En medio de la oscuridad que le daba un rincón en donde la luz de las farolas no alcanzaba a alumbrar su cuerpo, el medico brujo habia visto a Maki antes de que ella se diera cuenta que estaba siendo observada. La noche siempre mostraba vidas y personalidades peculiares y este caso era el claro ejemplo de ella. Ira mal dormida, hambre mal saciado con marcas en su piel que mostraba que era un cuerpo joven forzado a sobrevivir de golpes fuerte y decisiones rápidas.
El medico brujo se movía sigiloso y con cautela entre las sobras de la noche, interesado por ver las razones que tenia aquella chica con la cual se habia encontrado aquella noche por azares del destino.
Analizaba toda su actitud en el momento en el que se movía por las calles de la ciudad en aquella noche oscura. Veía la rigidez de sus hombros, la respiración rápida y entrecortada, todo esos rasgos que analizaban llegaban a un mismo diagnostico al Doctor. Días de malnutrición. El cuerpo curvado, estomago encogido y acido. Conozco ese ritmo; lo he sentido en mis propias carnes demasiadas veces.
La voz murmurada del medico brujo se repitió en su cabeza, recordando las noches que recorría las calles robando y con aquella sensación de desesperanza que generaba el no tener algo que llevarse a la boca, realmente una tortura lenta que no dejaba pensar claramente.
Cuando eligió a la chica, Bones supo que no era crueldad. Fue calculo desesperado. No busco a alguien fuerte o por lo menos de su misma estatura para poder buscar una buena pelea, sino que a la persona que le fuera mas fácil, rápido y silencioso de asaltar. A pesar del susto no la golpeo ni maltrató, de hecho ni siquiera le quito todo su dinero, solo lo suficiente para poder calmar aquel dolor abdominal profundo que daba aquel hambre verdadero; crudo, mordaz y doloroso .
Por su parte el marcho por los arboles contiguos para poder observar mejor la interacción de aquella chica con su victima.
Le arrancó el café como si fuera un botín de guerra. Y cuando lo bebió fue cuando todo fue confirmado.
Nadie bebe algo que esta hirviendo de esa manera si no esta acostumbrado al dolor, a que el mundo le queme primero, ya estando acostumbrada a ello.
Al retirarse Maki de la escena del crimen también lo hizo Bonez, siguiendo a la chica hasta que en uno de aquellos callejones en donde la única luz de las farolas que habia disponible era una que apenas tintineaba intermitentemente, fue ahí cuando una voz se escucho a los alrededores en medio de la oscuridad.
Vaya, ni siquiera te apartaste en el momento de beber ese café hirviendo, debo admitir que es impresionante que lo hayas bebido hasta el fondo, Ewa. Aunque creo que amedrentar chicas en la calle no da mucha satisfacción ¿No es así?. Unos pasos se escucharon antes de que el cuerpo del medico brujo diera un paso fuera de las sombras, alumbrado por el tintineo de aquella luz de la farola en mal funcionamiento que a duras penas mostraba su silueta.
Su cara se veía a media luz gracias a las sombra que generaba la iluminación intermitente que caía sobre el. ¿Son acaso tres, quizá cuatro días sin comer bien? pregunto el doctor gracias al análisis que le daba su conocimiento medico. El café te va a caer como veneno en una hora si no comes algo pronto.
Se quedo unos segundos observándola recordando los tiempos de hambre, no era una sensación para los débiles, ya que la desesperación mental podía llevarse a muchos antes de que la inanición hiciera el trabajo sucio.
Hay bares, en los barrios bajos, donde gente como tu seria muy bien apreciada. Un buen precio por romper caras en apuestas clandestinas. Peleas sin escenario bonito, sin aplausos elegantes pero con comida caliente al final de la noche. Si estas interesada podríamos hablarlo mientras vamos a comer algo para evitar que el café haga destrozos en tus entrañas.
