[Aventura T3][Presente absoluto] (+18) Lectio Divinitatus
#15
El espadachín negro lo tiene claro, no hay que darle tregua a la bestia, y menos después de lo que había sufrido en sus carnes. El monstruo desatado no solo haría pedazos a la congregación entera, sino que hundiría la iglesia hasta los negros escombros. Y eso no podía suceder, no ante los ojos del pirata y su nuevo aliado.
Un golpe tras otro, el dúo de espadachines se coordina para asestar ataques incontestables en el cuerpo de la criatura. Cortes profundos y sangrantes, debilitando al enemigo lentamente, pero con éxito. Lo masivo del Gran Oni es aterrador, pero la pericia y destreza de los héroes lo hacen retroceder y el dolor no le permite actuar. ¿En que momento se había metido en este percal?¿Porque aún cuerpo, sólido como la roca no le permitía moverse y defender el honor de los suyos?¿Acaso este es el poder divino? Las espadas de la iglesia lo tienen claro, matar al demonio es la salvación.
Sin embargo, hay una pausa. Un segundo donde las fuerzas humanas flaquean y el impacto del acerco corta la carne es más leve. Una ligera apertura. Ese instante eterno donde el padre debe decidir. Podría defenderse, lanzar una acometida tan colosal como la primera y dejar secuelas en sus enemigos de por vida. Pero...¿Y si no era suficiente? ¿Y si fallaba? ¿Dejaría que la misma espada que mató a su hijo hacia unas horas, lo reuniera con él? No... No lo iba a cegar el orgullo y la ira. Cobraría su venganza, pero no hoy.
Ágil y audaz, el Gran Oni aprovecha el momento para cargar como una bola de demolición contra la pared de la catedral. El choque genera un estruendo absoluto y hace estallar todos los vidrios decorativos, que se desploman como una lluvia de navajas contra vosotros. En lo que os cubrís para que no os hagan daño, la estructura cede y se abre un agujero en el lateral de la iglesia, permitiendo que la bestia se fugue. Ha sobrevivido, pero la victoria es vuestra. Puede que no la integridad física, pero el orgullo lo mantienes intacto.


Pasan los minutos y la gente empieza a salir de sus escondites. El miedo todavía es palpable en todos ellos, sobretodo en los más ancianos y más jóvenes, pero al veros firmes y determinados, entienden que hoy no es un día para celebrar tragedias, sino lo contrario.
El terror se queda al margen y deja paso a la esperanza y la alegría, felicidad de una hermandad agradecida por su nuevo héroe y salvador. El padre, tan grandilocuente como siempre, aparece de su escondrijo y se dirige a tí. -Hermano...- habla lento, aunque con una sonrisa en el rostro. -Sin duda Dios te ha enviado para socorrernos y librarnos del mal.- te agasaja con palabras. De repente sientes una mano en el hombro. Es una mano fría como el metal, pero amiga. El Penitente sin Nombre te agradece. -Has peleado con fervor religioso, hermano. No olvidaré esto nunca, te lo aseguro.-
La congregación te rodea y te aplaude, satisfecha y llena de dicha. No saben cómo agradecerte lo que has hecho por ellos. El cura se acerca al altar, y como buena voz del señor, empieza a hablar sobre el resto. -Hijos míos, el mal ha intentado destruir nuestro hogar, pero la casa de nuestro padre se mantiene. Pasará tiempo hasta que volvamos a reconstruir nuestro hogar, pero hoy celebramos la dicha de nuestro héroe. - Alabado sea.
Un Amén colectivo te invade. Ahora eres libre de quedarte junto a ellos y celebrar o seguir tu camino como pirata. Para la mente de estas personas, siempre serás ese Mesías, ese ángel que vino a socorrerlos de las garras del mal. Pero la aventura debe continuar, Dharma, espada del Señor. Que los mares te conduzcan a la gloria eterna

Final


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RE: [Aventura T3][Presente absoluto] (+18) Lectio Divinitatus - por Sigurd Haakon - 24-12-2025, 12:56 PM

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