23-12-2025, 11:39 PM
Jin, Jin, Jin… No, no puede ser el imbécil ese. Imposible, ¿no? No hay chance.
No quiere que justamente aquel tipo sea el responsable de un acto tan detestable, así que prefiere no pedirle más datos concretos a Gwendolyn. — Le preguntaré al tonto entonces cuando lo vea. Solo asegúrate de no confiar mucho en desconocidos. — Aunque por la condición que tiene, ¿no es casi obligatorio hacerlo? ¿Qué tanto puede dudar del resto en los momentos que necesita ayuda? Recuerde que, cuando la conoció, viajaba sola, siendo un dato que le impactó de sobremanera. Al menos, ahora, tiene personas en las que apoyarse.
Desearía que el tema acerca de estar despierto o no ya hubiera terminado, pues no es tan sencillo, pero Gwen se esmera en dejarlo sobre la mesa, dándole cada vez más protagonismo. En un inicio, Kiyoshi cree que algo no anda bien… literalmente. — ¿Se habrá golpeado la cabeza y por eso anda más tonta? — Y es que si en algo confía de ella, es en su intelecto. En sus experiencias pasadas jamás se vio decepcionado por alguna idea suya, aunque alguna sí la consideró bastante loca —a pesar de que la segundeó sin dudarlo mucho.
Pero no, intenta tomarse la charla en serio. Desde que se lanzó al mar por primera vez, decidió ayuda a todos aquellos que están a su lado y esta vez no será la excepción. Además, desde la vez que casi le dispara, se siente un poco en deuda con ella. Aquel recuerdo no ha logrado irse de su cabeza.
Procede a sentarse en el borde de un mesón presente sobre el cual hay varias cosas suyas, principalmente su equipo médico. Lleva la diestra hasta su mentón y comienza a pensar en formas de ayudarla. Ya desearía tener consigo los variados y numerosos libros que tiene en su casa, pero ya es tarde para maldecirse por no haber transportado consigo algunos. Y es que él solo salió a tratar algunos parientes, nada más. Se supone que regresaría pronto. Pero aquí lo tenemos, en Whisky Peaks.
Qué rápido puede cambiar la vida, ¿no?
— Tengo dos ideas, Gwendolyn. No hay una tonta fórmula mágica, pero creo que podrían servirte. — Ya dependerá de ella si las aplica o no. — Tienes un oído excelente, esa puede ser una clave. — Esa es la característica de la muchacha en la que más siempre confía Kiyoshi, así que le es imposible no sacarla a colación. — Los sueños no se molestan en recordar lo inútil. — Una frase precisa, recordable, tiene todo lo que se puede querer. — Haz el siguiente ejercicio cuando quieras saber si algo realmente pasó o no.
Aprovecha que está sobre la mesa para golpear la misma con los nudillos, intentando seguir el ritmo de una melodía que escuchaba de niño. — Piensa en los ruidos de fondo que había. Sí los recuerdas, significa que pasó, que no es un tonto sueño. Si solo recuerdas acciones, más tú con tu talento, quiere decir que es inventado. Puede fallar, pero ¿no eres de las que dice que hay que tener fe?
Dijo que había dos métodos, y ha dejado como segundo este porque le debe tomar más tiempo, o eso cree Kiyoshi. Sin embargo, considera que es el más efectivo y el más importante a largo plazo, además de que tiene distintas utilidades. De hecho, él mismo lo hizo durante una etapa de su vida y no con el objetivo de discernir entre realidad y fantasía.
— ¿Sabes escribir? ¿Por qué no aprendes? Eres lista y los viajes en el mar no son precisamente cortos. — Con esta idea demuestra que le tiene bastante fe a su capacidad. No la trata como a una “inválida” más a la cual no hay que exigirle nada porque “pobrecita”. — Podrías escribir en las noches lo que pasó en tu día. Trae consigo diferentes beneficios, aunque claro, si no sabes escribir, te tomará tiempo. Pero esa concentración también será beneficiosa incluso para el tema de tu cabeza y el insomnio.