Se creo una pausa entre ellos, dejando que el silencio hablara por Bones. No sabia bien si es que la chica estaría de acuerdo con ello, pero si veía que tenia talento para pelear, se veía que era dura de roer. Era un buen material para la casa de apuestas en donde trabajaba como medico. Después de todo le gusta ayudar a quienes saben sobrevivir y ella ya habia demostrado que sabia hacerlo.
El medico brujo se movía sigiloso y con cautela entre las sobras de la noche, interesado por ver las razones que tenia aquella chica con la cual se habia encontrado aquella noche por azares del destino.
Analizaba toda su actitud en el momento en el que se movía por las calles de la ciudad en aquella noche oscura. Veía la rigidez de sus hombros, la respiración rápida y entrecortada, todo esos rasgos que analizaban llegaban a un mismo diagnostico al Doctor. Días de malnutrición. El cuerpo curvado, estomago encogido y acido. Conozco ese ritmo; lo he sentido en mis propias carnes demasiadas veces.
La voz murmurada del medico brujo se repitió en su cabeza, recordando las noches que recorría las calles robando y con aquella sensación de desesperanza que generaba el no tener algo que llevarse a la boca, realmente una tortura lenta que no dejaba pensar claramente.
Cuando eligió a la chica, Bones supo que no era crueldad. Fue calculo desesperado. No busco a alguien fuerte o por lo menos de su misma estatura para poder buscar una buena pelea, sino que a la persona que le fuera mas fácil, rápido y silencioso de asaltar. A pesar del susto no la golpeo ni maltrató, de hecho ni siquiera le quito todo su dinero, solo lo suficiente para poder calmar aquel dolor abdominal profundo que daba aquel hambre verdadero; crudo, mordaz y doloroso .
Por su parte el marcho por los arboles contiguos para poder observar mejor la interacción de aquella chica con su victima.
Le arrancó el café como si fuera un botín de guerra. Y cuando lo bebió fue cuando todo fue confirmado.
Nadie bebe algo que esta hirviendo de esa manera si no esta acostumbrado al dolor, a que el mundo le queme primero, ya estando acostumbrada a ello.
Al retirarse Maki de la escena del crimen también lo hizo Bonez, siguiendo a la chica hasta que en uno de aquellos callejones en donde la única luz de las farolas que habia disponible era una que apenas tintineaba intermitentemente, fue ahí cuando una voz se escucho a los alrededores en medio de la oscuridad.
Vaya, ni siquiera te apartaste en el momento de beber ese café hirviendo, debo admitir que es impresionante que lo hayas bebido hasta el fondo, Ewa. Aunque creo que amedrentar chicas en la calle no da mucha satisfacción ¿No es así?. Unos pasos se escucharon antes de que el cuerpo del medico brujo diera un paso fuera de las sombras, alumbrado por el tintineo de aquella luz de la farola en mal funcionamiento que a duras penas mostraba su silueta.
Su cara se veía a media luz gracias a las sombra que generaba la iluminación intermitente que caía sobre el. ¿Son acaso tres, quizá cuatro días sin comer bien? pregunto el doctor gracias al análisis que le daba su conocimiento medico. El café te va a caer como veneno en una hora si no comes algo pronto.
Se quedo unos segundos observándola recordando los tiempos de hambre, no era una sensación para los débiles, ya que la desesperación mental podía llevarse a muchos antes de que la inanición hiciera el trabajo sucio.
Hay bares, en los barrios bajos, donde gente como tu seria muy bien apreciada. Un buen precio por romper caras en apuestas clandestinas. Peleas sin escenario bonito, sin aplausos elegantes pero con comida caliente al final de la noche. Si estas interesada podríamos hablarlo mientras vamos a comer algo para evitar que el café haga destrozos en tus entrañas.
Se creo una pausa entre ellos, dejando que el silencio hablara por Bones. No sabia bien si es que la chica estaría de acuerdo con ello, pero si veía que tenia talento para pelear, se veía que era dura de roer. Era un buen material para la casa de apuestas en donde trabajaba como medico. Después de todo le gusta ayudar a quienes saben sobrevivir y ella ya habia demostrado que sabia hacerlo.
