29-12-2025, 08:33 PM
(Última modificación: 29-12-2025, 08:35 PM por Kiyoshi Maeda.)
Kiyoshi está preocupado por Varo, pero se mantiene en su sitio. Su compañero Mink enseña habilidades físicas que despiertan cierta envidia el médico, pero este pensamiento rápidamente se va de su cabeza cuando ve que el primer disparo da en el blanco. Aunque, tal como ocurrió en los Cabos Gemelos, no ejerce un daño importante. Atrás quedaron las islas en donde una sola bala puede ser letal. — Tontos, ¿de qué diablos están hechos sus cuerpos? — Ya quisiera estudiarlos para dar con la respuesta y así mejorar el suyo propio, pero ahora mismo no tiempo de ello.
Varo se encarga de cegar al enemigo, y justo aquí es donde el pelinegro, quien en ningún momento ha bajado su arma, jala el gatillo nuevamente para que otra bala salga disparada hacia Atikot, esta vez clavándose en la rodilla derecha. — Tal vez de a poco pueda ir impidiendo que se mueva tan rápido. Yo no soy tan veloz como Varo o Eros.
Llega un momento en donde los tres compañeros se encuentran casi al lado del otro, siendo curioso. — Oigan, us… — Ni alcanza a hablar, pues todos se encargan de marcharse y dejarlo totalmente solo. Kiyoshi giró su cuello un poco para ver a Eros meterse bajo tierra y hacer sus cosas de topo, lo típico, pero en cuanto a Varo, él simplemente se va…
— ¿Qué?
Sí, aquel otro tirador que tan hábiles movimientos ha mostrado hasta ahora, ha decidido irse a quién sabe dónde y dejar a Kiyoshi a solas con el enemigo. — Tonto… — Menciona en un susurro, y acto seguido traga saliva.
Afila la mirada, intentando ocultar cualquier miedo que pueda azotar su cuerpo en este instante, y decide moverse. Si bien no posee un oído espectacular, las pisadas de aquel musculoso maestro se escuchan cada vez más cerca sobre la arena, por lo que viéndose rodeado, opta por buscar una posición en donde sus ojos puedan tener a la vista a los dos tipos que podrían romperle los huesos si lo involucran en una pelea a corto rango.
Consideremos que Kiyoshi sigue de frente a Aikot, por lo que se mueve hacia la derecha, en dirección al mar. Esto es peligroso para un usuario de fruta del diablo, pero si se va hacia la izquierda estaría reduciendo distancia con el último enemigo en llegar, lo cual considera demasiado arriesgado. Elija lo que elija, cree que la pasará mal, por lo que solo le queda aceptar su destino y pelear hasta el final.
El movimiento de Kiyoshi es de ocho metros, el máximo posible para sus condiciones físicas —tiene asma el pobre—, escuchándosele una respiración agitada al momento de finalizar el sprint, quedando a cuatro metros del agua que vendría a ser el mar.
Tal como hizo en un inicio, se gira para quedar de cara a la selva, pudiendo ver hacia su derecha a Atikot (19 metros/no estoy seguro), y a su izquierda a Kiroku (27metros/no estoy seguro).
Varo se encarga de cegar al enemigo, y justo aquí es donde el pelinegro, quien en ningún momento ha bajado su arma, jala el gatillo nuevamente para que otra bala salga disparada hacia Atikot, esta vez clavándose en la rodilla derecha. — Tal vez de a poco pueda ir impidiendo que se mueva tan rápido. Yo no soy tan veloz como Varo o Eros.
Llega un momento en donde los tres compañeros se encuentran casi al lado del otro, siendo curioso. — Oigan, us… — Ni alcanza a hablar, pues todos se encargan de marcharse y dejarlo totalmente solo. Kiyoshi giró su cuello un poco para ver a Eros meterse bajo tierra y hacer sus cosas de topo, lo típico, pero en cuanto a Varo, él simplemente se va…
— ¿Qué?
Sí, aquel otro tirador que tan hábiles movimientos ha mostrado hasta ahora, ha decidido irse a quién sabe dónde y dejar a Kiyoshi a solas con el enemigo. — Tonto… — Menciona en un susurro, y acto seguido traga saliva.
Afila la mirada, intentando ocultar cualquier miedo que pueda azotar su cuerpo en este instante, y decide moverse. Si bien no posee un oído espectacular, las pisadas de aquel musculoso maestro se escuchan cada vez más cerca sobre la arena, por lo que viéndose rodeado, opta por buscar una posición en donde sus ojos puedan tener a la vista a los dos tipos que podrían romperle los huesos si lo involucran en una pelea a corto rango.
Consideremos que Kiyoshi sigue de frente a Aikot, por lo que se mueve hacia la derecha, en dirección al mar. Esto es peligroso para un usuario de fruta del diablo, pero si se va hacia la izquierda estaría reduciendo distancia con el último enemigo en llegar, lo cual considera demasiado arriesgado. Elija lo que elija, cree que la pasará mal, por lo que solo le queda aceptar su destino y pelear hasta el final.
El movimiento de Kiyoshi es de ocho metros, el máximo posible para sus condiciones físicas —tiene asma el pobre—, escuchándosele una respiración agitada al momento de finalizar el sprint, quedando a cuatro metros del agua que vendría a ser el mar.
Tal como hizo en un inicio, se gira para quedar de cara a la selva, pudiendo ver hacia su derecha a Atikot (19 metros/no estoy seguro), y a su izquierda a Kiroku (27metros/no estoy seguro).
OFF ROL
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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