20-12-2025, 11:05 PM
Elara ni siquiera pudo parpadear de lo emocionada que ella se encontraba en estos momentos, y también sorprendida por lo que estaba ocurriendo, era más que obvio que todo esto era increíble para ella...
En un segundo estaba a punto de ser abusada por el aliento a alcohol de aquel tipo y, al siguiente, el mundo se dio la vuelta de una forma tan violenta que sus alas se quedaron rígidas y también paralizadas. Jamás se imaginó que ella viviría en una situación como esta. Completamente sorprendida por todo lo que estaba pasando. Era realmente extraño, pero también interesante.
Aquel hombre, el que acababa de salir por la puerta con un mechón blanco dividiéndole el rostro, no solo intervino, sino que lo hizo con una calma que a Elara le pareció de otro planeta y eso la sorprendió pero demasiado, quizás porque estaba más que acostumbrada a no relacionarse tan directamente con las demás personas. Vio cómo el brazo del gigante bajaba como un mazo, pero el hombre atractivo se movió con una precisión que sus sentidos aumentados apenas pudieron registrar, ya que lo hizo con suma dificultad que la preocupó un poco. El golpe del borracho impactando contra el suelo y el sonido del zapato contra su cara fueron tan reales que Elara dio un saltito hacia atrás, soltando un ruidito de sus labios ya que eso le sorprendió pero muchísimo.
— ¡Ah! ¡Nee~! —exclamó, tapándose la boca con las manos mientras veía al calvo quedar inconsciente en el suelo como si fuera un simple saco de papas. Realmente ese guapetón era muy fuerte, lo que la hizo sentirse protegida por él.
Se quedó ahí, mirando la espalda de Uker mientras él le hablaba al cuerpo inerte. La diferencia de presencia era absurda. Uker no necesitó ni despeinarse para demostrar que mandaba en ese callejón. Cuando él se giró hacia ella, Elara sintió que el aire se le escapaba por la garganta. Si antes estaba roja por el calor, ahora sus mejillas eran de un rojo brillante, casi a juego con su cabello. Debido a que ese hombre desprendía un aura magnífica, algo sorprendente. Que hacía que la pobre esté bastante nerviosa. Pero tenía que mantener la calma. No avergonzarse rápido. Pero era casi inevitable que ella se iba a poner demasiado avergonzada por lo que sucedía.
Él le preguntó si la estaba molestando y se disculpó con una sonrisa... una sonrisa que era tan diferente a la del anterior que Elara sintió un vuelco en el estómago, sentía como maripositas, pero todo estaba siendo más que difícil. Era una sonrisa pura, de alguien que salva personas antes de irse a comprar los suministros del día. Y eso hizo que su corazón comenzara a latir fuertemente.
![[Imagen: 2yW4eiv.png]](https://i.imgur.com/2yW4eiv.png)
— R-Rackham... Uker... —repitió ella, buscando aprenderse su nombre... cómo si no quisiera olvidarlo, pero jamás. Quería pensar en que todo estará bien con eso. Pero no sabía nada... solo tenía que intentar ser fuerte dentro de todo.
Cuando él le extendió la mano, Elara se quedó mirando esos dedos unos segundos antes de reaccionar. Estaba embobada. La forma en que lo había derrotado, esa mezcla de "cocinerito" y guerrero imbatible, la tenía completamente descolocada. Alargó su propia mano, que parecía minúscula comparada con la de él, y lo tocó con una timidez extrema. Al sentir el contacto, una corriente le recorrió las alas, que dieron un aleteo casi como un espasmo, se avergonzó por eso, pero intentó desviar la atención hacia otro lado... no quería sentirse más avergonzada de lo que ya estaba. Aunque todo esto era más que difícil.
![[Imagen: iR2lw1G.png]](https://i.imgur.com/iR2lw1G.png)
— S-sí... es decir, no... o sea, ¡gracias! —balbuceó, perdiendo el hilo de lo que decía porque no podía dejar de mirar lo sólido que se veía de cerca. — Ha sido... increíble. Lo ha dejado fuera de combate sin siquiera soltar un respiro. ¡Nee~ !
No pudo soltarle la mano, aunque le costaba y sabía que no podía hacerlo, empezó a juguetear nerviosa con los mechones de su pelo con la mano que ella tenía libre.
— Soy Elara... Y... y no se preocupe, estoy bien. Es solo que... en mi casa las peleas no son tan... tan impresionantes. Usted es... muy fuerte, señor Uker. Mucho. Casi me da pena interrumpirlo, se veía que tenía prisa por ir a comprar cosas... —hizo una pausa, mirando hacia la puerta por la que él había salido y luego volviendo a sus ojos con una curiosidad que no pudo frenar. — ¿Dijo que nadie de su grupo le ayuda? Eso es... muy injusto. Alguien que cocina así de bien... bueno, que se ve que cocina bien y que además defiende así a los desconocidos... debería tener a alguien que al menos le cargue las bolsas, ¿no cree? — Se puso aún más roja al darse cuenta de lo que estaba insinuando, pero su honestidad no la dejaba parar.
— Yo... bueno, yo me había perdido buscando un jugo, pero soy muy buena cargando cosas... aunque a veces me tropiece. Si me deja acompañarlo a comprar, prometo no estorbar mucho y... y así me aseguro de que ningún otro borracho me confunda con una pared, nee~ . ¿O es que el "mejor cocinero" de la zona prefiere ir solo? — Ella sin querer, estaba hablando simplemente sin pensar. Todo era nuevo para ella, pero al menos le dedicó una de sus mejores sonrisas hacia él. Queriendo de que, este encuentro, se extendiera por mucho más, debido a que Elara se había interesado por primera vez, en intentar dejarse llevar.
