13-12-2025, 04:33 AM
Silencio, largo, absoluto. Sus ojos se mantenían fijos en el contrario, terminando de limpiar los últimos restos del rostro que había estado llorando. Era extraño, no debería importarle, no deberían molestarle sus acciones, no debería siquiera tener importancia que sus hombres lo vieran vulnerable y tuvieran una motivación para terminar con él y, sin embargo, tampoco quería verlo decaer. Sus ojos se quedaban con la mirada hacia abajo, ya que todavía se encontraba de pie frente a él. Su semblante, calmado, casi vacío a las palabras que pronunciaba el rubio de cabellos largos.
Hizo una nueva pausa, esta vez más corta. Sus dedos, que habían terminado de secar los restos de sus ojos, ahora descendían hasta su mejilla, deslizándose en su rostro. Su mirada no perdía detalle del rostro ajeno, solo manteniendo el recorrido de sus dedos como un camino calculado a trazar. —Yo soy la desgracia, y el error de muchos, pero estoy seguro de que eres consciente de eso. — El diablo, verdugo… No había buscado la vinculación de nadie, nunca había sentido el mismo excepto con la persona que secretamente buscaba proteger hasta el fin de sus días.
Sus dedos siguieron descendiendo hasta separarse del rostro ajeno… pero fue frenado por el contrario mediante el tacto y, por supuesto, el beso que le brindó a dicha parte. ¿Cómo que quién era? ¿No era obvio acaso? El mal, la muerte o, como muchos lo conocían; el demonio. A diferencia del rubio, él no comprendía ese tipo de emociones, no las captaba en lo absoluto. Solo lo observó, por algunos segundos más. ¿Dónde había ido a parar su cigarro? Ni siquiera lo recordaba. Quizás se le habría caído en la agitación previa, cuando el propio Tezca lo había empujado. Sin embargo, no le estaba importancia a eso, sino a su propia existencia. ¿Quién era? No lo había pensado antes, no había dado una figura a su propia presencia. Irónico que alguien tan influyente dentro del propio clan estuviera en esa encrucijada mental. Sus ojos, de nuevo, fijos en el hombre frente a él, en un inicio en silencio, hasta finalmente volver a abrir la boca.
Ni él mismo supo qué decir. Normalmente pronunciaría el apellido que se le otorgó junto a su nombre, pero por una vez, hubo una leve referencia a ese “yo” de su infancia. —Nada más. Nada menos. — caminó hasta posicionarse a su lado, ahora sin saber bien qué decir, evitando el contacto visual con el contrario. —Dame su nombre, y haré una búsqueda inmediata. No puedo garantizar que pueda encontrarlo, pero sí usar los medios a mi alcance para hacerlo. Nombre, último lugar al que fue visto, contactos… Incluso descripción. — porque, pese a todo, como bien dijo, él era un hombre de palabra y sí buscaría a ese condenado hombre, le haría pagar, lo haría suplicar, del mismo modo que lo hizo él mismo con sus propios padres. —También si quieres que te lo traiga vivo o muerto. — porque si tenía que matarlo, lo haría sin dudar, pero comprendía también la sensación de venganza que aparentemente tenía el hombre.
![[Imagen: UXrS4sB.jpg]](https://i.imgur.com/UXrS4sB.jpg)
—Creo que te equivocas, Tezca…
Hizo una nueva pausa, esta vez más corta. Sus dedos, que habían terminado de secar los restos de sus ojos, ahora descendían hasta su mejilla, deslizándose en su rostro. Su mirada no perdía detalle del rostro ajeno, solo manteniendo el recorrido de sus dedos como un camino calculado a trazar. —Yo soy la desgracia, y el error de muchos, pero estoy seguro de que eres consciente de eso. — El diablo, verdugo… No había buscado la vinculación de nadie, nunca había sentido el mismo excepto con la persona que secretamente buscaba proteger hasta el fin de sus días.
Sus dedos siguieron descendiendo hasta separarse del rostro ajeno… pero fue frenado por el contrario mediante el tacto y, por supuesto, el beso que le brindó a dicha parte. ¿Cómo que quién era? ¿No era obvio acaso? El mal, la muerte o, como muchos lo conocían; el demonio. A diferencia del rubio, él no comprendía ese tipo de emociones, no las captaba en lo absoluto. Solo lo observó, por algunos segundos más. ¿Dónde había ido a parar su cigarro? Ni siquiera lo recordaba. Quizás se le habría caído en la agitación previa, cuando el propio Tezca lo había empujado. Sin embargo, no le estaba importancia a eso, sino a su propia existencia. ¿Quién era? No lo había pensado antes, no había dado una figura a su propia presencia. Irónico que alguien tan influyente dentro del propio clan estuviera en esa encrucijada mental. Sus ojos, de nuevo, fijos en el hombre frente a él, en un inicio en silencio, hasta finalmente volver a abrir la boca.
![[Imagen: KBgFThv.png]](https://i.imgur.com/KBgFThv.png)
—Solo soy… Jin.
Ni él mismo supo qué decir. Normalmente pronunciaría el apellido que se le otorgó junto a su nombre, pero por una vez, hubo una leve referencia a ese “yo” de su infancia. —Nada más. Nada menos. — caminó hasta posicionarse a su lado, ahora sin saber bien qué decir, evitando el contacto visual con el contrario. —Dame su nombre, y haré una búsqueda inmediata. No puedo garantizar que pueda encontrarlo, pero sí usar los medios a mi alcance para hacerlo. Nombre, último lugar al que fue visto, contactos… Incluso descripción. — porque, pese a todo, como bien dijo, él era un hombre de palabra y sí buscaría a ese condenado hombre, le haría pagar, lo haría suplicar, del mismo modo que lo hizo él mismo con sus propios padres. —También si quieres que te lo traiga vivo o muerto. — porque si tenía que matarlo, lo haría sin dudar, pero comprendía también la sensación de venganza que aparentemente tenía el hombre.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
