31-12-2025, 05:31 AM
Debo admitir, únicamente sería capaz de imaginar su cumplido como una completa exageración por lo qué esforzadamente busque resistirme haciendo el esfuerzo de una falsa severidad que no podría ceder a la risa, obligándome a relamer mi incisivo izquierdo con indecisión, apenas permitiendo mostrar en la comisura de labios torcidos una sonrisa entreabierta que parecía apuntar un poco de incredulidad y agrado a su palabra, manteniendo en todo momento un lenguaje sutil que tal vez podría percatarse con mucha más facilidad en cuanto marque casi como un interrogante no verbal del fruncir de mi entrecejo a su referencia de mi pareja.
-Bien. Me alegra que no seas del tipo de chica que se enoja cuando se entera que uno ya está bien reservado.- puntualizaría con sinceridad, manteniendo la mentira como si fuera la verdad pero a su vez muy agradecido del poder seguir haciendo uso de la farsa una oportunidad para entendimiento de quien parecía estar interesada, incapaz de comprender sí incluso había razones, más agradecido en todo sentido de que su reacción fuera un gesto dulce y considerado que podría incluso haber estado siguiéndome en un desvarió solo por reír y jugar, nada aseguraba que la joven realmente me considerase atractivo, pero, no importaba ni era el punto principal.
-No te rías! es en serio: ¿sabes cuantas veces una patán se cree que soy un hombre fácil?- advertía como broma haciendo una parodia que irónicamente sugería severidad en un contexto que claramente no podía ser sincero, porque incluso aunque no era particularmente guapo, me gustaba fingir y seguir las palabras exageradas que también habían sido pronunciadas sobre cuan afortunada había sido mi mujer, entonces actúe como sí fuera así, me despreocupe tal y como debe ser, dejándola construir la imagen imaginaria y esperando que de esta querida nueva amiga no se desperdiciara o perdiera en palabras vacías, no mintiendo, simplemente siendo muy absurdo.
No pretendí siquiera confundir la broma con verdad. De hecho, esperaba conseguir una sonrisa de su boca con aquella broma que ensalzaba mi figura e incluso me tome la modestia de abanicarme con la zurda aún dispuesta, jugando con la carta de padre, encarnando todavía una expresión risueña e intentando rechazar con un ademan que resultaba arrojadizo casi brusco hacia su gratitud por los servicios que ni siquiera significaban algo para mí. -Basta! hasta ahora el mayor servicio que recuerdo haber hecho es bajar gatitos de los árboles, trasnocharme de 24 o 48 hrs y golpear a algún imbécil que probablemente se lo merecía. Probablemente.- resaltaría con picardía.
-Ah ¿por eso te estabas burlando eh?- regañe, sonriente y todavía con gusto, apuntando que buscaba mi nombre mientras me tomaba un momento para pensar sí era necesario. -Prometiste que no buscarías avance ¿no es así?- cuestione todavía con la sonrisa más esta vez apartando la mirada regresando mi atención hacia la carta en mis manos por ignorarle sino para bajar la acusación en un tono más de intriga y de inquietud que de malos gestos.
-Bien. Me alegra que no seas del tipo de chica que se enoja cuando se entera que uno ya está bien reservado.- puntualizaría con sinceridad, manteniendo la mentira como si fuera la verdad pero a su vez muy agradecido del poder seguir haciendo uso de la farsa una oportunidad para entendimiento de quien parecía estar interesada, incapaz de comprender sí incluso había razones, más agradecido en todo sentido de que su reacción fuera un gesto dulce y considerado que podría incluso haber estado siguiéndome en un desvarió solo por reír y jugar, nada aseguraba que la joven realmente me considerase atractivo, pero, no importaba ni era el punto principal.
-No te rías! es en serio: ¿sabes cuantas veces una patán se cree que soy un hombre fácil?- advertía como broma haciendo una parodia que irónicamente sugería severidad en un contexto que claramente no podía ser sincero, porque incluso aunque no era particularmente guapo, me gustaba fingir y seguir las palabras exageradas que también habían sido pronunciadas sobre cuan afortunada había sido mi mujer, entonces actúe como sí fuera así, me despreocupe tal y como debe ser, dejándola construir la imagen imaginaria y esperando que de esta querida nueva amiga no se desperdiciara o perdiera en palabras vacías, no mintiendo, simplemente siendo muy absurdo.
No pretendí siquiera confundir la broma con verdad. De hecho, esperaba conseguir una sonrisa de su boca con aquella broma que ensalzaba mi figura e incluso me tome la modestia de abanicarme con la zurda aún dispuesta, jugando con la carta de padre, encarnando todavía una expresión risueña e intentando rechazar con un ademan que resultaba arrojadizo casi brusco hacia su gratitud por los servicios que ni siquiera significaban algo para mí. -Basta! hasta ahora el mayor servicio que recuerdo haber hecho es bajar gatitos de los árboles, trasnocharme de 24 o 48 hrs y golpear a algún imbécil que probablemente se lo merecía. Probablemente.- resaltaría con picardía.
-Ah ¿por eso te estabas burlando eh?- regañe, sonriente y todavía con gusto, apuntando que buscaba mi nombre mientras me tomaba un momento para pensar sí era necesario. -Prometiste que no buscarías avance ¿no es así?- cuestione todavía con la sonrisa más esta vez apartando la mirada regresando mi atención hacia la carta en mis manos por ignorarle sino para bajar la acusación en un tono más de intriga y de inquietud que de malos gestos.