En un segundo estaba a punto de ser abusada por el aliento a alcohol de aquel tipo y, al siguiente, el mundo se dio la vuelta de una forma tan violenta que sus alas se quedaron rígidas y también paralizadas. Jamás se imaginó que ella viviría en una situación como esta. Completamente sorprendida por todo lo que estaba pasando. Era realmente extraño, pero también interesante.
Lo que vieron sus ojos fue... simplemente cine.
Aquel hombre, el que acababa de salir por la puerta con un mechón blanco dividiéndole el rostro, no solo intervino, sino que lo hizo con una calma que a Elara le pareció de otro planeta y eso la sorprendió pero demasiado, quizás porque estaba más que acostumbrada a no relacionarse tan directamente con las demás personas. Vio cómo el brazo del gigante bajaba como un mazo, pero el hombre atractivo se movió con una precisión que sus sentidos aumentados apenas pudieron registrar, ya que lo hizo con suma dificultad que la preocupó un poco. El golpe del borracho impactando contra el suelo y el sonido del zapato contra su cara fueron tan reales que Elara dio un saltito hacia atrás, soltando un ruidito de sus labios ya que eso le sorprendió pero muchísimo.
— ¡Ah! ¡Nee~! —exclamó, tapándose la boca con las manos mientras veía al calvo quedar inconsciente en el suelo como si fuera un simple saco de papas. Realmente ese guapetón era muy fuerte, lo que la hizo sentirse protegida por él.
Se quedó ahí, mirando la espalda de Uker mientras él le hablaba al cuerpo inerte. La diferencia de presencia era absurda. Uker no necesitó ni despeinarse para demostrar que mandaba en ese callejón. Cuando él se giró hacia ella, Elara sintió que el aire se le escapaba por la garganta. Si antes estaba roja por el calor, ahora sus mejillas eran de un rojo brillante, casi a juego con su cabello. Debido a que ese hombre desprendía un aura magnífica, algo sorprendente. Que hacía que la pobre esté bastante nerviosa. Pero tenía que mantener la calma. No avergonzarse rápido. Pero era casi inevitable que ella se iba a poner demasiado avergonzada por lo que sucedía.
Él le preguntó si la estaba molestando y se disculpó con una sonrisa... una sonrisa que era tan diferente a la del anterior que Elara sintió un vuelco en el estómago, sentía como maripositas, pero todo estaba siendo más que difícil. Era una sonrisa pura, de alguien que salva personas antes de irse a comprar los suministros del día. Y eso hizo que su corazón comenzara a latir fuertemente.
![[Imagen: 2yW4eiv.png]](https://i.imgur.com/2yW4eiv.png)
— R-Rackham... Uker... —repitió ella, buscando aprenderse su nombre... cómo si no quisiera olvidarlo, pero jamás. Quería pensar en que todo estará bien con eso. Pero no sabía nada... solo tenía que intentar ser fuerte dentro de todo.
Cuando él le extendió la mano, Elara se quedó mirando esos dedos unos segundos antes de reaccionar. Estaba embobada. La forma en que lo había derrotado, esa mezcla de "cocinerito" y guerrero imbatible, la tenía completamente descolocada. Alargó su propia mano, que parecía minúscula comparada con la de él, y lo tocó con una timidez extrema. Al sentir el contacto, una corriente le recorrió las alas, que dieron un aleteo casi como un espasmo, se avergonzó por eso, pero intentó desviar la atención hacia otro lado... no quería sentirse más avergonzada de lo que ya estaba. Aunque todo esto era más que difícil.
![[Imagen: iR2lw1G.png]](https://i.imgur.com/iR2lw1G.png)
— S-sí... es decir, no... o sea, ¡gracias! —balbuceó, perdiendo el hilo de lo que decía porque no podía dejar de mirar lo sólido que se veía de cerca. — Ha sido... increíble. Lo ha dejado fuera de combate sin siquiera soltar un respiro. ¡Nee~ !
No pudo soltarle la mano, aunque le costaba y sabía que no podía hacerlo, empezó a juguetear nerviosa con los mechones de su pelo con la mano que ella tenía libre.
— Soy Elara... Y... y no se preocupe, estoy bien. Es solo que... en mi casa las peleas no son tan... tan impresionantes. Usted es... muy fuerte, señor Uker. Mucho. Casi me da pena interrumpirlo, se veía que tenía prisa por ir a comprar cosas... —hizo una pausa, mirando hacia la puerta por la que él había salido y luego volviendo a sus ojos con una curiosidad que no pudo frenar. — ¿Dijo que nadie de su grupo le ayuda? Eso es... muy injusto. Alguien que cocina así de bien... bueno, que se ve que cocina bien y que además defiende así a los desconocidos... debería tener a alguien que al menos le cargue las bolsas, ¿no cree? — Se puso aún más roja al darse cuenta de lo que estaba insinuando, pero su honestidad no la dejaba parar.
— Yo... bueno, yo me había perdido buscando un jugo, pero soy muy buena cargando cosas... aunque a veces me tropiece. Si me deja acompañarlo a comprar, prometo no estorbar mucho y... y así me aseguro de que ningún otro borracho me confunda con una pared, nee~ . ¿O es que el "mejor cocinero" de la zona prefiere ir solo? — Ella sin querer, estaba hablando simplemente sin pensar. Todo era nuevo para ella, pero al menos le dedicó una de sus mejores sonrisas hacia él. Queriendo de que, este encuentro, se extendiera por mucho más, debido a que Elara se había interesado por primera vez, en intentar dejarse llevar.
