[Pasado] Recuerdos alegres y maldita pared humana
#4
Los pequeños sonidos que la chica realizaba consiguieron llamar la atención del marine, aunque no lo suficiente como para realizar algún comentario al respecto con el que picase su presunta timidez o resaltase exageradamente aquello que producía su estado de ánimo actual. Los motivos podían ser diversos, y aunque reconocía su belleza, tenía tanto ego y confianza en sí mismo que salvo excepciones, el simple aspecto físico de otras personas no llevaba al albino a ser seducido.

Como no estaba de servicio en ese preciso instante, podía tomarse desvíos de su ruta o derivados, así que no tendría problemas en darle una mano a la recién presentada Elara, persona que comenzaba a caerle bien por los gestos de sus alas y claro, las reacciones y el escaso contacto visual, en cuanto comenzase otro tipo de interacción por supuesto que iba a molestarla, estaba en su naturaleza meterse con gente tímida y llevarlas a extremos de diversas finalidades.

—Ya veo, ya veo. —asiente repetidas veces al confirmar que estaba perdida, cruzado de brazos —¡Bueno! Eso ya no será un problema, te llevaré a donde necesites. —confirmó, con una sonrisa entre la soberbia y la buena voluntad. Que es alguien repleto de confianza ya saltaba a simple vista.

Y justo antes de voltearse para comenzar a caminar y llevarla a donde le solicitase, la pelirroja se refirió a él, nuevamente desde la vergüenza casi extrema. Volvió a referirse a él utilizando el término "pared", lo cual le hizo reír con ligereza, y observó su instrumento musical inclinándose hacia ella, asintiendo posteriormente.

—¡Claro que sí! No me gusta hablar en vano... —vil mentira, por supuesto, considerando que escupía palabras hasta por los codos —¡Y genial! Espero que cuando termines tus compras, toques una canción para mí. Me encanta la música. —acto seguido, volvió a irrumpir en su espacio físico, esta vez buscando mirarla directamente a los ojos, instante donde sus iris cerúleas brillaron con sumo detalle, pareciendo colores divinos.

—Esa será tu forma de pago por mi amabilidad. ~ —confirmó, en tono cantarín, volviendo a alejarse y esta vez sí, dándose la vuelta al mismo tiempo en que su haori ondeaba al aire por sus movimientos. —¡En marcha! —exclamó, iniciando la caminata en dirección al lugar que le había solicitado.

Los pasos comenzaron a contarse a medida que guiaba a Elara. Pronto, salieron del sitio donde se encontraron y se apreciaron numerosos dojos de los varios distinguibles en Isla Karate, ciertamente no estaban demasiado lejos del lugar buscado por la chica, y se lo haría saber —Por suerte, no fallaste por tanta diferencia. —asintió, con la vista puesta en el sendero, caminando con su confianza característica y suma tranquilidad.

—Y por más suerte aún, me dará el suficiente tiempo para interrogarte. —usó deliberadamente su labor como marine para intimidarla durante escasos segundos en un tono dominante y demandante, claro que se trataba de una broma pesada sin más, en la cual rompería el acting casi de inmediato. —Sólo bromeo. Aunque en realidad sí quería preguntarte algo. —repentinamente, se voltea otra vez.

—¿Por qué eres tan tímida, Elaaa-chan? ~ —se atrevió a usar un apodo con la completa desconocida, y su sonrisa algo traviesa delataba intenciones. Provocar, molestar, incomodar adrede por el simple placer de hacerlo, Hasegawa era una persona de pasatiempos curiosos, y aprovecharse de su carisma era uno de ellos.

¿Lo soportaría Elara? ¿U optaría por continuar su rumbo en soledad a riesgo de volver a perderse? Con Shin nunca hay grises, o se lo quiere o se le odia, pero su personalidad magnética rara vez le hace pasar desapercibido en interacciones sociales.
[Imagen: vEBNZb3.png]
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RE: [Pasado] Recuerdos alegres y maldita pared humana - por Hasegawa Shin - 21-12-2025, 09:51 PM

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