T1 Auto-narrada | Reliquias de esperanza
#1
Reino de Sorbet  |  Zona norte - Afueras
Después de las 16:00 p.m.
Dia 71 de invierno año 16 

Y así los primos se separaban, pero tan solo para poder obtener suministros que lo lleven a alguna isla de los Blue. Con cada paso que daba Kaizer no evitaba tener su característica sonrisa en el rostro. Metió sus manos en los bolsillos del pantalón. Soltó un leve suspiro. Su mente aún vagaba por el pensamiento de haber querido ver el rostro de Altair, y el de los otros ancianos cuando les de la noticia. El Zar siempre tuvo la idea de salir a mar abierto para cumplir sus objetivos, solo que no esperaba que sea ese día y, mucho menos, con Dharma.

Unos cuantos minutos 2 o 3 bastaron para que se encuentre frente a la sala que contiene las reservas de la familia. Si algo tienen los Zar es una fascinación por los detalles. Una gran puerta de madera se dibuja frente a sus ojos con el símbolo del clan en el centro imponente. En la puerta está un sujeto vestido informalmente, pero con el distintivo de los Zar en el pecho. Cabello negro, tez morena y altura de 190 centímetros finalizaban la presentación del nuevo personaje. Kaizer se acercó de manera natural levantando el brazo derecho en señal de saludo |Hola Leo ¿Qué tal? |Tuvo una respuesta similar de la otra parte, el resto era un extraño saludo con las manos como si fuera amigos de hace mucho tiempo atrás |Vengo a pedirte un pequeño favor, necesito un par de cajas con suministros ¿Tengo que pelear por ellas? |La pregunta fue hecha a la broma. No quería salir del lugar causando lío, después de todo contaban con el permiso de Altair.

Una nube cruzó el cielo opacando brevemente la luna mientras un austero silencio reinó por 2 segundos antes de desatar la risa del guardián de las provisiones |¡Hehehe! Me encantaría pelear, pero las noticias corren rápido, no hay trabas para ti, por hoy… |Al parecer la información se filtró bastante rápido entre las paredes por lo que el tiempo apremiaba. Una vez más las acciones de Kaizer fueron acompañadas de un suspiro mientras esperaba las cajas en cuestión. Un minuto y algo después salieron los suministros; una de ellas la reposó sobre su hombro derecho y la otra era más pequeña lo suficiente para llevarla en su brazo izquierdo |Gracias Leo, nos veremos algún día, supongo... |Con aquello terminaba y enrumbaba en dirección al puerto donde se encontraría con su primo.

El medio día estaba por terminar y la noche algo fría  se abalanzaba en una zona de climas algo gélidos usualmente, pero hoy pintaba un día de lo más agradable, el cielo  con tintes purpuras se mostraba en todo lo largo y ancho de esta tierra y la luna llena se expandía con regocijo sobre todos los seres que yacían en la tierra. Dharma se había separado de su nuevo y más confiable aliado, su primo Kaizer, mientras él iba por suministros el mayor de los Zar de esa generación se dirigía a pasos apresurados a la zona del muelle de esta familia, era un buen día para zarpar tenía que preparar todo, pero aún no era del todo el momento para hacerlo. | ¡Buenas Dharm-sama! ¿Hoy es el gran día? ¡Ira por eso! | Expresaba un amigo y de años largos, ayudante del puerto, que sabía bastante del mar y la carpintería a pesar de no ser un familiar o miembro del clan como tal, era una de las personas que apoyaban en esos pequeños pero muy importantes labores. El pelinegro tenía una amistad con ese viejo lobo de mar, le contaba alguna vez las historia que había vivido como cazador y que termino por unirse a una tripulación pirata pero ese mundo era muy intenso y termino por dejarlo y dedicarse a su oficio que era bien remunerado por los Zar.

| Yamato-san. | Decía con respeto hacia el hombre, que si bien no tenía por qué el de la capa escarlata solía ser educado con aquellos que eran amables con él o le servían a la familia.| Si hoy iré a ese lugar y comprobar si la leyenda es cierta y también tengo un aliado, mi primo Kaizer.|