No quiere que justamente aquel tipo sea el responsable de un acto tan detestable, así que prefiere no pedirle más datos concretos a Gwendolyn. — Le preguntaré al tonto entonces cuando lo vea. Solo asegúrate de no confiar mucho en desconocidos. — Aunque por la condición que tiene, ¿no es casi obligatorio hacerlo? ¿Qué tanto puede dudar del resto en los momentos que necesita ayuda? Recuerde que, cuando la conoció, viajaba sola, siendo un dato que le impactó de sobremanera. Al menos, ahora, tiene personas en las que apoyarse.
Desearía que el tema acerca de estar despierto o no ya hubiera terminado, pues no es tan sencillo, pero Gwen se esmera en dejarlo sobre la mesa, dándole cada vez más protagonismo. En un inicio, Kiyoshi cree que algo no anda bien… literalmente. — ¿Se habrá golpeado la cabeza y por eso anda más tonta? — Y es que si en algo confía de ella, es en su intelecto. En sus experiencias pasadas jamás se vio decepcionado por alguna idea suya, aunque alguna sí la consideró bastante loca —a pesar de que la segundeó sin dudarlo mucho.
Pero no, intenta tomarse la charla en serio. Desde que se lanzó al mar por primera vez, decidió ayuda a todos aquellos que están a su lado y esta vez no será la excepción. Además, desde la vez que casi le dispara, se siente un poco en deuda con ella. Aquel recuerdo no ha logrado irse de su cabeza.
Procede a sentarse en el borde de un mesón presente sobre el cual hay varias cosas suyas, principalmente su equipo médico. Lleva la diestra hasta su mentón y comienza a pensar en formas de ayudarla. Ya desearía tener consigo los variados y numerosos libros que tiene en su casa, pero ya es tarde para maldecirse por no haber transportado consigo algunos. Y es que él solo salió a tratar algunos parientes, nada más. Se supone que regresaría pronto. Pero aquí lo tenemos, en Whisky Peaks.
Qué rápido puede cambiar la vida, ¿no?
— Tengo dos ideas, Gwendolyn. No hay una tonta fórmula mágica, pero creo que podrían servirte. — Ya dependerá de ella si las aplica o no. — Tienes un oído excelente, esa puede ser una clave. — Esa es la característica de la muchacha en la que más siempre confía Kiyoshi, así que le es imposible no sacarla a colación. — Los sueños no se molestan en recordar lo inútil. — Una frase precisa, recordable, tiene todo lo que se puede querer. — Haz el siguiente ejercicio cuando quieras saber si algo realmente pasó o no.
Aprovecha que está sobre la mesa para golpear la misma con los nudillos, intentando seguir el ritmo de una melodía que escuchaba de niño. — Piensa en los ruidos de fondo que había. Sí los recuerdas, significa que pasó, que no es un tonto sueño. Si solo recuerdas acciones, más tú con tu talento, quiere decir que es inventado. Puede fallar, pero ¿no eres de las que dice que hay que tener fe?
Dijo que había dos métodos, y ha dejado como segundo este porque le debe tomar más tiempo, o eso cree Kiyoshi. Sin embargo, considera que es el más efectivo y el más importante a largo plazo, además de que tiene distintas utilidades. De hecho, él mismo lo hizo durante una etapa de su vida y no con el objetivo de discernir entre realidad y fantasía.
— ¿Sabes escribir? ¿Por qué no aprendes? Eres lista y los viajes en el mar no son precisamente cortos. — Con esta idea demuestra que le tiene bastante fe a su capacidad. No la trata como a una “inválida” más a la cual no hay que exigirle nada porque “pobrecita”. — Podrías escribir en las noches lo que pasó en tu día. Trae consigo diferentes beneficios, aunque claro, si no sabes escribir, te tomará tiempo. Pero esa concentración también será beneficiosa incluso para el tema de tu cabeza y el insomnio.
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
