04-01-2026, 08:10 PM
La misión o el objetivo ya iniciaba. Ambos, tanto Sanemi como Dharma, estaban enfoncados en poder hacerse con el interesante botín que se habían propuesto conseguir. El de cabellos blancos era sereno, pero no iba a mentir, este tipo de situaciones en las que probablemente tenga que luchar, lo emocionan un poco. Confiaba plenamente en que su compañero cumpliría con su labor a raja tabla, y tendría que cumplir con lo mismo.
Sanemi, como sugirió, entró por una ventana baja ubicada en la parte trasera. Delante de sus ojos estaban un guardia que en promedio debía medir un metro ochenta y con un cuerpo voluminoso. Otra fuera la situación quizás llamaría su atención para poder medirse, pero no era el caso. Sin decir nada se impulsó con sus piernas para emprender carrera, sus pasos sonaron, sin embargo, no dejaron tiempo de reacción a quien tenía en frente.
-Uno menos… -Pensó mientras daba un pequeño hacia adelante, para sujetar con su mano derecha la cabeza del guardia, la misma que un segundo después quedó estampado contra el suelo. Por la fuerza aplicada moriría desangrado en menos de un minuto y no podría emitir sonido alguno de ayuda puesto que se ahogaría con su líquido vital. La situación no hizo otra cosa más que alertar a los demás, el sonido sordo contra el suelo podría aparentar cualquier cosa, para cuando alguien llegara al punto este, de seguro, intentaría alertar al resto.
Sanemi, como sugirió, entró por una ventana baja ubicada en la parte trasera. Delante de sus ojos estaban un guardia que en promedio debía medir un metro ochenta y con un cuerpo voluminoso. Otra fuera la situación quizás llamaría su atención para poder medirse, pero no era el caso. Sin decir nada se impulsó con sus piernas para emprender carrera, sus pasos sonaron, sin embargo, no dejaron tiempo de reacción a quien tenía en frente.
-Uno menos… -Pensó mientras daba un pequeño hacia adelante, para sujetar con su mano derecha la cabeza del guardia, la misma que un segundo después quedó estampado contra el suelo. Por la fuerza aplicada moriría desangrado en menos de un minuto y no podría emitir sonido alguno de ayuda puesto que se ahogaría con su líquido vital. La situación no hizo otra cosa más que alertar a los demás, el sonido sordo contra el suelo podría aparentar cualquier cosa, para cuando alguien llegara al punto este, de seguro, intentaría alertar al resto.
