20-12-2025, 04:07 AM
cualquier otra cosa, con la silenciosa esperanza de que no notara lo mucho que esas palabras me habían agradado. Aun así, el eco de su voz permanecía en mi mente, repitiéndose con insistencia, como el vaivén de las olas contra la orilla. Traté de recomponerme, de borrar la sonrisa traicionera que amenazaba con quedarse en mis labios, pero era inútil: algo en ese simple comentario había logrado tocarme más hondo de lo que estaba dispuesto a admitir.
La forma en la que jugaba conmigo, sentir sus labios sobre mi intimidad fue algo efímero entre el placer: Escuchando su hablar antes que mordiera mi mentón… ¿Había aceptado? Ni siquiera yo hubier aceptado en cualquier otro tipo de situación, pero era él, la hambruna de consumirlo. Consumirnos podía más que nuestro maldito sentido común. Podía mucho más que mi orgullo y por eso estaba tan complacido de esas condicionantes palabras, sobre todo porque sabía que no se arrepentiría.
Mis manos subieron a su espalda para abrazarlo cuando sentí sus labios sobre los míos y entonces, intromisión en mí, Sentí como la piel se estiraba para que pudiera entrar; El roce directo, mierda, su calor se sentía mucho peor y lo único que podía hacer era clavar mis uñas en su espalda ante la presión, el dolor y sobretodo el placer. No terminaba de acostumbrarme a su tamaño, temblando ligeramente mientras lo abrazaba con fuerza. Lo noté desesperado, al igual que yo, estando casi seguro que ni me escucharía a este punto. Solté un par de lagrimas que vinieron de improvisto como la vez pasada, mierda, otra vez los sentimientos me superaban, expresándome al acercar mi cadera contra su piel, esperando que el roce entre ambos cuerpos pudiera aliviarme.
El sentir sus labios contra mi rosado botón no ayudó, arqueando la espalda esperando sentirlo mucho más, siendo mucho más agresivo. Lo necesitaba e intentando formular alguna oración entre los jadeos que soltaba. —¡J..Jin ¡ — Gemí, tomando aire para poder murmurar. —Es injusto…yo… Sabes que soy sensible…ah… ¿Me entien— Fui interrumpido por mi propio placer, gimiendo mientras acariciaba las rojas marcas de rasguños sobre su espalda.
La forma en la que jugaba conmigo, sentir sus labios sobre mi intimidad fue algo efímero entre el placer: Escuchando su hablar antes que mordiera mi mentón… ¿Había aceptado? Ni siquiera yo hubier aceptado en cualquier otro tipo de situación, pero era él, la hambruna de consumirlo. Consumirnos podía más que nuestro maldito sentido común. Podía mucho más que mi orgullo y por eso estaba tan complacido de esas condicionantes palabras, sobre todo porque sabía que no se arrepentiría.
Mis manos subieron a su espalda para abrazarlo cuando sentí sus labios sobre los míos y entonces, intromisión en mí, Sentí como la piel se estiraba para que pudiera entrar; El roce directo, mierda, su calor se sentía mucho peor y lo único que podía hacer era clavar mis uñas en su espalda ante la presión, el dolor y sobretodo el placer. No terminaba de acostumbrarme a su tamaño, temblando ligeramente mientras lo abrazaba con fuerza. Lo noté desesperado, al igual que yo, estando casi seguro que ni me escucharía a este punto. Solté un par de lagrimas que vinieron de improvisto como la vez pasada, mierda, otra vez los sentimientos me superaban, expresándome al acercar mi cadera contra su piel, esperando que el roce entre ambos cuerpos pudiera aliviarme.
El sentir sus labios contra mi rosado botón no ayudó, arqueando la espalda esperando sentirlo mucho más, siendo mucho más agresivo. Lo necesitaba e intentando formular alguna oración entre los jadeos que soltaba. —¡J..Jin ¡ — Gemí, tomando aire para poder murmurar. —Es injusto…yo… Sabes que soy sensible…ah… ¿Me entien— Fui interrumpido por mi propio placer, gimiendo mientras acariciaba las rojas marcas de rasguños sobre su espalda.

![[Imagen: Firma-Tezca.png]](https://i.ibb.co/sJMGWw7F/Firma-Tezca.png)