Génesis [Pasado/Priv.]
#1
55 de invierno del año 16

Existen complejidades. Y luego está su idioma, que parece haberse inventado solo para torturar a quien lo intenta aprender; un monstruo de retazos malpegados con la irónica habilidad de insuflar vida a una lengua en peligro de extinción mientras te obliga a cuestionar tu cordura y tu gusto por el sufrimiento lingüístico.

Pues no es por nada que pocos la aprenden y que, aún más pocos, se dedican a preservarla.

Y es que la lengua de su pueblo —ese Frankenstein hecho de raíces de todas las lenguas que alguna vez se murmuraron entre los desterrados— tenía la mala costumbre de evolucionar a su antojo.
Los jóvenes la acortaban, los mayores la sazonaban con palabras extranjeras y, los que estaban en el medio como Bai, inventaban las suyas propias para describir cosas que nadie sabía que existían.

Ese era el verdadero problema.
Latía desbocada incluso cuando estaba moribunda, como un pescado fuera del agua al que los dioses —probablemente aburridos— habían decidido mantener vivo solo para ver cómo incluso los nativos se volvían locos intentando dejar constancia de que alguna vez existió.

Quizás por eso nadie juzgaba a Bai como cuerda. Y si lo hacían, estaban gravemente equivocados. Porque, seamos sinceros, ¿quién puede estar cuerdo cuando su existencia entera se basa en un caos tan perfectamente organizado que incluso los eruditos más inteligentes se rascan la cabeza y se preguntan si deberían intervenir y educarles o simplemente dejarles hacer?

Mas sin embargo, existía una especie aún más rara que Bai y su gente: los que se empeñaban en aprender de ellos. Y Bai, consciente de esta rara afición, juzgó a Han como un loco. Porque, después de descifrar entre signos, gestos y ruidos que él realmente quería comunicarse con ella, resultaba difícil decidir si admirarlo, temer por su cordura o simplemente reírse y dejarlo pasar.

Y aunque la cosa era simple, pues la pulsión de Bai por ver, tocar y entenderlo todo —aunque nadie supiera muy bien por qué ni para qué— la inclinaba a admirarlo, le fue imposible no dudar por un instante de qué decisión tomar.

Lo difícil venía ahora.

Ella desconocía su idioma. Le era imposible hacer de puente. Pero cabía la más mínima posibilidad de que le enseñara lo más básico de lo básico. No se trataría de palabras, ni de saludos, ni de convencionalismos que los desterrados habían olvidado hacía generaciones. Ella empezaría por lo esencial, por el núcleo: por el sujeto, por el centro del cosmos de cualquier mente pensante, antes de intentar construir cualquier otra cosa sobre él.

Pero para eso debía retroceder un poco más. Sumergirse en la génesis primitiva del yoísmo y comenzar, inevitablemente, por los sonidos: las vibraciones primeras que, aún antes de las palabras, habían señalado la existencia de alguien en el mundo.

—Α... —pronunció el fonema mientras señalaba un garabato que evocaba una «A» mayúscula.

Luego, hizo una pausa dejando que Han aprendiera en silencio.

—Ο... —movió su dedo hacia el dibujo contiguo, una «O».
—...ə —el dedo permaneció inmóvil, pero el sonido que surgió de su boca era completamente distinto, rebelándose contra cualquier expectativa, como si el símbolo mismo hubiera decidido dictar su propia música.

Bai detuvo el gesto y respiró hondo, ¿cómo podía explicarle que un mismo símbolo podía tener dos sonidos? Miró a Han a los ojos y trató, con todas sus fuerzas de vocalizar tan bien como pudo las dos palabras que salieron a continuación.

—O... jɪˈvó, ə... ósəa.

De nuevo hizo una pausa buscando que el pobre muchacho lo intentara.

—Jɪɪɪɪ'vóóóó —Bai extendió la palabra para acompañarlo —Ósəəa —tenía sus dudas de que el oído de Han captara el sutil matiz de esa «e» débil que se fundía con una especie de «a». Así que volvió a repetir la palabra.

Tras ello su dedo se movió hacia la letra de al lado. Esta era simple como la «A» pues, ni el trazo ni la pronunciación eran complicadas.

—U.

Ahora pasó a la siguiente. Un garabato caotico que parecía una «O» aprisionada por dos «I» a los costados. O lo que es lo mismo: IOI.

—Iu —la mezcla de vocales salió imitando un sonido suave y fundido que nada tenía que ver con la rudeza del símbolo que en su momento había dibujado.

Sonrió, consciente de que aquellos últimos sonidos debían de habérsele hecho más fáciles. Luego, Bai bajó la mirada hacia el papel que ella misma había trazado.

Allí, en negro, destacaban varias «vocales», algunas de las cuales no estaba del todo segura de lograr que Han distinguiera correctamente. Sobre todo porque ciertas diferencias no se reflejaban en la forma y, símbolos idénticos,  escondían sonidos distintos como la «o» y la «ə».

Aún así lo intentaría.
Intentaría hacerle aprender todo lo que pudiera y, quizás por eso, Bai no lo apresuró. Le dio espacio. Lo dejó reflexionar solo los cuatro sonidos que le acababa de enseñar y permitió que el silencio hiciera su parte, que el error se asentara y encontrara su propio peso antes de ser rectificado.

Y eso si es que lo necesitaba.

Pues sólo cuando se equivocara, con un gesto mínimo, volvería a señalar el símbolo correcto y a pronunciar su sonido.
  Responder


Mensajes en este tema
Génesis [Pasado/Priv.] - por Bai Mudan - 28-12-2025, 02:26 AM
RE: Génesis [Pasado/Priv.] - por Han - 31-12-2025, 01:46 AM
RE: Génesis [Pasado/Priv.] - por Bai Mudan - 03-01-2026, 01:53 AM
RE: Génesis [Pasado/Priv.] - por Han - 04-01-2026, 01:23 AM
RE: Génesis [Pasado/Priv.] - por Bai Mudan - 05-01-2026, 02:56 PM
RE: Génesis [Pasado/Priv.] - por Han - 07-01-2026, 10:28 PM
RE: Génesis [Pasado/Priv.] - por Bai Mudan - 08-01-2026, 11:50 AM
RE: Génesis [Pasado/Priv.] - por Han - 11-01-2026, 01:08 AM
RE: Génesis [Pasado/Priv.] - por Bai Mudan - 13-01-2026, 04:29 PM
RE: Génesis [Pasado/Priv.] - por Han - 15-01-2026, 04:05 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)