30-12-2025, 07:21 AM
Hiiragi estaba deleitándose tanto con la plática como la comida, tal vez el muchacho no fuera el más platicador de todos, pero al menos era agradable de ver, tenía una voz que también se dejaba oír y al parecer tenía un pasado tan interesante como el mismo de la humink. Así pues cada vez que escuchaba las respuestas o comentarios de Ryan, incluso si no podía dedicarle en el momento el 100% de su atención de forma clara, la chica conejo se aseguraba de dejar más que claro con su lenguaje corporal que estaba prestándole atención, apuntándole con sus orejas cuando no lo miraba a los ojos, enfocando su rostro cuando podía hacerlo sin ser descortés, asintiendo a las afirmaciones del muchacho de cabello azabache, cada gesto era intencional para que él supiera al menos de forma inconsciente que ella no estaba simplemente dejándolo hablar solo cuando permanecía callada.
-Si solo tienes dieciséis, entonces haz tenido una vida suficientemente dura para que tus ojos y porte te hagan parecer un poco mayor Ryan...- comentó no como un halago sino para puntualizar un hecho que quizás el jovencito no había asimilado de su propia apariencia aún -...Y no temas, pagaré como he prometido, al menos no en la primera cita jajaja.- agrego sonriendo y bromeando un poco recordando haberle visto ya algún sonrojo al pálido joven que probablemente veía de algún lugar donde el sol no fuese un regalo frecuente de la naturaleza para permitir que la piel de nadie tuviera ese tono.
Tras un momento de quietud y escuchar la confesión que parecía salir de Ryan como si hubiera cargado un peso inexorable en su interior, Hiiragi suavizo su gesto y dejo tan solo una pequeña sonrisa cándida mientras extendía su mano derecha para intentar acariciar el rostro y luego el cuello de su joven interlocutor si es que este lo permitía, de lo contrario retrocedería respetando sus decesos y espacio personal -Gracias por contarme algo tan importante, especialmente sabiendo que tenemos algo tan triste en común...- comentó con un suspiro mientras dejaba de sonreír, dejando que sus ojos mirasen a la distancia infinita, a los años transcurridos en cautiverio contra su voluntad, junto a todas las cosas que le habían hecho y pasado en aquella maldita embarcación que jamás deseaba volver a ver.
Tras carraspear la garganta y regresar a acomodarse apropiadamente en su lugar la chica conejo regreso a comer por un momento antes de volver a hablar -Tal vez este no sea el mejor lugar para hablar de esta parte de nuestros pasados, especialmente si es algo que te incomoda aún, si gustas luego podemos buscar algún otro lugar más privado o simplemente dejarlo estar, no te forzaré...piénsalo, no necesitas responder ahora.- agregó lo último por empatía para con su compañero de charla.
-En otro punto de charla, este guisado que pedí está bastante bien, no es para levantarse y aplaudir pero tiene todo lo que una necesita para seguir con su vida.- comentó reseñando de forma simple y rápida el platillo que pronto estaría terminando de comer -¿Tienes alguna afición? ¿A qué te dedicas? ¿Algún gran sueño o aspiración quizás?- preguntó intentado sacar otros temas para que el muchacho pudiera relajarse luego del momento de corazón abierto que ambos habían compartido tan solo unos instantes.
-Si solo tienes dieciséis, entonces haz tenido una vida suficientemente dura para que tus ojos y porte te hagan parecer un poco mayor Ryan...- comentó no como un halago sino para puntualizar un hecho que quizás el jovencito no había asimilado de su propia apariencia aún -...Y no temas, pagaré como he prometido, al menos no en la primera cita jajaja.- agrego sonriendo y bromeando un poco recordando haberle visto ya algún sonrojo al pálido joven que probablemente veía de algún lugar donde el sol no fuese un regalo frecuente de la naturaleza para permitir que la piel de nadie tuviera ese tono.
Tras un momento de quietud y escuchar la confesión que parecía salir de Ryan como si hubiera cargado un peso inexorable en su interior, Hiiragi suavizo su gesto y dejo tan solo una pequeña sonrisa cándida mientras extendía su mano derecha para intentar acariciar el rostro y luego el cuello de su joven interlocutor si es que este lo permitía, de lo contrario retrocedería respetando sus decesos y espacio personal -Gracias por contarme algo tan importante, especialmente sabiendo que tenemos algo tan triste en común...- comentó con un suspiro mientras dejaba de sonreír, dejando que sus ojos mirasen a la distancia infinita, a los años transcurridos en cautiverio contra su voluntad, junto a todas las cosas que le habían hecho y pasado en aquella maldita embarcación que jamás deseaba volver a ver.
Tras carraspear la garganta y regresar a acomodarse apropiadamente en su lugar la chica conejo regreso a comer por un momento antes de volver a hablar -Tal vez este no sea el mejor lugar para hablar de esta parte de nuestros pasados, especialmente si es algo que te incomoda aún, si gustas luego podemos buscar algún otro lugar más privado o simplemente dejarlo estar, no te forzaré...piénsalo, no necesitas responder ahora.- agregó lo último por empatía para con su compañero de charla.
-En otro punto de charla, este guisado que pedí está bastante bien, no es para levantarse y aplaudir pero tiene todo lo que una necesita para seguir con su vida.- comentó reseñando de forma simple y rápida el platillo que pronto estaría terminando de comer -¿Tienes alguna afición? ¿A qué te dedicas? ¿Algún gran sueño o aspiración quizás?- preguntó intentado sacar otros temas para que el muchacho pudiera relajarse luego del momento de corazón abierto que ambos habían compartido tan solo unos instantes.
Código:
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