23-12-2025, 02:32 AM
[personajeinvalido=2667]
Volvió a guardar su bolsita de arpillera una vez su gesto de generosidad en forma de un simbólico regalo había sido rechazado, parecía haberse ofendido el contrario por el gesto. Analizó por unos momentos la respuesta para tratar de entender qué había sido el gesto.
— ¿Si parece necesitar... dinero? Oh, entiendo, cuando alguien se muestra amable con usted asume en primera instancia que es por lastima, socavar su autoridad, o para dar un mensaje —Tenía sentido, el contrario parecía el típico varón que necesitaba reafirmar su dominancia inclusive en interacciones sociales como esas. No le molestaba, aunque no compartiese esa ínfima arista en la geometría del ser, pues él tampoco es que quisiese tomar las riendas, resaltar o ponerse a entregar algún tipo de mensaje entre líneas; la vida era mas simple si no debía preocuparse demasiado con los pormenores de la sociabilidad. — Lo tomaré en cuenta a futuro en pos de no incomodarlo —Asintió con genuina cordialidad en su tono a la vez que se calzaba sus guantes.
Estaba listo para irse, dispuesto a partir sin más pues consideraba que no había mucho más de lo que hablar con el mayor. Pero algo en él cambió cuando escuchó la última pregunta que los labios del yakuza profirieron en su dirección.
¿Era un desafío? ¿O es que acaso lo estaba subestimando? La mano en la espada estaba lista para ser desenvainada, las palabras una vez escupidas no podían echarse atrás. Uno era dueño de sus silencios, y esclavo de sus palabras. Hizo tronar su cuello en respuesta, su mirada se volvió férrea e impávida ante la presencia del mafioso. Eros no temía, sin importar lo que tuviese en frente, pues la muerte no era para él más que un rubro en el cual él era un profesional.
El hombre se había acercado, tres metros los separaban. Juzgó en una mirada la longitud del arma, analizó la altura del contrario y tuvo un parámetro de la distancia de su brazo. Entonces dejó escapar un largo suspiro, el resto sucedió en un parpadeo.
Su cuerpo se convirtió en el de una pequeña criatura abalanzándose con un salto en una embestida instantánea contra el mayor de los dos, no hubo piedad solo un momento de ferocidad inusitada por parte del usuario de Zoan que ahora mostraba su forma completa a la par que la garra de su mano derecha buscaba apuñalar cual punta de lanza la mano que sostenía la tsuba de la espada haciendo que ésta volase del agarre de las manos. Pero no fue el arma lo que voló, sino el hombre que la agarraba.
Inmediatamente tras la caída descendente de su ataque el topo no tardaría ni un segundo en meterse bajo tierra avanzando por la misma con movimientos similares al lado de un pez...
Volvió a guardar su bolsita de arpillera una vez su gesto de generosidad en forma de un simbólico regalo había sido rechazado, parecía haberse ofendido el contrario por el gesto. Analizó por unos momentos la respuesta para tratar de entender qué había sido el gesto.
— ¿Si parece necesitar... dinero? Oh, entiendo, cuando alguien se muestra amable con usted asume en primera instancia que es por lastima, socavar su autoridad, o para dar un mensaje —Tenía sentido, el contrario parecía el típico varón que necesitaba reafirmar su dominancia inclusive en interacciones sociales como esas. No le molestaba, aunque no compartiese esa ínfima arista en la geometría del ser, pues él tampoco es que quisiese tomar las riendas, resaltar o ponerse a entregar algún tipo de mensaje entre líneas; la vida era mas simple si no debía preocuparse demasiado con los pormenores de la sociabilidad. — Lo tomaré en cuenta a futuro en pos de no incomodarlo —Asintió con genuina cordialidad en su tono a la vez que se calzaba sus guantes.
Estaba listo para irse, dispuesto a partir sin más pues consideraba que no había mucho más de lo que hablar con el mayor. Pero algo en él cambió cuando escuchó la última pregunta que los labios del yakuza profirieron en su dirección.
![[Imagen: HeCMnkj.png]](https://i.imgur.com/HeCMnkj.png)
¿Era un desafío? ¿O es que acaso lo estaba subestimando? La mano en la espada estaba lista para ser desenvainada, las palabras una vez escupidas no podían echarse atrás. Uno era dueño de sus silencios, y esclavo de sus palabras. Hizo tronar su cuello en respuesta, su mirada se volvió férrea e impávida ante la presencia del mafioso. Eros no temía, sin importar lo que tuviese en frente, pues la muerte no era para él más que un rubro en el cual él era un profesional.
El hombre se había acercado, tres metros los separaban. Juzgó en una mirada la longitud del arma, analizó la altura del contrario y tuvo un parámetro de la distancia de su brazo. Entonces dejó escapar un largo suspiro, el resto sucedió en un parpadeo.
Su cuerpo se convirtió en el de una pequeña criatura abalanzándose con un salto en una embestida instantánea contra el mayor de los dos, no hubo piedad solo un momento de ferocidad inusitada por parte del usuario de Zoan que ahora mostraba su forma completa a la par que la garra de su mano derecha buscaba apuñalar cual punta de lanza la mano que sostenía la tsuba de la espada haciendo que ésta volase del agarre de las manos. Pero no fue el arma lo que voló, sino el hombre que la agarraba.
Inmediatamente tras la caída descendente de su ataque el topo no tardaría ni un segundo en meterse bajo tierra avanzando por la misma con movimientos similares al lado de un pez...
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Ataúd
![[Imagen: xNGUFie.png]](https://i.imgur.com/xNGUFie.png)
