21-12-2025, 06:16 PM
Mientras lo observaba, Elara se acomodó en el suelo con una sonrisa, tratando de que sus alitas no levantaran el polvillo del suelo, buscando no estar tan incómoda en la situación presente en estos momentos. Ahora que Elara lo observó sin su abrigo, su fetiche la golpeó con fuerza (¡maldición!) ya que al ver como los músculos de él se tensaban en cada movimiento de la lima, a la pobre Elara la dejaba completamente sin aire. Pero Elara no era solo una chica tímida, sino que también era una chica de mar y de ideales bastante fuertes.
— E-Eros… nee~ ¡Es un nombre muy bonito! — intentó sonar amigable, aunque siempre lo era. Elara siempre era alguien un aura angelical bastante presente, y era bastante inocente. — …Quizás ya lo dije, pero soy Elara Vangrim, navegante… o al menos eso intento en este mundo tan… peligroso. — dijo, trató sonar interesante al igual que él, mientras que los ojos verdes de la revolucionaria hacían un escaneo rápido hacia él, para volver rápidamente a su rostro. — Me sorprende conocer a alguien que utilice sus manos para poder crear… — añadió, mientras que aún con una sonrisa, aclaró. — Yo sería incapaz de poder hacer algo así, solo soy capaz de viajar para poder buscar algo más. En el cielo, el lugar de donde vengo… es muy hermoso, pero está lleno de injusticias, y creo que el mundo necesita gente que sepa construir puentes, y no solo muros. — el ideal de aventurera, de poder conocer el mundo, se hizo bien presente en Elara. Mientras que se inclinó un poco, dejando que su curiosidad de navegante fluyera tranquilamente hacia él.
De momento, se sentía tranquila. Dejando de lado su vergüenza que sentía al momento de poder mirarlo. Al menos nada estaba resultando tan complicado, ni tan difícil. Se sentía tranquila dentro de todo.
— En el mar, la madera creo que es muy vital. Si el barco no tiene alma, las olas obviamente se lo van a tragar. — quizás estaba hablando demasiado, mientras que comenzó a mover sus alitas de nuevo, se había emocionado (era como un perrito cuando movía su colita feliz). — Ver como tratas a las flechitas… me hace pensar que serías un navegante increíble, o el mejor aliado para alguien que quiera cambiar las cosas… ne. — a Elara le daban ganas de poder cantar para acompañar el ritmo de la lija que estaba haciendo el hombre, le gustaba animar el espíritu de los demás en los viajes largos, aunque claro, Elara aún no tenía la capacidad de poder hacer algo así. Aún estaba eternamente en la isla, aún no se sentía fuerte como para poder surcar los mares, y ni mucho menos sola.
— Si quieres, puedo ayudar en algo. Como navegante, entiendo mucho sobre el viento y la resistencia... nee~. Sé que si tiro una flecha a la izquierda, esta pueda girar a la derecha… Jajaja. — exclamó con una sonrisita tranquila. Esperando no hablar de más. Pero de algún modo estaba bastante relajada en estos momentos.
— E-Eros… nee~ ¡Es un nombre muy bonito! — intentó sonar amigable, aunque siempre lo era. Elara siempre era alguien un aura angelical bastante presente, y era bastante inocente. — …Quizás ya lo dije, pero soy Elara Vangrim, navegante… o al menos eso intento en este mundo tan… peligroso. — dijo, trató sonar interesante al igual que él, mientras que los ojos verdes de la revolucionaria hacían un escaneo rápido hacia él, para volver rápidamente a su rostro. — Me sorprende conocer a alguien que utilice sus manos para poder crear… — añadió, mientras que aún con una sonrisa, aclaró. — Yo sería incapaz de poder hacer algo así, solo soy capaz de viajar para poder buscar algo más. En el cielo, el lugar de donde vengo… es muy hermoso, pero está lleno de injusticias, y creo que el mundo necesita gente que sepa construir puentes, y no solo muros. — el ideal de aventurera, de poder conocer el mundo, se hizo bien presente en Elara. Mientras que se inclinó un poco, dejando que su curiosidad de navegante fluyera tranquilamente hacia él.
De momento, se sentía tranquila. Dejando de lado su vergüenza que sentía al momento de poder mirarlo. Al menos nada estaba resultando tan complicado, ni tan difícil. Se sentía tranquila dentro de todo.
— En el mar, la madera creo que es muy vital. Si el barco no tiene alma, las olas obviamente se lo van a tragar. — quizás estaba hablando demasiado, mientras que comenzó a mover sus alitas de nuevo, se había emocionado (era como un perrito cuando movía su colita feliz). — Ver como tratas a las flechitas… me hace pensar que serías un navegante increíble, o el mejor aliado para alguien que quiera cambiar las cosas… ne. — a Elara le daban ganas de poder cantar para acompañar el ritmo de la lija que estaba haciendo el hombre, le gustaba animar el espíritu de los demás en los viajes largos, aunque claro, Elara aún no tenía la capacidad de poder hacer algo así. Aún estaba eternamente en la isla, aún no se sentía fuerte como para poder surcar los mares, y ni mucho menos sola.
Se quedó mirándolo con una mezcla de admiración y desafío, siendo honesta como siempre.
![[Imagen: 2yW4eiv.png]](https://i.imgur.com/2yW4eiv.png)
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— Si quieres, puedo ayudar en algo. Como navegante, entiendo mucho sobre el viento y la resistencia... nee~. Sé que si tiro una flecha a la izquierda, esta pueda girar a la derecha… Jajaja. — exclamó con una sonrisita tranquila. Esperando no hablar de más. Pero de algún modo estaba bastante relajada en estos momentos.
