[Presente Absoluto] Llegada a la isla, que la apuesta inicie.
#4

La honesta expresión de quien le da la razón dibuja una leve sonrisa en el rostro de la fémina. No hay necesidad de indagar, dudar o cuestionar, no, Runin comprende a la perfección que Ryota no coincide con ella para apaciguar las aguas, tampoco para aparentar complacencia o para restarle importancia; lo hace con auténtica sinceridad, aceptando errores, accediendo a recibir posible ayuda futura, confiando en aquella que estira los brazos esperando lo inevitable.

El tiempo se torna relativo en medio del cálido abrazo. El abrazo dura segundos que se tornan tan eternos como fugaces, ¿Cuántos son los segundos apropiados para mantener el contacto? ¿Cuándo es necesario cortar el lazo para sentir que el mundo vuelve a girar al típico ritmo vertiginoso que todo lo cambia? Las miradas se cruzan y las expresiones se complementan, el rostro de la fémina se acerca y Cardar sisea buscando ser parte del encuentro.

Como una bola de cristal que cae a una superficie de mármol, el momento se rompe. La ignorante serpiente muestra cariño y su dueña respira deshaciéndose de un suspiro. ¿Cómo enfadarse si las cosas se parecen a su dueño? O, bueno, en esta ocasión no se trata de objetos pero la finalidad de la acotación da a entenderse. Cardan y ella son iguales, siempre necesitados de atención, de algo más que no siempre logran identificar pero que existe.



—¿Otra vez lo del equipo Ryota? Fufufufu. ¿No has aprendido tu lección?

Runin bromea golpeando tenuemente el hombro del castaño cuando decide colocarse a su costado derecho de nueva cuenta. —La última vez no tuviste oportunidad contra mi, cariño. Quizá cambiarle el nombre te dé algo más de suerte, eso o dejar de apostar en mi contra. —El aspecto jocoso permanece entre ellos hasta que el barco encalla y cada perspectiva cambia.

Ya no están en isla Karate; no existen los grandes campos de arroz y los dojos en cada esquina, los altos árboles de bambú distribuidos en amplios bosques, atrás quedaron las bolas de arroz y los dumplings, el sake y el sudor de los maestros al luchar. Todo se rezaga dando paso a una nueva aventura, una que conoce con antelación pero que esta vez es… diferente. Esta vez existe un motivo. En esta ocasión no está sola.

La mirada se desvía hacia él, su acompañante, su capitán. ¿La última vez que estuvo ahí? Sonríe de medio lado. ¿Visitó la misma isla de la que alguna vez le comentó cuando se conocieron? Cuando la salvó de la deshidratación e inanición, cuando le ofreció su casa, su cama y la amabilidad de su familia. Una calidez extraña se instaura en el pecho de la fémina, es cierto, han vuelto a Sorbet, cada uno habrá tenido experiencias diferentes pero esa isla siempre parece ser lo que es. ¿O no? ¿El blanco y negro habrá cambiado? ¿La falsedad se habrá aclarado?

Aún si el escenario llega a ser el mismo, esta vez los colores serán distintos; porque es ella quien pintará los días que vivan su nueva aventura, a su manera, a su ritmo. Los pulmones se llenan de aire y las nubes se mueven oscuras en el cielo, el puerto sigue igual, nada parece cambiar. No es un aspecto negativo al final del día.

—A esos 100 berries agrégale una cena. Quiero pizza esta noche. —Los sonoros pasos abandonan la madera del muelle y el puerto.



—Mueve el paso, cariño. ¡No querrás perder contra mí, como siempre! Fufufufu.

El paso se acelera y nuevamente la sensación de libertad la embriaga. ¿Se trata de Ryota o la idea de vivir algo diferente con un grupo de personas que buscan su egoísta libertad? O más bien… Se trata de ella y la imperiosa necesidad de vivir más allá del recuerdo y de un objetivo que aún es lejano.

Paso a paso.

La vida se vive paso a paso.

Y el nuevo paso a seguir es ganarle al castaño en cada apuesta que hagan.
[Imagen: MQT49Lq.png]


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RE: [Presente Absoluto] Llegada a la isla, que la apuesta inicie. - por Runin D. Kitay - 29-12-2025, 05:47 AM

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