[Pasado | Jin] Ensucié tu camiseta... ¿cómo puedo arreglarlo?
#3
La pobre Elara no entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando en estos momentos, era como si todo el mundo o el propio destino hubiera decidido darle un giro de esos feos que a ella no le gustaban para nada. ¿Es que acaso estaba pagando alguna culpa? ¿Algo que realmente no valiera la pena? No lo entendía en lo más mínimo, y no sabía qué hacer para salir bien de la situación. Era algo demasiado doloroso para ella, pero poco y nada podía hacer ahora mismo.

Ahora se sentía completamente angustiada, debido a que no supo qué hacer, dos hombres comenzaban a llevársela como una delincuente al interior del local. Todo había pasado demasiado rápido, tan rápido que ni siquiera logró mencionar nada, ni una disculpa coherente antes de sentir como la levantaban del suelo como si realmente ella no pesara absolutamente nada. Se sentía amenazada, con tristeza y muchísimo miedo. ¿Por qué JUSTO tenía que estar en dónde no debía de estar? ¿Y por qué JUSTO tenía que cometer un error con alguien que daba muchísimo miedo? Elara se recriminaba eso muchísimo, pero tenia que ser fuerte. O al menos, intentarlo.

Las pobres alas de la Skypean se encontraban cerradas, como si fuese un gesto reflejo del miedo que tenía, estaba temblando muchísimo, mientras que estaba intentando “procesar” lo que estaba pasándole en estos momentos. Su pecho subía y bajaba rápido, demasiado rápido, y sentía que se le estaba acabando el aire. Era muy distinto cuando ella se ponía nerviosa ante un hombre guapo; esto era miedo de verdad, algo que no la dejaba respirar bien, intentó patalear, pero ni siquiera lo logró… ella ya no tenía fuerza para poder hacerlo.

—¡E-Esp… espere… n-no… no me lleven así… nee…!— intentó suplicar, aunque las personas mantuvieron un silencio sepulcral, como si realmente sintieran que ella estaba muerta, o que iba camino a su muerte. ¿Por qué nadie decía nada? ¿Y quién era “ese hombre” que logró de alguna manera meterle ese miedo? ¿En qué DIABLOS se había metido Elara? No lo sabía.

O quizás sí lo sabía… pero no quería creerlo. Owen siempre le mencionó que el mundo, como ella creía, no existía… no era tan bueno como ella a veces lo pensaba.

Cuando la arrojaron al suelo del sótano, boca abajo, Elara soltó un pequeño gemido involuntario. No había sido fuerte, pero sí suficiente para que se le escaparan un par de lágrimas de susto. Era un lugar elegante, sí, pero seguía siendo un sótano, encerrado, sin ventanas, demasiado silencioso para que ella pudiera calmarse. Se limitó a quedarse quieta, con el rostro ladeado contra la alfombra, respirando de forma entrecortada, porque la idea de que algo horrible pudiera pasarle rondaba demasiado fuerte en su cabeza.

Cuando ese hombre leyó su nombre, su cuerpo se le heló. No sabía qué decir. Su identificación. ¿Se darían cuenta que ella era una revolucionaria? ¿estaría en problemas ahora con la facción? Claro, aunque lo estuviera, dudaba demasiado que alguien diese algo por ella. Simplemente era una mártir más. ¿Qué le iba a pasar? ¿Qué le iban a hacer? Elara pensaba muchísimo eso, mientras que pequeñas lágrimas comenzaron a caer de solamente el miedo.

Evitaba mirar fijamente al hombre, sabía que no debía de hacerlo, pero tenía muchísimo miedo. Era un miedo de autoridad. De alguien que podía acabar con su vida en un abrir y cerrar de ojos. Cuando él comenzó a hablar, Elara tragó saliva con fuerza e intentó responder con muchísima dificultad, a la pobre le temblaba demasiado la boca.

—Y-Yo…— se abrazó a sí misma, intentando ser fuerte. —Y-Yo no quería… hacer un d-desastre… de verdad… n-no sabía que usted… estaba ahí…— le costaba demasiado respirar, su voz salía con demasiada torpeza, y era inútil intentar, o al menos “hacer” algo para poder controlarse. Todos sus esfuerzos eran en vano.

—P-Puedo arreglarlo… s-sí… puedo h-hacerlo…— aunque claramente ella no tenía ni puta idea de cómo hacerlo, pero algo tenía que ocurrírsele. Su mirada bajó, evitándola nuevamente, mientras que intentó mencionar algo para intentar salir bien o victoriosa de eso. —P-Puedo limpiarlo… s-su traje… pagar… trabajar… hacer lo que usted diga…— seguía tiritando. Todo era demasiado difícil para ella. No sabía de qué él sería capaz. Tenía temor.

[Imagen: qFt55Z5.png]
—P-Pero… n-no me lastime… p-por favor…— rogó.
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RE: [Pasado | Jin] Ensucié tu camiseta... ¿cómo puedo arreglarlo? - por Elara Vangrim - 15-12-2025, 05:12 AM

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