15-12-2025, 04:26 AM
(Última modificación: 15-12-2025, 04:29 AM por Onizuka Jin.)
Un día soleado en que se encontraba con calma, después de algunos días de problemas, uno tras otro, respirar un poco le venía bien. Primero el encuentro con aquellos dos idiotas, luego, lo inesperado con Gwen, aquella muchacha… Había querido darle una seria lección a Owen, pero tras la aparición de aquella mujer todo se había complicado más de lo esperado. Por el momento, solo quería ir, tomarse un café, olvidar todo por unos segundos. El cigarrillo estaba entre sus labios, ahora dando una larga calada, cerrando los ojos para disfrutar de la nicotina entrar en sus pulmones. —Jefe… Sobre lo que comentó. Parece que se nos ha estado complicando un poco. — No hubo respuesta inmediata, no al momento. La calma de Jin era algo tan sorprendente como terrible para los dos hombres que lo acompañaban, uno al lado de otro, justo tras su espalda. Incluso si intentaban seguir la conversación, su oído, afilado como ninguno, pudo escuchar a alguien hablar.
—No entiendo por qué Owen tiene tanta fe en mí… Pero en fin, agradezco eso de él.
Allí estaba, el nombre del pelirrojo, justo como no esperaba, en quien no esperaba. Tampoco es que hubiera prestado especial atención, al menos hasta que la vio, acercársele a él directamente. Podría evitarla, esquivarla, claramente estaba distraída. Era una buena oportunidad. Sus dos acompañantes no se habían ni percatado de ello y, sin duda, era mejor así. Solo elevó los dedos hasta el café en el mismo instante que el líquido no solo apagó el propio cigarro, sino que también manchaba su traje, claramente caro.
—¡NIÑATA INSENSATA! ¿¡CÓMO TE ATREVES A…!? — Uno de los hombres gritaba hacia la mujer, dando pasos firmes, claramente amenazantes en su dirección cuando el propio Jin elevó su mano, momento en que el hombre impactó en ella, frenando en seco. —Jefe… — no contestó, otra vez no. Solo observó a la muchacha con la misma calma, como si no hubiera pasado nada y descendió la mirada, apartando el cigarrillo que, obviamente, ya no servía para nada, dejándolo caer al suelo. Los ojos se fijaron directamente en el traje, la mancha, mientras con la manga de su traje pasaba por su propio rostro. A continuación elevó su rostro junto a su mirada, sin ser capaz de elevar la cabeza por la diferencia de alturas entre la muchacha y él.
Sus ojos, vacíos y sin vida, ahora analizaban a la mujer. Podría ser útil para destruir una vez más al pelirrojo y, por otra parte, a saber si también servía para algo más que la torpeza que le acababa de demostrar. —Espero que sea consciente de que no es algo especialmente fácil de “arreglar”, jovencita. — También cabía la posibilidad, por mínima que fuera, de que se tratara de alguien camuflándose, ya fuera un Marine o incluso una banda rival. No podía tampoco llamar demasiado la atención, la mirada de algunos civiles caían a la espera de lo que pudiera transcurrir a continuación.
En el mismo instante que dio la orden, los dos hombres sujetaron a la muchacha, arrastrándola en el interior del local. Ni siquiera el camarero que la había servido aquella bebida parecía dispuesto a ayudarla. Por el contrario, el miedo se respiraba en el aire, no por la presencia de los hombres, sino por quien ahora mismo estaba entrando como si no ocurriera nada, con la reveladora cicatriz en su frente izquierda. Los hombres la arrastraron hasta un sótano que, pese a encontrarse debajo del local, estaba sorprendentemente bien equipado, elegante. Uno de los tantos locales con pequeños secretos para los que trabajaba el yakuza. La muchacha se encontraría inmovilizada en el suelo, boca abajo, por uno de los hombres mientras el otro estaba buscando algún objeto, bolso, lo que fuera que pudiera dar su identidad.
Para el momento que entró Jin, uno de ellos le entregó una pequeña cartera. Jin solo lo abrió de forma natural, revelando la propia identificación de la mujer.
