[Pr.Rl. - T4] El Guardian de la Escoria Social
#14

Owen, con un acto reflejo en el que su cuerpo simple y llanamente buscaba mantenerse hidratado entre tantísima sed, sacaba su lengua para intentar empapar de saliva unos labios que, secos como una pasa, sufrían y comenzaban a lastimarse debido a la necesidad de beber lo que sea con tal de mantener los líquidos estabilizados en su sistema. Su accionar para salvar a la rubia maltrecha, ciertamente, había sido efectiva; Los lagartitos verdes que la asechaban, con ese movimiento errático y propio de un ave que mostraba curiosidad, aceptaron su propia supervivencia por encima de intentar devorar a una mujer que, a cada bocado, solo le daría una jaqueca perpetua, tal y como se la estaba provocando al muchacho.

La sed lo mantenía emocional y verbalmente debilitado, ya que el pelirrojo siempre había sido de armas tomar. Ella, bastarda como solo alguien de buena posición económica podría ser y delante de los ojos celestes del muchacho, abrió su cantimplora temblorosa para no solamente beber un sorbo justo frente a sus narices, sino, para, sin siquiera quitar el contacto visual, cerrarla en su cara y volver a guardarla, como si fuese un simple trámite sin importancia y dejando implícito que no le compartiría ni una sola gota (Así Owen haya sido quien, literalmente, le salvó la vida).

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-Maldita cabrona.-

La mente del pelirrojo solo pudo pensar en un insulto. Ella, quejica como solo podría ser una persona de alta cuna, reprochaba los diversos aromas que ahora recorrían el cuerpo del pelirrojo maltrecho; Plantas, sudor, barro, mugre, sangre oxidada, era un festival para los sentidos simple y llanamente estar cerca de él. Antes parecía un tipo normal cubierto de tierra, ahora, literalmente, sí parecía un niño salvaje: Pelo alborotado, sudoroso, chaqueta rota desde el frente y desgastada a raspones y con heridas superficiales que se acentuaban rojizas debido a lo recientes de su origen.

– “Hueles a sudor, sangre y... Dios, ¿qué es ese olor?” –

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-Es olor a padalustro, ¿Te gusta?-

La respuesta del muchacho, antipática y evidentemente molesta, referenciaba en su expresividad una mezcla entre agotamiento, enojo y resentimiento por no haberle compartido parte del agua que aún yacía en su cantimplora. Estaba tan debilitado y agobiado por el cansancio y la sed (Habiendo arrancado todo esto desde la madrugada) que no dudó en demostrar que ya estaba llegando al límite de su ser tanto física como emocionalmente. Pese a todo, la espalda del chico seguía preparada para poder cargar a una rubia que no conocía la palabra "perdón" por ningún lado, ni siquiera, para intentar cuidar y preservar la integridad física y metabólica de quien iba a ser su mula de carga: "Si me dejas caer, no hay pago" pero ante el comentario, Owen, solo emitió un suspiro mientras sus ojos se tornaban blancos, como si buscase verse el entre-cejo -Quisiera hablar con el Dios con el que tanto habla Gwen para que me de fuerzas y no pegarle una patada en el culo para que vuele doscientos kilómetros.- pero no había tiempo que perder, había que buscar a la otra mitad del problema.

Si el agobio antes había sido atroz, ahora lo era muchísimo más. ¿Cuánto tiempo había pasado? Owen ya ni siquiera era capaz de poder reconocer la noción del mismo así el sol se haya estado intentando esconder de derecha a izquierda, en sentido "anti-horario", modificando las estructuras de las sombras de aquella selva que parecía completamente infinita y carente total de misericordia. La naturaleza, neutral como es, no iba a tenerle piedad ni a él ni a la chica y así se lo demostraba una jungla tan pesada como abrumadora. Ese palpitar en su cabeza, provocado por la tensión de la hidratación, ahora pasaba a ser tan pulsante que provocaba un fuerte acto reflejo de cerrar uno de los ojos, con un fuerte sentido del dolor aunque no detenga su marcha ni un solo ápice de segundo hacia adelante -Joder...necesito...agua...- balbuceó por lo bajo, con ojeras que comenzaban a marcarse producto de la fatiga, el cansancio y la necesidad física de detenerse a beber, aunque sea, un sorbo de cualquier líquido, el que permita que su sistema vuelva a sentirse tranquilo. Cuando mantenía su cabeza hacia abajo, en aquel estado de sumisión en el que la rubia le mantenía y él sostenía con ambos brazos, notó algo que le hizo prestar atención a medias -...huellas...grandes.- sus ojos entre-cerrados no le permitían analizarlo perfectamente, pero podían ser el indicativo de que otro lagarto, tal vez uno de proporciones infinitamente más complejas que los que había enfrentado hasta ahora, podría estar merodeándoles.

Otra vez, reaccionando de manera impulsiva -¡!- ¡BUM! un disparo, nuevamente, muy similar al que Owen había escuchado con anterioridad, diluido entre cansancio y una deshidratación tan feroz como palpable. Su cabeza se levantó de manera instantánea y se giró hacia la izquierda, totalmente reactiva. Otros dos, silencio. El cuerpo del muchacho pedía clemencia, pero el pelirrojo siempre era amenazante con su cerebro: "Si te detienes prometo apuñalarte con un hisopo", como si fuesen dos entes que batallan por el control de un solo individuo, aunque todo esto sean delirios de sí mismo. El grito de "¡ES BUTCH!" sobre su oído lo alertó, provocando un pitido en su oído derecho -¡LO NOTÉ, JODER, LO NOTÉ!- exclamó, respondiéndole mientras, agazapado y con el cuerpo de la muchacha en su espalda, corrió directamente hacia la zona prometida y, evidentemente, origen de aquellos posibles disparos que atentaban con pertenecer a la otra mitad del gran problema en el que estaban metidos.

