—Al final logramos encontrar unos cuantos ¡Maravilloso! Aunque gran parte del trabajo lo hizo Owen —
![[Imagen: 164209f76ac4abd4dfa2cc64efd82122.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/16/42/09/164209f76ac4abd4dfa2cc64efd82122.jpg)
-Yo simplemente los atrapé. Ellos vienen hacia ti siempre. No sé cómo lo haces.-
Owen no sonaba chispeante, alegrón, explosivo y alocado como lo era la enorme parte de su tiempo, aunque con Gwen se ablandaba un poco más y mostraba una faceta mucho más tierna, más melosa y más de "futuros esposos" como serían en el futuro. La gran espesura de la selva solo invitaba al repiqueteo de pájaros que, con su característico graznido, hacían que el ambiente prehistórico se acentuara muchísimo más, incluso, con esas gigantescas hojas de plantas que parecían haberse quedado perdidas en el tiempo. El pelirrojo había leído (Y robado) libros que solían hablar de criaturas de hace eones, las mismas con las que había interactuado, hacía unos cuantos días, al intentar proteger a una pareja de niños pijos de una pequeña lagartija verde de movimiento gallinezco y otra que parecía un ave de la prehistoria. La mujer de su vida, victoriosa, se mostraba feliz ante la ignorancia de un hecho que no había sido posible de borrar de los ojos celeste brillante del chico, un evento que volaba como un flechazo hacia su consciencia sin siquiera poder pensar en nada mas.
¡CLAAAAAAAANG!
Una campanada. Su vista, perdida en el suelo. En su mano derecha sostenía una red de cazador con varios de los famosos lagartos gordos siendo arrastrados, peléandose erráticos por ganar un mínimo de espacio entre ellos. Podía escucharse el deslizar de sus barrigas y pieles, al igual que la red hecha de cuerda, ramas y plantas que se quebraban en el camino e iban dejando un sendero en el que se aplastaba la vegetación a su paso. Las palabras de su amada parecían apagadas en su cabeza, como si estuviesen sometidas a una reverberación tan grave como profunda -Huye.- inconsciente, ese pensamiento vino a su cabeza. Así como funcionan los recuerdos, como una imagen que aparece y desaparece delante de tus ojos en un instante, hacían que sus retinas solo reprodujesen una situación que le generaba un estado de ansiedad no tan elevado como en la primera ocasión, sino...uno sordo, como si tuviesen, justo a su lado, a alguien que, tarde o temprano, le arrancaría la cabeza a su amada tan solo por una palabra mal dicha.
—Bueno, hemos cumplido parte de nuestro trato ¿No es así, Owen?
Owen?
Owen?
Owen?
Owen?
![[Imagen: J46Cp0C.png]](https://i.imgur.com/J46Cp0C.png)
-¿Eh?-
La sola mención de su nombre rebotó en su cabeza una y otra vez, en una reverberación que cada vez se pronunciaba más hasta volverse dueña total de un espectro sonoro atronador, devolviéndole a la realidad y haciendo que, de un pequeño sobresalto, todo el trinar de los pájaros, alimañas, movimientos erráticos de animales sobre la maleza volviesen, nuevamente, a pertenecer. Como si antes solo el vacío, el sonar de una campanada y el pitido de unos oídos tapados fuesen lo único apreciable con ese sentido. Volvió en sí, pudiendo escuchar cómo la mujer de su vida, ahora, sugería el proseguir con la búsqueda de aquellos lagartos gordos, de ojos torcidos y apariencia fuertemente escamosas -Sino podemos seguir buscando un poco más.- Owen repitió exactamente lo mismo que dijo el amor de su vida, con una mirada que se mostraba tan alterada como perdida, como la de un niño que empieza a notar que sus padres no se encuentran consigo.
Gwen tenía una valentía casi sorda, bueno, ciega, porque parecía no titubear ni un solo ápice de segundo en volver a insistir en el aprendizaje que parecía haber quedado pendiente días atrás, uno donde Owen estaba terriblemente entusiasmado debido al inmenso desconocimiento de quién era el sujeto de la máscara de agujeros. El pelirrojo se detuvo al ver su accionar, al volver a intentar buscar una mejoría natural con él, que ella sea capaz de poder controlar esos poderes tan abrumadores que él le había mostrado que ella tenía en innumerables ocasiones y que, por activa y por pasiva, había sido incapaz de utilizar correctamente. El pelirrojo tenía la mano izquierda guardada en el bolsillo del mismo sentido, sintiendo esa esfera llena de pinchos en la que se había encontrado en su primer encuentro -Sohem.- le resultó inevitable mirar aquella máscara.
¡CLAAAAAAAANG!
Fue un segundo, pero la campanada volvió. Se mantuvo en silencio durante dos segundos, mirándole fijamente con nervios muy apreciables -¿Crees en el poder de las frutas del diablo?- Owen siempre utilizaba maneras relativamente despectivas para hablar de las cosas de las que conocía poco: "las cosas estas", "una de esas", "aquella cosa", como si quisiese restarle importancia. Su ceño fruncido, actitud inquieta e incomodidad parecían las de un jefe en un trabajo, un docente ante una asignatura en la que debes aprobar sí o sí o un padre mordaz -Había un sujeto capaz de quitar las frutas. Cuando fuimos a detener a los Marines a la playa días atrás, el suje-
Cita:— Crunch Punch —
¡¡CRUSH!!
Sus palabras se interrumpieron de repente. Como un flechazo, el recuerdo del pecho atravesado por el brazo mecánico del enmascarado voló, deteniendo sus palabras y sus pensamientos hasta proseguir -...el sujeto que te comentó sobre los juegos en la playa hechos por gente pija, ese día, conocimos a ese tipo. Él decía que no existía la fruta más poderosa del mundo, y yo estaba en búsqueda de ella.- apretó la esfera de su mano izquierda, mientras su ceño fruncido, le miraba con firmeza -Quiero obtener la fuerza suficiente para proteger a Gwen hasta que ella cambie este mundo...- cortó sus palabras, otra vez, era notoria su incomodidad -...para bien.- su mano derecha convulsionaba, producto de los lagartos gordos que peleaban entre sí por el más mínimo ápice de espacio -¿Existen fuerzas distintas, aparte de la de las frutas?- iba a poder notarse que ese chirrido y actitud payasa de Owen estaba totalmente ausente, como si estuviese hablando con alguien con tantísima seriedad que hasta fuese preocupante, ya que él no es así en lo absoluto -Gwen es abrumadoramente poderosa. Tiene un potencial absurdo, gigantesco. Ella es capaz de cambiar a la gente sin necesidad de ningún poder especial.- y su mirada, finalmente, se desvió hacia un lado, abrumada -Pero necesita de alguien tan poderoso como tú para explotar ese potencial tan bestial que posee.- y, con esas palabras finales, le resultó inevitable no ver hacia el rostro de su mujer favorita. Sabiendo que, a partir de ahora, sería un camino de ida.
Resumensín:
-Hablo- , Narro , -Pienso-
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