17-12-2025, 06:06 AM
Debería estar molesto, indignado y, sin embargo, escuchar sus palabras solo hacía que lo buscara más. Sus dedos se alejaron, sus ojos se enfocaban en su rostro, con el rojo en sus mejillas acompañado de la propia excitación. Sintió cierta satisfacción sabiendo que parte de la mente en la que pensaba era él mismo, pero odiaba la idea de obligarlo a hacerle creer que prefería olvidarse. Su sonrisa se ampliaba, con malicia, divertido.
Sus dedos índice y corazón ahora paseaban por la zona de su mordisco. Su posesión. Sí, era suyo… Se sintió, en parte, halagado por buscar su ira, su desesperación. No muchos lograban ese efecto. Sus pectorales se vieron al descubierto al sentir que retiraba la zona del cinturón de su kimono, la tela revelando su cuerpo y su desnudez, a la vez que utilizaba sus propias manos para desabrocharle el pantalón. Sus labios fueron recorriendo un camino de besos, desde el cuello hasta la tela de su camisa, la cual quedaban a lo sumo un par de botones para desabrochar. No, quiso enfocarse un poco más abajo, descendiendo los bóxers ajenos, revelando la sacudida del miembro que parecía estar esperándolo.
Frenó al sentir la mano contraria sobre su mejilla, ahora observando los ojos contrarios de forma más directa. Elevó su mano, acariciando la misma que lo atrajo desde su mejilla, cerrando los ojos por algunos segundos, volviendo a abrirlos para contemplarlo. Incluso con la escasa luz de la habitación, podía apreciar a la perfección la belleza del contrario.
O tal vez sí. ¿Lo era? Saber que dijo su nombre en la cama de otro… ¿cómo se pudo perder semejante deleite? No, de hecho era mejor así, o probablemente quien lo hubiera marcado estaría bajo tierra en algunas horas… o menos. Emitió un jadeo al mordisco de sus labios, su mano ahora sujetando el falo contrario, apretándolo, uniendo ambos en uno solo para mover sus propias caderas en él… Pero frenó en seco. Sus ojos se volvieron más duros, casi amenazantes, elevando la mirada hasta donde se encontraba el contrario.
Ahora ambas manos se posicionaron en ambos lados del rostro ajeno, elevando así parte de su cuerpo, observándolo fijamente. Sus ojos se fruncieron ligeramente, con clara molestia. —Me amenazaste de la misma forma la última vez, e igual que entonces, no me está gustando lo que dices. — agachó su cuerpo de nuevo, especialmente su rostro, juntando su frente con la del contrario. —No entiendo por qué diablos estás diciendo eso ahora, pero si fueras un amuleto de la mala suerte, no te habría conocido nunca. — Su propia vida había sido una desgracia, un encierro de su propio ser. Elevó su mano ahora hacia la mejilla ajena, acercando sus labios hacia los ajenos. —No va a ser la última, o te aseguro que no saldrás nunca de aquí. No va a haber ningún cierre. — su pulgar ahora se movía en la mejilla contraria. Algo había pasado. No sabía el qué, ni por qué, pero estaba claro. Que apareciera sin avisar, que ahora de la nada pareciera mostrarse así… Algo… Había pasado algo. Ahora ambas manos fueron a las mejillas ajenas, sin dejar de contemplarlo directamente a los ojos.
Una nueva pausa, silenciosa, algo prolongada. No podía ser así con nadie más. ¿A quién más encontraría que lo comprendiera de ese modo? —Dime qué ha pasado, Tezca. Si es necesario hacer pedazos a alguien, lo haré.
![[Imagen: mcd09wH.png]](https://i.imgur.com/mcd09wH.png)
—Te lo dije, soy inolvidable. Una vez me pruebas, no me olvidarás nunca más.
Sus dedos índice y corazón ahora paseaban por la zona de su mordisco. Su posesión. Sí, era suyo… Se sintió, en parte, halagado por buscar su ira, su desesperación. No muchos lograban ese efecto. Sus pectorales se vieron al descubierto al sentir que retiraba la zona del cinturón de su kimono, la tela revelando su cuerpo y su desnudez, a la vez que utilizaba sus propias manos para desabrocharle el pantalón. Sus labios fueron recorriendo un camino de besos, desde el cuello hasta la tela de su camisa, la cual quedaban a lo sumo un par de botones para desabrochar. No, quiso enfocarse un poco más abajo, descendiendo los bóxers ajenos, revelando la sacudida del miembro que parecía estar esperándolo.
Frenó al sentir la mano contraria sobre su mejilla, ahora observando los ojos contrarios de forma más directa. Elevó su mano, acariciando la misma que lo atrajo desde su mejilla, cerrando los ojos por algunos segundos, volviendo a abrirlos para contemplarlo. Incluso con la escasa luz de la habitación, podía apreciar a la perfección la belleza del contrario.
![[Imagen: 0mvrlEq.jpg]](https://i.imgur.com/0mvrlEq.jpg)
—Ya me provocas solo con verte. No hacía falta llegar tan lejos para mi atención.
O tal vez sí. ¿Lo era? Saber que dijo su nombre en la cama de otro… ¿cómo se pudo perder semejante deleite? No, de hecho era mejor así, o probablemente quien lo hubiera marcado estaría bajo tierra en algunas horas… o menos. Emitió un jadeo al mordisco de sus labios, su mano ahora sujetando el falo contrario, apretándolo, uniendo ambos en uno solo para mover sus propias caderas en él… Pero frenó en seco. Sus ojos se volvieron más duros, casi amenazantes, elevando la mirada hasta donde se encontraba el contrario.
![[Imagen: 8sFXhbg.png]](https://i.imgur.com/8sFXhbg.png)
—¿Última vez?
Ahora ambas manos se posicionaron en ambos lados del rostro ajeno, elevando así parte de su cuerpo, observándolo fijamente. Sus ojos se fruncieron ligeramente, con clara molestia. —Me amenazaste de la misma forma la última vez, e igual que entonces, no me está gustando lo que dices. — agachó su cuerpo de nuevo, especialmente su rostro, juntando su frente con la del contrario. —No entiendo por qué diablos estás diciendo eso ahora, pero si fueras un amuleto de la mala suerte, no te habría conocido nunca. — Su propia vida había sido una desgracia, un encierro de su propio ser. Elevó su mano ahora hacia la mejilla ajena, acercando sus labios hacia los ajenos. —No va a ser la última, o te aseguro que no saldrás nunca de aquí. No va a haber ningún cierre. — su pulgar ahora se movía en la mejilla contraria. Algo había pasado. No sabía el qué, ni por qué, pero estaba claro. Que apareciera sin avisar, que ahora de la nada pareciera mostrarse así… Algo… Había pasado algo. Ahora ambas manos fueron a las mejillas ajenas, sin dejar de contemplarlo directamente a los ojos.
![[Imagen: NHDm1GL.png]](https://i.imgur.com/NHDm1GL.png)
—Si te vas, quizás sí deje de tener la suerte que he ganado desde que te conozco.
Una nueva pausa, silenciosa, algo prolongada. No podía ser así con nadie más. ¿A quién más encontraría que lo comprendiera de ese modo? —Dime qué ha pasado, Tezca. Si es necesario hacer pedazos a alguien, lo haré.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
