23-12-2025, 03:36 PM
Entonces empezaría la verdadera fiesta, una que los ricos no podrían olvidar probablemente, una en la que me empezaría a forjar mi nombre y reputación en estos mares, una que resonase ahora que estaba ya listo para afrontar aquello que me asola, quería que mi nombre se escuchase para medir que tan poderoso podría ser el rugido del mismo bosque que me esperaba unirme al final de mi travesía.
Así pues, el silencio inicial pararía y el pánico empezaría sin que ni si quiera tuviese que realmente atacar a alguien, empezar a caminar por encima de aquellas tazas y plantos que antes habrían llenado mi boca y que ahora serian arrojados al suelo por mis pies, en los cuales, entre salto y salto de mesa, por fin empezarían a atraer a los primeros guardias y alejar despavoridos los primeros comensales, que entre gritos y pánicos irían difundiendo el rumor probablemente de que un tal Ryan andaba atacando a la familia Legrand que entre el pánico y el desorden probablemente difundirían toda clase de dichos…
-Ja no han visto nada… - Me diría entonces viendo que el primer guardia había alcanzado un buen rango tanto para atacarme como para que yo lo remate, el cual se encontraba tan obstruido empujando gente que, para variar al intentar empalarme, solo conseguiría golpear al aire. Mis movimientos serian rápidos y certeros para el pobre guardia lanzándole con un movimiento de mano como si fuese una daga arrojadiza una de las dagas de la capa, la cual se clavaria en su brazo desestabilizándolo, para yo saltar a el y darle otro buen puñetazo que iría dejándolo en el suelo.
Así pues debido a la problemática de la gente en un inicio los tipos me estarían llegando de uno en uno, durante unos segundos, evitando el uso de todos mis trucos, sería que iría dando remates certeros por aquí y por allá, hasta que uno de aquellos sujetos, toco la alarma del lugar, haciéndome ver que para variar llegarían mas y mas sujetos o lo que era peor, alguien que si pudiese pelear en mi contra, por lo que con una leve sonrisa y el tono aireado mientras escuchaba los dichos de aquellos viejos a lo lejos…
Sería que procedería a huir.
Lo cual para muchos tal vez no seria una tarea fácil, yo simplemente use mi capa con una habilidad suficiente, para subirme a unas de las rejas algo nevadas y encaramarme encima de ella (No sin antes hacer un movimiento para quitarla con el látigo que tenía por capa), el miedo se iba a apoderar pronto de mi cuerpo si es que empezaba otra nevada, con lo cual de un salto de alrededor de un metro y aprovechando mi arma para subirme como si fuese una cuerda. Cosa que, al estar arriba en un par de segundos saltaría desenredándome para correr a toda prisa y escabullirme del lugar, metiéndome entre los recovecos de las casas y rematando a quien debiese por el camino.
Seria entonces que habiendo por fin escapado después de un buen rato de huida que esperaría un par de horas a que todo pasase… Pero, parecía que las cosas mas grandes estaban por venir.
Así pues, el silencio inicial pararía y el pánico empezaría sin que ni si quiera tuviese que realmente atacar a alguien, empezar a caminar por encima de aquellas tazas y plantos que antes habrían llenado mi boca y que ahora serian arrojados al suelo por mis pies, en los cuales, entre salto y salto de mesa, por fin empezarían a atraer a los primeros guardias y alejar despavoridos los primeros comensales, que entre gritos y pánicos irían difundiendo el rumor probablemente de que un tal Ryan andaba atacando a la familia Legrand que entre el pánico y el desorden probablemente difundirían toda clase de dichos…
-Ja no han visto nada… - Me diría entonces viendo que el primer guardia había alcanzado un buen rango tanto para atacarme como para que yo lo remate, el cual se encontraba tan obstruido empujando gente que, para variar al intentar empalarme, solo conseguiría golpear al aire. Mis movimientos serian rápidos y certeros para el pobre guardia lanzándole con un movimiento de mano como si fuese una daga arrojadiza una de las dagas de la capa, la cual se clavaria en su brazo desestabilizándolo, para yo saltar a el y darle otro buen puñetazo que iría dejándolo en el suelo.
Así pues debido a la problemática de la gente en un inicio los tipos me estarían llegando de uno en uno, durante unos segundos, evitando el uso de todos mis trucos, sería que iría dando remates certeros por aquí y por allá, hasta que uno de aquellos sujetos, toco la alarma del lugar, haciéndome ver que para variar llegarían mas y mas sujetos o lo que era peor, alguien que si pudiese pelear en mi contra, por lo que con una leve sonrisa y el tono aireado mientras escuchaba los dichos de aquellos viejos a lo lejos…
Sería que procedería a huir.
Lo cual para muchos tal vez no seria una tarea fácil, yo simplemente use mi capa con una habilidad suficiente, para subirme a unas de las rejas algo nevadas y encaramarme encima de ella (No sin antes hacer un movimiento para quitarla con el látigo que tenía por capa), el miedo se iba a apoderar pronto de mi cuerpo si es que empezaba otra nevada, con lo cual de un salto de alrededor de un metro y aprovechando mi arma para subirme como si fuese una cuerda. Cosa que, al estar arriba en un par de segundos saltaría desenredándome para correr a toda prisa y escabullirme del lugar, metiéndome entre los recovecos de las casas y rematando a quien debiese por el camino.
Seria entonces que habiendo por fin escapado después de un buen rato de huida que esperaría un par de horas a que todo pasase… Pero, parecía que las cosas mas grandes estaban por venir.
