voz mientras alzaba los brazos y sonreía con esos colmillos que tanto le caracterizaban para interrumpirle; Owen era demasiado perceptivo como para darse cuenta que la atención no estaba enfocado en él, sino, ella. Le preocupaba, porque su compañera era su protegida, pase lo que pase -Cállate.- alzó el dedo índice -Oh.- y, esa expresión tan risueña y juguetona de la "chica pelirroja" se detuvo en seco, mientras se aproximaba hacia ambos y, a medida que lo hacía, la montaña de músculo le obligaba a alzar el cuello hacia arriba debido a la importante diferencia de altura -No me gustan las habladoras. Me gustan calladas.- cada palabra que emitía de su boca expulsaba seducción pura y dura, pero al chico, esto, solo le preocupaba más y más -Puedo hacer lo que usteeeeeeeeeeed me pid- ¡PAF!, una cachetada que le volteó la cara al chico y le dejó completamente impresionado, conjunto a un silencio tan atroz como sorprendente -Te dije que te callaras.- la mano derecha del muchacho viajó por reflejo hacia la zona ardiente del impacto.
Cerró sus ojos y respiró con MUCHA, mucha profundidad, pudiendo escucharse la fuerte exhalación. Debía resistirse COMO SEA al impulso de abalanzarse encima de él y reventarle la cara. Si eran capaces de robarse SOLO UNA de las reliquias que allí yacían serían capaces, incluso, de pagarse una fragata en condiciones -¿Cómo te llamas, chica de los cuernos?- a ella SÍ le dedicó una sonrisa, una juguetona, buscona. También le miraba por encima, pero no con desagrado...sino, con lascivia.
![[Imagen: x0amm6z.png]](https://i.imgur.com/x0amm6z.png)
-¿No soy lo suficientemente bonita? Me cago en la puta, si esto sigue así...Elara...podría...tener problemas.-
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
