I see red [Priv. Heras] [Pasado]
#3
¿Por qué empezó la cacería que llevó a su presa hasta el último aliento?
 
Tenía en su mente el sonido estático de sus palabras prometiendo una liberación en recompensa por su propia salvación.
 
¿A quién?
 
Alas negras. Recordaba alas negras.
 
En sus visitas al burdel de mala muerte a veces observaba al alto hombre de tez morena y grandes alas negras que iba y venía con diversos clientes cada noche.
 
En su mente estaban presente esas alas, pero cualquier interacción que hubieran tenido entre ellos parecía haberse disipado como el rocío con los primeros rayos del sol, pero, aun así, la herida en su costado, esta que ahora había sanado y de la que solo quedaba una cicatriz que, poco a poco, se estaba borrando, le recordaba que algo importante tenía que decirle a aquel hombre, algo sobre su víctima de rojos cabellos.
 
¿Podría confiar en él?
 
¿Y si se equivocaba de persona?
 
Tal vez este hombre no era su salvador, tal vez sus recuerdos de aquella noche se habían mezclados con los de alguna otra, pero…no…no podía ser, recordaba la silueta de un “ángel de la muerte” viniendo a por él…No podía ser otra persona.
 
Por eso, ahora que había captado su atención, debía ser cauteloso con cualquier cosa que dijera, debía cuidar de no revelar esa debilidad inherente en él: su poca capacidad de atención y retentiva.
 
—¿Compañía? —Alzó su trago y lo movió de forma circular, haciendo que los cristales de hielo chocaran con el vidrio y produjeran una graciosa melodía. —Esperaba recibirla del pelirrojo que siempre está en este lugar poniendo orden —. Mientras hablaba su mentón descansaba sobre la palma de una de sus manos y su mirada aburrida se posaba con pereza sobre el lunarian, sin querer mostrar interés real, por ahora, y dejar todo en el terreno de una conversación casual. —Debes conocerlo, su nombre es Brutus —Sus ojos bajaron por un momento a su bebida y se alzaron de nuevo para ver la reacción del moreno. —, pero todos dicen que no lo han visto en al menos cinco días —. Dejó escapar un suspiro que arrastraba consigo una falsa decepción. Él sabía bien lo que había pasado.
 
—A ti te veo siempre aquí…te hablé porque creí que podrías saber algo de él, los demás trabajadores solo murmuran rumores extraños y sin sentidos y tu…pues parecías distinto, más atento a tus alrededores, creí que podías decirme algo sobre él —. Dio un leve sorbo a la bebida que a estas alturas empezaba a calentarse. —¿De verdad crees que desapareció? —Tragó saliva acompañada del amargo sabor del licor, como si en verdad pudiera preocuparse por alguien que solo se había convertido en su víctima. Tal vez debería ser actor.
 
Fue al final de su pregunta que notó como el alto hombre recibía una copa entre sus manos, antes de responderle, antes de hablar o de preguntar cualquier cosa. El médico solo esperó paciente a que el trago bajara por la garganta ajena y, luego, cuando lo vio abrir la boca para hablar, algo en los ojos del pelirosa brilló, quizá con la esperanza de obtener respuesta, pero solo vino una interrogación hacia él.
 
—¿Mejor? —Parpadeó un par de veces, procesando aquella pregunta que le pareció tan repentina, pero entendiendo pronto de que se trataba. Su mirada siguió a la de su acompañante no tan improvisado hasta que notó como este observaba su costado. Claro…mejor…la herida de aquella vez.
 
Entonces no se equivocó, este si era el hombre que lo había ayudado en aquel entonces.
 
—Ah…eso —. Llevó su mano, inconscientemente hacia un lado, posándola sobre el lugar en la que ahora se notaba una delgada cicatriz. —No fue nada, pude tratarla con más propiedad al llegar a mi clínica —. Dejar escapar la información sobre tener su propio lugar de trabajo no fue un desliz, fue a propósito, a fin de cuentas ¿Quién creería que un médico jugaría con la vida de alguien? Aparentar ser un ciudadano de bien, que ayudaba a la sociedad, lo alejaba del foco de cualquier rumor extraño. —La herida cerró bien y la cicatriz se desvanecerá si sigo aplicando los ungüentos necesarios sobre ella con la frecuencia suficiente.
 
Sonrió de manera inocente, casi tierna, todo mientras observaba al hombre más alto. Viéndolo así, nadie podía decir que su mente podía llegar a ser tan retorcida.
 
—Gracias por preguntar, no creí que recordaras a alguien como yo, incluso tenía vergüenza de hablarte al no saber si podías acordarte de mí —. Mentiras. Lo cierto es que era él quien apenas recordaba los sucesos de aquella noche y si no se acercó antes al moreno es porque debía lidiar antes con la obsesión adquirida por el hombre de cabellos rojos…ahora solo tenía que hacer memoria de qué es lo que dijo, con exactitud, al lunarian esa noche, pues estaba más que seguro que tenía que ver con su reciente víctima.
 
—¡Ah! Y hablando de recordar, no sé si mi memoria me falla por culpa del dolor que sentí aquel día, pero no recuerdo que me hayas dicho tu nombre en aquella ocasión…entonces… ¿Puedo saberlo ahora? Si no te molesta, claro…de hecho, creo que me harías un gran favor si puedes decirme qué pasó después de que me ayudaste —. Bajó su mirada y en su rostro se dibujó una mueca de amargura, como si en verdad lo afectara no recordar nada sobre aquel día…como si eso fuera un suceso aislado y no su diario vivir. —Creo que estaba tan concentrado en el dolor que ni siquiera sé si dije o hice algo estúpido…pero…seguro tú lo sabes ¿No es así? —Su tono de voz reflejaba tanta congoja como su rostro, por más que en su corazón no pudiera sentir nada. Fingir se le hacía tan natural.
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I see red [Priv. Heras] [Pasado] - por Hyákinthos - 10-12-2025, 05:02 AM
RE: I see red [Priv. Heras] [Pasado] - por Heras - 16-12-2025, 08:08 AM
RE: I see red [Priv. Heras] [Pasado] - por Hyákinthos - 29-12-2025, 08:18 AM
RE: I see red [Priv. Heras] [Pasado] - por Heras - 07-01-2026, 07:00 AM

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