Buscando un Peluche Hurón… ¡Ah! Y también un barco :: Pasado :: Priv.
#5
Narrador / María Merlot

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Negociar el barco.
Fácil.
Cumplir con los requisitos de Thrym.
Fácil.
¿Saben que si fue difícil?
Encontrar EL peluche.

Luego de comprar el navío, salieron del aserradero con la misión de encontrar un peluche que sustituyera el que perdió en los Cabos Gemelos. Lastimosamente, ambos tenían las brújulas internas inservibles porque luego de caminar y caminar, y claro disfrutar del paisaje, terminaron regresando al aserradero; dónde amablemente Marco, vestido ahora de civil, los llevo hasta el pueblo.  Así pues, ahora en un sitio civilizado empezaron la búsqueda de un peluche marrón que supliera al hurón desmayado y fugitivo.
Perros.
Gatos.
Delfines.
Hipopótamos.

De todo encontraban menos un simple y sencillo hurón color café. Ni ella era capaz de tener más tiempo a Hyakinthos dando vueltas por un imposible, así fue como mientras descansaban en una taberna casi vacía, unos tipos murmuraban a su lado las noticias del periódico de fecha 31 de Otoño, del año 16.

— Mira como lo muestran… — dijo el primer sujeto.

— Un asesino, eso es… — respondió el segundo negando con su cabeza.

— Deberían cazarlo, hacerlo pagar por su sangriento crimen. Y con esa cara de buena gente que se gasta — replico con odio, lanzando el periódico a la mesa y yéndose. El amigo lo imito.

María quien estuvo atenta a la cháchara se levanto a buscar la fuente de todos los chismes del mundo, lo recordaba porque antes de zarpar habían lanzando esa edición a todos los barcos del muelle. Con el botín en las manos sonrió traviesamente — Sería muy divertido escribir para uno de estos. ¿No crees, Algodón de Azúcar? Todo lo que escuche plasmarlo en un papelito que llegaría a cualquier rincón del mundo. Algo así como “Cuidado, los naufragios son reales” o “¿Cuántos granos de arena tiene la playa de Whisky Peak?”, parece irrelevante pero es información que puede ser útil… — sonrió abriendo el periódico sobre la mesa, por si acaso el hombre de cabellera rosada quería leer o ver algo — Que perro más feo... ¡ME ENCANTA!… — comento viendo la primera pagina del diario, dónde salían tres tipos pero lo que llamo su atención fue el animal. Luego paso y paso las páginas hasta que llego a la foto que comentaban los hombres — ¿El Carnicero? Hmmm… ¿Qué es un gremio? Pensé que habría una sección con chismes más mundanos… ¿La vecina que es infiel a su marido? ¿El hijo que decidió no seguir con el negocio familiar?  — suspiro y tomo un sorbo de su bebida, pasando nuevamente las páginas hasta que un título llamo su atención — ¿Estamos realmente solos? — se llevo las manos a la boca, ese titular si era muy amarillista, justo como le gustaba — Lo sabía, nunca hemos estado solos… por eso, usaban esa cosa metálica en la cabeza… ¿Estela del Haakon? ¿Se vera por las noches, como una aurora boreal? Hmmm… Oye, mira un peluche femenino… — levanto la foto hacia su oyente para luego volver a colocarlo sobre la mesa — Y un hombre de chocolate… violento… ¿habrá algo mal con el agua de esta zona del mundo? Todos parecen ser terribles personas… ¡Qué miedito! — no parecía el lugar más tranquilo sobre la faz de la tierra… ¿Por qué Fantasma quiso ir entonces? Ella aun no lo sabía, pero con todo lo que decían ahí tenía la sensación de que practicar su karate y con sus armas de filos, era primordial para sobrevivir — ¿Explosión de Crímenes en el South Blue? ¡Qué bueno que ya no estamos allá! — se llevo la mano al pecho, sabía que habían personas malas pero al nivel de ser una plaga, eso la horrorizaba. Tal vez por eso Fantasmas los saco de alla, por los criminales que habían surgido — … se han reportado al menos cuatro bandas criminales… — empezó a leer para que el hombre escuchara, cuando recito los nombres de las bandas criminales... su cabeza se inclino hacia un lado, cuando vio el escucho, su cabeza fue hacia el otro lado — … peligrosas, asesinos, ladrones, alborotadores y agitadores sin pudor ni vergüenza… — pronunció con incredibilidad, sus ojos parpadearon varias veces, luego buscaron los ojos del hombre frente a ella — … ¿Somos los malos? No me siento mala… — pregunto con la boca abierta, y procesando su nueva identidad… quizás si era alborotadora y agitadora, no tenia pudor ni vergüenza, y tal vez si había asesinado en una que otra ocasión… pero no era una ladrona, nunca había robado, bueno… hay que definir muy bien qué exactamente era robar, porque se trataba de una línea muy delgada — … Esta gente está mal… Oh, mira. Clases de Canto… — se distrajo con la siguiente nota, ella sabía cantar, pero lo normal que podía hacer una sirena, venia en su ADN — … debemos ir a esa Isla, Lulusia. Me gustaría tener una o dos clases de canto, así tal vez, pueda ser tan buena como mi Unnie o mi Kami… — comento a la nada, Thrym seguro sabría más sobre dicha isla, seguro si se lo pedía la podría llevar a cumplir su sueño de practicar canto en la Academia Sunshine.

Luego de ojear el periódico, encontró de nuevo aquellas cosas dónde le ponían precio a su cabeza, pero esta vez se lo tomo con más calma, hasta que vio uno que la hizo levantarse de la mesa y colocar las manos lado a lado de esta — ¡Pe-lu-che! — pronuncio incrédula, antes no lo había determinado, no lo conocía, pero ahora sí, y podía ver con claridad al hurón que estuvo buscando y fallo — … ¿Varo Ganchin? — levanto el wanted hacia Hyakinthos y señalo al animal en la imagen — … Es mi peluche, míralo… y se llama Varo Ganchin. Hasta su nombre es lindooooooo — la sonrisa en los labios de la chica fue haciéndose más y más encantadora al tiempo que llevaba el wanted hasta su pecho como si estuviera abrazando aquel flácido cuerpo peludo — No tenemos que buscar más, con su foto es suficiente. La guardare por siempre… ¡Mira su naricita! ¡Es tan adorable! ¿Será amor? ¿Estaré enamorada, Algodón de Azucar? — chillo con emoción rompiendo el papel con cuidado para solo dejar la fotografía del mink — … Eres el mejor, no encontramos un peluche, encontramos a MI PELUCHE. Gracias de corazón, querido Algodón de Azúcar — le agradeció al sujeto, tomo el resto del periódico, lo guardo en su bolsito y emprendió el camino de salida de esa taberna.

La misión se había completado, habían encontrado al Mink Huron y habían comprado el barco…, al día siguiente, la chica cumplió su palabra, fue a la cita con Marco... con el que entablo una cordial amistad y hasta intercambiaron Den Den Mushi.

Fin del Tema.

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Karma Fanático: Hyakinthos. 
[Imagen: mmocheja.png]
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RE: Buscando un Peluche Hurón… ¡Ah! Y también un barco :: Pasado :: Priv. - por Maria Merlot - 27-12-2025, 01:49 AM

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