Leyó el nombre en voz alta, para luego dejar caer despreocupadamente la misma cartera frente a la muchacha. Elevó entonces la mirada hacia los hombres. —Podéis retiraros. — Los hombres, educadamente, se inclinaron en señal de respeto y abandonaron la estancia, soltando a la muchacha. La puerta, al salir ellos, hizo un pequeño “clic” que sentenciaba la escapada de la mujer. Un lugar sin ventanas, pese a que había elegancia como sofás, un escritorio, incluso estanterías y bebidas alcohólicas. —Ahora dígame, señorita Elara. Quiero que me quede claro. ¿Cómo planea arreglar su desastre? ¿Hm?
—No entiendo por qué Owen tiene tanta fe en mí… Pero en fin, agradezco eso de él.
Allí estaba, el nombre del pelirrojo, justo como no esperaba, en quien no esperaba. Tampoco es que hubiera prestado especial atención, al menos hasta que la vio, acercársele a él directamente. Podría evitarla, esquivarla, claramente estaba distraída. Era una buena oportunidad. Sus dos acompañantes no se habían ni percatado de ello y, sin duda, era mejor así. Solo elevó los dedos hasta el café en el mismo instante que el líquido no solo apagó el propio cigarro, sino que también manchaba su traje, claramente caro.
—¡NIÑATA INSENSATA! ¿¡CÓMO TE ATREVES A…!? — Uno de los hombres gritaba hacia la mujer, dando pasos firmes, claramente amenazantes en su dirección cuando el propio Jin elevó su mano, momento en que el hombre impactó en ella, frenando en seco. —Jefe… — no contestó, otra vez no. Solo observó a la muchacha con la misma calma, como si no hubiera pasado nada y descendió la mirada, apartando el cigarrillo que, obviamente, ya no servía para nada, dejándolo caer al suelo. Los ojos se fijaron directamente en el traje, la mancha, mientras con la manga de su traje pasaba por su propio rostro. A continuación elevó su rostro junto a su mirada, sin ser capaz de elevar la cabeza por la diferencia de alturas entre la muchacha y él.
![[Imagen: 5q9APEL.png]](https://i.imgur.com/5q9APEL.png)
—¿Puede arreglarlo, dice usted?
Sus ojos, vacíos y sin vida, ahora analizaban a la mujer. Podría ser útil para destruir una vez más al pelirrojo y, por otra parte, a saber si también servía para algo más que la torpeza que le acababa de demostrar. —Espero que sea consciente de que no es algo especialmente fácil de “arreglar”, jovencita. — También cabía la posibilidad, por mínima que fuera, de que se tratara de alguien camuflándose, ya fuera un Marine o incluso una banda rival. No podía tampoco llamar demasiado la atención, la mirada de algunos civiles caían a la espera de lo que pudiera transcurrir a continuación.
![[Imagen: z7lB9NV.jpg]](https://i.imgur.com/z7lB9NV.jpg)
—Llevadla dentro y registradla.
En el mismo instante que dio la orden, los dos hombres sujetaron a la muchacha, arrastrándola en el interior del local. Ni siquiera el camarero que la había servido aquella bebida parecía dispuesto a ayudarla. Por el contrario, el miedo se respiraba en el aire, no por la presencia de los hombres, sino por quien ahora mismo estaba entrando como si no ocurriera nada, con la reveladora cicatriz en su frente izquierda. Los hombres la arrastraron hasta un sótano que, pese a encontrarse debajo del local, estaba sorprendentemente bien equipado, elegante. Uno de los tantos locales con pequeños secretos para los que trabajaba el yakuza. La muchacha se encontraría inmovilizada en el suelo, boca abajo, por uno de los hombres mientras el otro estaba buscando algún objeto, bolso, lo que fuera que pudiera dar su identidad.
Para el momento que entró Jin, uno de ellos le entregó una pequeña cartera. Jin solo lo abrió de forma natural, revelando la propia identificación de la mujer.
![[Imagen: 843co9v.png]](https://i.imgur.com/843co9v.png)
—Elara Vangrim.
Leyó el nombre en voz alta, para luego dejar caer despreocupadamente la misma cartera frente a la muchacha. Elevó entonces la mirada hacia los hombres. —Podéis retiraros. — Los hombres, educadamente, se inclinaron en señal de respeto y abandonaron la estancia, soltando a la muchacha. La puerta, al salir ellos, hizo un pequeño “clic” que sentenciaba la escapada de la mujer. Un lugar sin ventanas, pese a que había elegancia como sofás, un escritorio, incluso estanterías y bebidas alcohólicas. —Ahora dígame, señorita Elara. Quiero que me quede claro. ¿Cómo planea arreglar su desastre? ¿Hm?
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