Pese a tener un agotamiento atroz, Owen empieza a detectar un montón de patrones que le hicieron tener un único pensamiento: -Volvimos adónde empezó todo.- balbuceó por lo bajo mientras sus ojos se mantuvieron entre-cerrados y el ceño fruncido, fuertemente incómodo por la deshidratación que su cuerpo estaba sufriendo mientras veía la gigantesca maleta que él había arrojado tiempo atrás, montones de alimentos rotos y raídos, botellas de cristal reventadas, charcos de líquido completamente irreconocible producto de su mezcla y una escena que, a diez metros de la posición en la que se encontraba tanto la rubia como el pelirrojo, pudieron divisar con claridad pese al desastre a su alrededor: El peliverde, tembloroso, con un dinosaurio que, esta vez sí, resultaba ser terriblemente amenazante en su aspecto -Maldita sea.- la expresión de agobio del muchacho era total: Lenta pero progresivamente, aquel enorme bichejo se aproximaba hacia la interacción del peliverde, pero...se detenía, ¿Porqué? -...- y cuando los ojos algo nublados producto del futuro desmayo se decidieron enfocar, lo notó, ya que era fácilmente visible, incluso, a los diez metros que les separaban de aquella interacción: Cajitas, diversas, que parecían estar total y completamente intactas -...está interesado en las luncheras.- y tendría todo el sentido del mundo: ¿Para qué batallar y asesinar a una persona cuando tenías, literalmente, el alimento preparado, cocido y hasta sazonado delante de tus narices? Se veía que el lagarto gigante, pese a ser un mestizaje entre pájaro y reptil, tenía una inteligencia razonable.

Aunque...lo verdaderamente peligroso...se escucha justo exactamente a espaldas del pelirrojo.

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-¿EH?-

Y cuando quiso alzar la vista, a tan solo un metro de él sin que se hayan percatado antes de su presencia, un dinosario, colosal, uno que incluso genera una sombra tan enorme como espectacular, apareció justo detrás de ellos -¡NO!- y Owen, al segundo que lo detectó y utilizando su fuerte capacidad de reacción gracias a ese oído tan fino del que goza, no dudó ni un ápice de segundo que, mientras era ligeramente asfixiado por el fuerte apretujar de la rubia colgada sobre él como si de una capa humana se tratase, solo con observarle ligeramente agazapado no dudó en arquear su cuerpo y, luego de reducir a cero en un destello el metro que les diferenciaba y dando un salto de dos metros, quedarse aéreamente a la altura del rostro de aquel bichejo que si se quedase erguido podría, incluso, hasta duplicar su tamaño -¡GROAH!- ¡PAF!, con esas zapatillitas negras pegadas a los pies que siempre calzaba, impactó con el pie izquierdo en un movimiento continuo y giratorio sobre el rostro del dinosaurio mayor y acechante, ni siquiera dándole un ápice de oportunidad de poder detectar sus intenciones al segundo que descubrió su posición.

En cuanto sus pies aterrizaron, jadeante, completamente agotado y con las piernas tremendamente temblorosas al sentir el desgaste sumado al cuerpo de la rubia que se columpiaba y le desestabilizaba, corrió a máxima velocidad mientras exclamaba -¡DEJA DE DISPARAR, CABEZA DE POLLA!- y, reduciendo los diez metros de distancia que les diferenciaban a cero, quedándose justo delante del peliverde, incluso, bloqueándole la trayectoria de los tiros si él intentase lanzar cualquier disparo timidón y no autorizado -Deja de disparar.- volvió a aclarar. A ocho metros de los tres, ahora, yacía aquel dinosaurio que parecía entre retroceder y adelantarse, buscando proteger aquello que creía haber encontrado. El cuerpo de Owen se encorvó, jadeando sin control -...agh...agh...- y sin abandonar su posición, alzó el brazo izquierdo (El bueno) hacia adelante con la palma abierta, en una clara señal que buscaba marcar la distancia con el animalejo sin tener la necesidad imperiosa de combatir contra él. Detrás de todos ellos solo existía un gran árbol de cuatro metros de ancho y múltiples metros de alto, casi imposible saber cuántos, uno que evitaría cualquier ataque a sus espaldas y, si bien los tenía arrinconados, el muchacho estaba demasiado cansado para, siquiera, seguir peleando -...por favor...vete...joder...- uno de sus ojos, cerrados por el dolor, solo le hacían pedir clemencia, comprobando sí el verdadero interés del lagarto era, efectivamente, aquellos bentos que, escondidos entre destrucción y escombros, podían divisarse con facilidad.

Desactiva la bomba
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]
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Energia: 825 - 487 = 338
Espiritu: 654 + 0 = 654


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RE: [Pr.Rl. - T4] El Guardian de la Escoria Social - por Owen Yang - 05-01-2026, 03:07 PM

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