15-12-2025, 02:48 AM
Malditamente, Elara seguía en la isla del karate. Debido a que Owen se le ocurrió la genial y estupenda idea de que ella debía de estar en esa isla. ¿PARA QUÉ SE PREGUNTARÁN? Pues para poder entrenar su precisión. Debido a que ese pelirrojo mencionó de que tenía que de alguna manera, aunque sea difícil, de ser la mejor arquera del mundo mundial, de los mares, y él tenía muchísima fe en ella, inclusive más que la propia Elara.
Ella estaba con su arco, estaba bastante aferrada a él. Debido a que era un regalo de su amiguito. Así que lo cuidaba muchísimo. Aunque claro, la propia Elara también tenía ciertas dudas de eso. ¿Acaso ella sería capaz de poder cumplir las grandes expectativas que tenía su amigo? ¿O acaso ella no sería capaz de eso? Quién sabe, pero al menos intentaría tomárselo para bien. Confiaba en que no sería una situación compleja, ni mucho menos. Pero al menos intentaría de que todo… aunque sea lo más mínimo, sea para mejor. Es lo único que esperaba realmente. Confiaba en que así lo lograría. Pero también tenía ciertas dudas.
Pero en fin… eso era una preocupación que se vería más adelante. Debido a que Elara tenía otras prioridades en estos momentos. Y era, obviamente, poder entrenar. Aunque claro, sus deberes dentro de la revolución también eran importantes, pero Elara era tan bajo rango, que de seguro no había ninguna misión importante para ella. Y aunque lo hubiese, de seguro otros lo harían. Elara estaba pasando bajo perfil, así que eso era bueno. O eso es lo que imaginó en un principio.
—No entiendo por qué Owen tiene tanta fe en mí… Pero en fin, agradezco eso de él.— y aunque fuese algo mínimo. ¡Obvio que lo agradecía! Debido a que era uno de los pocos, por no decir el único, que había puesto su fe en ella. En una completa desconocida; aunque el propio pelirrojo la consideraba como su hermanita. Así que se podrían decir que eran familia. ¿Cosanguinia? ¿O quizás solamente de palabra? Eran muchas dudas, pero si venían de Owen… solo el tiempo lo dirá.
Y eso al menos a la propia Elara la hacía sentir sumamente tranquila.
Aunque dejando de lado eso, ella había decidido que lo mejor ¡y lo más oportuno! Era poder refrescarse un poco, aún tenía algo de dinero que había ahorrado, para poder comprarse un refresco, uno que fuese para poder saciar un poco la sed, y también el calor que a veces la sofocaba un poco. Sus alitas se movían un poco alegres, mientras que caminaba pensando en muchísimas cosas, algunas más peores que otras (no porque la propia Elara fuese pesimista) pero al menos intentaría no tomárselas a pecho. —Oh…— movió su cabecita intentando disuadir sus pensamientos, cuando por lo pronto, a la salida de lo que parecía un bar, chocaría con una persona, grande, imponente…
…ocasionando que su refresco, cayera encima de él. Manchándolo, humillándolo públicamente…
Elara cayó de trasero, mientras que miró a la gente de su alrededor, más bien, a los que estaban dentro del bar, y miró hacia arriba. Era una mirada… imponente, quizás amenazadora, lo que la hizo tragar saliva angustiada. —L-Lo… s-siento mucho… n-no me fijé p-por donde iba caminando… nee…— sus alitas se tensaron, mientras que aún seguía en el suelo. Estaba algo asustada.
![[Imagen: keCgFw3.png]](https://i.imgur.com/keCgFw3.png)
—¡P-Puedo arreglarlo!—
Ella estaba con su arco, estaba bastante aferrada a él. Debido a que era un regalo de su amiguito. Así que lo cuidaba muchísimo. Aunque claro, la propia Elara también tenía ciertas dudas de eso. ¿Acaso ella sería capaz de poder cumplir las grandes expectativas que tenía su amigo? ¿O acaso ella no sería capaz de eso? Quién sabe, pero al menos intentaría tomárselo para bien. Confiaba en que no sería una situación compleja, ni mucho menos. Pero al menos intentaría de que todo… aunque sea lo más mínimo, sea para mejor. Es lo único que esperaba realmente. Confiaba en que así lo lograría. Pero también tenía ciertas dudas.
Pero en fin… eso era una preocupación que se vería más adelante. Debido a que Elara tenía otras prioridades en estos momentos. Y era, obviamente, poder entrenar. Aunque claro, sus deberes dentro de la revolución también eran importantes, pero Elara era tan bajo rango, que de seguro no había ninguna misión importante para ella. Y aunque lo hubiese, de seguro otros lo harían. Elara estaba pasando bajo perfil, así que eso era bueno. O eso es lo que imaginó en un principio.
—No entiendo por qué Owen tiene tanta fe en mí… Pero en fin, agradezco eso de él.— y aunque fuese algo mínimo. ¡Obvio que lo agradecía! Debido a que era uno de los pocos, por no decir el único, que había puesto su fe en ella. En una completa desconocida; aunque el propio pelirrojo la consideraba como su hermanita. Así que se podrían decir que eran familia. ¿Cosanguinia? ¿O quizás solamente de palabra? Eran muchas dudas, pero si venían de Owen… solo el tiempo lo dirá.
Y eso al menos a la propia Elara la hacía sentir sumamente tranquila.
Aunque dejando de lado eso, ella había decidido que lo mejor ¡y lo más oportuno! Era poder refrescarse un poco, aún tenía algo de dinero que había ahorrado, para poder comprarse un refresco, uno que fuese para poder saciar un poco la sed, y también el calor que a veces la sofocaba un poco. Sus alitas se movían un poco alegres, mientras que caminaba pensando en muchísimas cosas, algunas más peores que otras (no porque la propia Elara fuese pesimista) pero al menos intentaría no tomárselas a pecho. —Oh…— movió su cabecita intentando disuadir sus pensamientos, cuando por lo pronto, a la salida de lo que parecía un bar, chocaría con una persona, grande, imponente…
…ocasionando que su refresco, cayera encima de él. Manchándolo, humillándolo públicamente…
Elara cayó de trasero, mientras que miró a la gente de su alrededor, más bien, a los que estaban dentro del bar, y miró hacia arriba. Era una mirada… imponente, quizás amenazadora, lo que la hizo tragar saliva angustiada. —L-Lo… s-siento mucho… n-no me fijé p-por donde iba caminando… nee…— sus alitas se tensaron, mientras que aún seguía en el suelo. Estaba algo asustada.
![[Imagen: keCgFw3.png]](https://i.imgur.com/keCgFw3.png)
—¡P-Puedo arreglarlo!—
