28-12-2025, 11:29 PM
Ubbe avanzó entre los restos del almacén derrumbado, dejando huellas en el polvo y la sangre seca. El cuerpo le dolía de verdad ahora, no durante la pelea, sino después, cuando la adrenalina se había retirado como una marea traicionera. Tenía el torso cubierto de heridas abiertas, la piel ennegrecida por hollín y los brazos cargados como si llevara el peso del edificio todavía encima. Aun así, seguía en pie. Siempre en pie.
Se detuvo un momento, respirando hondo, y observó el solar en el que habían convertido aquel lugar. No había rabia en su mirada, ni orgullo exagerado. Solo una calma extraña, casi solemne. El Ragnarok no era solo destrucción; era consecuencia.
La risa de Sigurd terminó de sacarlo de ese silencio interior. Ubbe alzó la cabeza, lo miró… y acabó descojonándose con él. Una risa profunda, cansada, sincera. De las que solo salen cuando sabes que sigues vivo después de algo que no debería haberte dejado respirar.
- Baby… -gruñó entre carcajadas- Creo que hoy hemos trabajado de más GAHAHAHA
Salieron de las ruinas como si nada, atravesando a la gente que se apartaba instintivamente, abriendo paso sin necesidad de empujar. Ubbe notaba las miradas clavadas en su espalda: miedo, fascinación, incredulidad. Lo de siempre. No le importaba. No había venido a gustarles.
Escuchó a Sigurd con atención cuando habló de no ir a ver a Viruta. Y, por una vez, no tuvo nada que objetar. Asintió despacio.
- You're right, bro -dijo con la voz más grave de lo habitual, todavía áspera por el polvo- Ese cabrón ya ha recibido el mensaje. Alto y claro.
- Y si vienen más… -añadió encogiéndose de hombros- Vendrán preparados. Mejor pillar fuerzas primero.
Le lanzó una mirada de reojo a Sigurd, ladeando la boca en una media sonrisa.
-Además -remató- después de cuatrocientos contra uno, creo que me he ganado sentarme a comer tranquilo, baby. Ah, y esa Blowjob to failure me parece un plan cojonudo GAHAHAHAHAHA
Siguieron caminando hacia el barco, dejando atrás la isla marcada, cicatrizada para siempre. Ubbe no miró atrás. No hacía falta. Drum ya los recordaría.
El Ragnarok había pasado por allí.
Y el mundo, un poco más roto, seguía girando.
Continuará...
Se detuvo un momento, respirando hondo, y observó el solar en el que habían convertido aquel lugar. No había rabia en su mirada, ni orgullo exagerado. Solo una calma extraña, casi solemne. El Ragnarok no era solo destrucción; era consecuencia.
La risa de Sigurd terminó de sacarlo de ese silencio interior. Ubbe alzó la cabeza, lo miró… y acabó descojonándose con él. Una risa profunda, cansada, sincera. De las que solo salen cuando sabes que sigues vivo después de algo que no debería haberte dejado respirar.
- Baby… -gruñó entre carcajadas- Creo que hoy hemos trabajado de más GAHAHAHA
Salieron de las ruinas como si nada, atravesando a la gente que se apartaba instintivamente, abriendo paso sin necesidad de empujar. Ubbe notaba las miradas clavadas en su espalda: miedo, fascinación, incredulidad. Lo de siempre. No le importaba. No había venido a gustarles.
Escuchó a Sigurd con atención cuando habló de no ir a ver a Viruta. Y, por una vez, no tuvo nada que objetar. Asintió despacio.
- You're right, bro -dijo con la voz más grave de lo habitual, todavía áspera por el polvo- Ese cabrón ya ha recibido el mensaje. Alto y claro.
- Y si vienen más… -añadió encogiéndose de hombros- Vendrán preparados. Mejor pillar fuerzas primero.
Le lanzó una mirada de reojo a Sigurd, ladeando la boca en una media sonrisa.
-Además -remató- después de cuatrocientos contra uno, creo que me he ganado sentarme a comer tranquilo, baby. Ah, y esa Blowjob to failure me parece un plan cojonudo GAHAHAHAHAHA
Siguieron caminando hacia el barco, dejando atrás la isla marcada, cicatrizada para siempre. Ubbe no miró atrás. No hacía falta. Drum ya los recordaría.
El Ragnarok había pasado por allí.
Y el mundo, un poco más roto, seguía girando.
Continuará...