Dharma estaba parado en la zona del muelle, este lugar tenia decenas de barcos de todos tamaños pero uno sobresalía por el resto el gran barco "Aquila" que era el que usaba su abuelo cuando salía. Lo miro por unos segundos, mientras hablaba con Yamato, interesante el nombre que poseía ese hombre. Pero sin más dilación el joven Zar entablaba una plática muy simple pero entendible para los que ahí estaban, el muelle se encontraba con poco movimiento era de unos 100 metros de largo. Ahí entre tantos barcos estaba igual otro barco muy pequeño, el cual poseía una bandera negra. Dharma comenzó a caminar a donde estaba dicho barco y se paraba junto a él esperando que su primo estuviera por llegar y platicarle algo que debían hacer antes de zarpar, cruzado de brazos ahí aguardaba el espadachín, mientras el hombre de nombre Yamato comenzaba a acarrear algunas pequeñas cajas con aditamentos para sobrevivir en el mar. |Kaizer-sama es tan fuerte como usted es un gran aliado.| dijo el hombre en un tono ligeramente emocionado, mientras seguía metiendo algunas cañas, redes de pesca, así como algunas antorchas y un bote de combustible que amablemente ponía en el barco.

Kaizer, caminaba entre los pasajes de las residencias, en ambos brazos llevaba las cajas de suministros. Su mirada estaba afilada y su tez lucía algo seria. No era un día como cualquier otro, era el inicio de su viaje para cumplir sus sueños, en la compañía de su primo Dharma, eso era un plus que no esperaba tener, pero que lo recibía con los brazos abiertos. El viaje sería mucho más ameno y, de cierta manera, menos complicado. Ambos saben moverse por los Blues, así que sería una especie de repaso mientras conocen algunas nuevas islas. Sus pasos no tardaron en llevarlo cerca del puerto donde se supone está su primo esperando.

Lentamente comenzaban a prender las luces del lugar. La sombra de Kaizer se prolongaba en distintas direcciones conforme iba pasando por debajo de las farolas. Buscaba con sus ojos donde se encontraba su primo hasta que notó a la distancia 2 cuerpos uno era de Dharma y el otro de un viejo conocido por todos en el clan Yamato, un tipo que tiene más de una buena historia para contar y nunca resultan aburridas. Siempre es bueno escuchar a los que tienen más experiencia por curiosidad y porque se puede sacar algo de provecho |Oh… Yamato-San ¿Cuánto tiempo ha pasado? |El sujeto al que saludaba estaba especialmente alegre y con una sonrisa pícara en su rostro, respondió el saludo con la misma amabilidad que Kaizer, era un caballero en toda regla.

Dejó las cajas en el que sería su navío, lo entendía así porque su primo estaba en el mismo. No es muy grande, pero cumplirá perfectamente con la función de transportar a 2 personas, después de todo para navegar por los Blues no se necesita ser un experto. Por lo general los climas suelen ser muy fáciles de predecir por lo que la probabilidad de toparse con ese tipo de inconvenientes es casi nula | ¿Nos vamos, entonces? |Preguntaba mientras acomodó todo para marchar.

La noche caía y el pelinegro de largos cabellos estaba a la espera de su primo para contarle una última misión que tendrían en el Reino de Sorbet antes de zarpar. No tenía ganas de crear un infortunio pero realmente tenia que conseguir "eso" así era como lo decían algunos miembros de la familia. Y un curioso y pequeño  Dharma siempre había estado atento a las historias y leyendas que les contaban algunos más grandes y a veces esas historias eran relatos de la realidad con dejos de fantasía y algunas otras veces la realidad podría superar a la ficción. El Zar así entonces esperaba a quien ya veía llegar entre las lumbreras que se esparcían, por el gran patio que formaba parte del hogar del clan. Su primo caminando con un par de cajas y saludando amigablemente a los demás como de costumbre.

