29-10-2023, 08:25 PM
Todo aquel que me conociera, sabría que en el mar era una brújula, pero fuera de él, era una simple pelusa que se deja llevar por la corriente. Andaba sin ningún tipo de rumbo, deseando encontrar algún lugar en el que beber agua fría, y comer algo que me llenara mi preciosa y enorme panza. Quien sabe, quizás después pudiera echarme una preciosa siesta que me dejara con la noción de la realidad cambiada. Pero de momento, eso eran simples ilusiones. ¿Dónde demonios podría encontrar un lugar donde cumplir todo aquello que deseaba? Por el momento, podría seguir caminando.
¿Que era lo que más me apetecía comer? Quizás un cerdo asado. ¡O sazonado! Un cerdo sazonado a la brasa podría ser lo mejor que pudiera encontrar. Al haber estado varios días sin comer, tenía bastante hambre. Quizás dos cerdos podrían bastarme. ¿Y cuantos barriles de agua? Un barril de agua podría equivaler a una persona normal un vasito de agua. Quizás pudiera beber como cinco o seis. ¿Estarían dispuestos a darme tantos barriles? El sitio por el que caminaba era casi desertico, quizás estuvieran en sequía. No sabría cuanto dinero tenía. De hecho, no sabía siquiera si tenía dinero.
Perdido en mis pensamientos, escuché a mi espalda una voz. Preguntaba por un pueblo. -Que curioso, yo también lo busco. ¡WAYAYAYAYAYAYAYA!- Dijo, sin darme aún la vuelta para ver quien me había hablado. -Quizás pudieramos...- No pude terminar la frase cuando vi a aquel tipo enmascarado arrastrando un cuerpo. Arqueé una ceja y me erguí levemente. Con mi zurda me peiné un poco mi barba. Anduve hasta ponerme a una distancia de cinco metros. Me agaché un poco y le sonreí, posándole el dedo índice de mi mano derecha en su hombro izquierdo, a modo amistoso.-Oye... ¿No crees que deberías tratarlo mejor?- Le dije.
Una de las cosas que más odiaba eran las injusticias, y aunque no supiera que había pasado, arrastrar a un tipo así por aquel sitio desertico, no era lo mejor que podía ver ahí. -Oh, venga, si quieres, lo cargo yo y lo llevo a donde sea, pero no le trates así.- Y tras decir aquello, me dispuse a coger al tipo que estaba en el saco, dispuesto a llevarlo a donde fuera que le dijera el enmascarado. ¿Quien sabe? Quizás era un tipo buscado por la ley.
¿Que era lo que más me apetecía comer? Quizás un cerdo asado. ¡O sazonado! Un cerdo sazonado a la brasa podría ser lo mejor que pudiera encontrar. Al haber estado varios días sin comer, tenía bastante hambre. Quizás dos cerdos podrían bastarme. ¿Y cuantos barriles de agua? Un barril de agua podría equivaler a una persona normal un vasito de agua. Quizás pudiera beber como cinco o seis. ¿Estarían dispuestos a darme tantos barriles? El sitio por el que caminaba era casi desertico, quizás estuvieran en sequía. No sabría cuanto dinero tenía. De hecho, no sabía siquiera si tenía dinero.
Perdido en mis pensamientos, escuché a mi espalda una voz. Preguntaba por un pueblo. -Que curioso, yo también lo busco. ¡WAYAYAYAYAYAYAYA!- Dijo, sin darme aún la vuelta para ver quien me había hablado. -Quizás pudieramos...- No pude terminar la frase cuando vi a aquel tipo enmascarado arrastrando un cuerpo. Arqueé una ceja y me erguí levemente. Con mi zurda me peiné un poco mi barba. Anduve hasta ponerme a una distancia de cinco metros. Me agaché un poco y le sonreí, posándole el dedo índice de mi mano derecha en su hombro izquierdo, a modo amistoso.-Oye... ¿No crees que deberías tratarlo mejor?- Le dije.
Una de las cosas que más odiaba eran las injusticias, y aunque no supiera que había pasado, arrastrar a un tipo así por aquel sitio desertico, no era lo mejor que podía ver ahí. -Oh, venga, si quieres, lo cargo yo y lo llevo a donde sea, pero no le trates así.- Y tras decir aquello, me dispuse a coger al tipo que estaba en el saco, dispuesto a llevarlo a donde fuera que le dijera el enmascarado. ¿Quien sabe? Quizás era un tipo buscado por la ley.