Dharma era conocido por ser más frío y de pocas palabras, ocultaba mucho sus emociones positivas y negativas, fue entrenado para comprender todo los efectos y afectos de los humanos con el propósito de inhibirlos, una herramienta de destrucción el asesino más puro de la familia, sin embargo a pesar del entrenamiento que siempre fue bien recibido por él, no lograron extraer esa sensación arrogancia y fragmentos maquiavélicos que se asomaban en momentos necesarios. Por ahora estaba tranquilo y era notorio.

|Hay algo que debemos hacer antes de irnos, recuerdas "eso" bueno iremos a conseguirlo justo ahora, aprovechando que llegaremos al amanecer y la luz del día se va filtrar dentro de ese oscuro lugar. | Decía mientras su primo terminaba de acomodar los suministros. | Cuando éramos adolescentes solíamos ir con los demás a rodear esa cueva pero siempre se nos dijo que debíamos evitar entrar, ya que residen bestias y el camino puede ser mortal. | Guardo unos segundos silencio para seguir mientras aclaraba su garganta. | Es una prueba para los Zar; una que solo Altair y su hermano el recién fallecido tío Midir pudieron completar. |

Las palabras del pelinegro de la extraña capa rojiza eran serias, dejando un lado las bromas, era un reto real ir a la gran cueva "Enton", el nombre estaba de más pero seguramente Kaizer también conocía la historia, ahí cuentan que era una prueba de supervivencia y la única forma de salir una vez dentro era terminar el recorrido y al final podrías elegir un regalo, quizá no era cierto o quizá si, pero últimamente generación tras generación ningún Zar lo había logrado algunos salían con heridas mortales o faltándoles una extremidad, Enton cobraba su tajada de alguna forma si decididas desafiar su existencia, el nombre de la curva se deriva a que a causa de los minerales y gases que hay ahí las llamas que alumbran el lugar se ponían de tonalidades púrpura algo realmente mágico y terrorífico dependiendo de la voluntad con que se apreciará.

Una vez acomodadas todas las cosas Kaizer miraba alrededor, al parecer no eran los únicos en el puerto. Metros más allá se puede observar a otros tantos que embarcan en distintos barcos, estaban poniéndose en marcha de seguro a algún tipo de misiones. En los orbes de nuestro protagonista se dibujaron la figura de una mujer, la que iba tercera en la escala de los 5 mejores, al parecer, ella decidió el seguir con las órdenes directas puesto que lleva el símbolo del clan como sujetadora de su capucha, un distintivo que se da a los iniciados en su primera cacería oficial |Oe… Al parecer ella ha aceptado lo de ser cazadora |Dijo a su primo Dharma sin despegar la mirada de la escena.

Las palabras de su primo lo trajeron una vez más a su realidad. Bastó con escuchar “eso” para que el menos de los primos se diera cuenta de qué estaba hablando, un sitio sobre el cual rondan muchas historias. Varios miembros Zar con potencian han perdido más que alguna extremidad; muchos de los que han sobrevivido han terminado con sus órganos internos dañados de gravedad. La leyenda de la cueva “Enton”, los recuerdos sobre el lugar disparaban buenos momentos en la mente de Kaizer,  a pesar de no dejarlos acercarse el morbo quedó, aunque nadie se ha atrevido, desde entonces, a querer realizar una expedición al lugar |Bueno… Me apunto. Siempre he tenido curiosidad de ese sitio, si no podemos regresar del mismo no estaremos preparados para lo que se encuentra más allá de los Blues |En clara referencia al Red Line. En ese lugar se encuentran los verdaderos desafíos. Y sí, muchos Zar han ido al Grand Line sin siquiera pasar la prueba, pero es una excelente motivación para ese par.

|¿Cuánto tiempo demoraron esos 2? Los superaremos ¡Hahaha! |Era una meta ambiciosa. Se logró escuchar un movimiento brusco de parte de Yamato al escuchar sus palabras. Decir que van a la cueva y tratar de superarla está bien, pero ¿Superar el record de esos 2? El simple hecho de regresar con vida les daría puntos, puntos que ahora no suman puesto que no están ligados estrictamente a obedecer su linaje.
| D e v i l s | N e v e r | C r y |


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T1 Auto-narrada | Reliquias de esperanza - por Dharma - 31-12-2025, 08:05 AM

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