06-01-2026, 10:15 PM
La atmósfera en el establecimiento seguía cargada de ese olor a madera vieja y alcohol barato, pero para Hiiragi el aire se había vuelto extrañamente denso por la peculiar forma de razonar del marine, era algo que no podía comprender ni soñar con imitar, bueno tal vez en alguna pesadilla. Sus orejas de conejo blancas se movieron con un espasmo de incredulidad ante el dedo índice que Dashrath alzaba como un profesor regañando a una alumna que debía ser regañada por algo que no había hecho. La Humink parpadeó, procesando el hecho de que aquel hombre seguía levantando murallas contra una invasión que ella no estaba planeando pues realmente solo deseaba tener una conversación agradable.
-Por todos los mares, Dashrath... realmente tienes un talento natural para complicar un vaso de agua.- comentó la peliblanca mientras soltaba un suspiro largo. Verlo señalar su corazón con tanta acusación solo porque la consideraba "encantadora" le provocó una punzada de risa que intentó contener, inflando las mejillas una vez más por un segundo antes de que la carcajada escapara. -Te aseguro que mi interés en tu soltería es meramente académico, no tienes que proteger tu virtud con tanta vehemencia conmigo ¿O prefieres que empiece a citar todas las razones por las cuales NO estoy interesada en ti de esa forma? Comencemos siendo conocidos, luego amigos y después, si quieres, puedes Tú, intentar cortejarme.- agregó con una chispa de diversión, disfrutando de lo absurdo de la situación.
Sin embargo, cuando el peli-cobrizo mencionó su formación como navegante, la expresión de la joven cambió drásticamente. Sus orejas se irguieron por completo y su postura se inclinó hacia adelante. -¿Navegante de la Marina? Eso es mucho más interesante que cualquier declaración de intenciones duraderas ¿Es muy complicado? ¿Los mapas que ves son realistas o acaban no coincidiendo con la realidad? ¿Les dan mucho material de estudio?.- claramente los temas académicos interesaban bastante a una chica que nunca en su vida pudo darse el lujo de aprender adecuadamente, al tener que comenzar a valerse por sí misma antes de los diez era normal que priorizara aprender a sobrevivir en aquel entonces, pero la curiosidad por aquello que no había podido aprender surgía en momentos como aquellos. Además de que para una Humink que buscaba autonomía, la navegación era una disciplina entre indispensable y muy importante.
Antes de que pudiera acribillarlo con más preguntas técnicas, el encargado se acercó cargando una bandeja con un aroma embriagador a carne guisada, era liebre, el favorito de Hiiragi para colmo de la fortuna. El golpe de los platos sobre la madera fue música para sus oídos. -¡Al fin! Justo a tiempo para evitar que muera de inanición o de confusión por tus extrañas perspectivas.- exclamó con alegría. La joven le dedicó una mirada entre burlona y traviesa mientras el vapor del guiso acariciaba su rostro haciéndola relajarse y sonreír de forma muy natural. -Comamos, futuro hombre más fuerte del mundo. Quizás con el estómago lleno dejes de ver ataques al corazón donde solo hay una conversación curiosa.- sentenció antes de dar el primer bocado.
-Por todos los mares, Dashrath... realmente tienes un talento natural para complicar un vaso de agua.- comentó la peliblanca mientras soltaba un suspiro largo. Verlo señalar su corazón con tanta acusación solo porque la consideraba "encantadora" le provocó una punzada de risa que intentó contener, inflando las mejillas una vez más por un segundo antes de que la carcajada escapara. -Te aseguro que mi interés en tu soltería es meramente académico, no tienes que proteger tu virtud con tanta vehemencia conmigo ¿O prefieres que empiece a citar todas las razones por las cuales NO estoy interesada en ti de esa forma? Comencemos siendo conocidos, luego amigos y después, si quieres, puedes Tú, intentar cortejarme.- agregó con una chispa de diversión, disfrutando de lo absurdo de la situación.
Sin embargo, cuando el peli-cobrizo mencionó su formación como navegante, la expresión de la joven cambió drásticamente. Sus orejas se irguieron por completo y su postura se inclinó hacia adelante. -¿Navegante de la Marina? Eso es mucho más interesante que cualquier declaración de intenciones duraderas ¿Es muy complicado? ¿Los mapas que ves son realistas o acaban no coincidiendo con la realidad? ¿Les dan mucho material de estudio?.- claramente los temas académicos interesaban bastante a una chica que nunca en su vida pudo darse el lujo de aprender adecuadamente, al tener que comenzar a valerse por sí misma antes de los diez era normal que priorizara aprender a sobrevivir en aquel entonces, pero la curiosidad por aquello que no había podido aprender surgía en momentos como aquellos. Además de que para una Humink que buscaba autonomía, la navegación era una disciplina entre indispensable y muy importante.
Antes de que pudiera acribillarlo con más preguntas técnicas, el encargado se acercó cargando una bandeja con un aroma embriagador a carne guisada, era liebre, el favorito de Hiiragi para colmo de la fortuna. El golpe de los platos sobre la madera fue música para sus oídos. -¡Al fin! Justo a tiempo para evitar que muera de inanición o de confusión por tus extrañas perspectivas.- exclamó con alegría. La joven le dedicó una mirada entre burlona y traviesa mientras el vapor del guiso acariciaba su rostro haciéndola relajarse y sonreír de forma muy natural. -Comamos, futuro hombre más fuerte del mundo. Quizás con el estómago lleno dejes de ver ataques al corazón donde solo hay una conversación curiosa.- sentenció antes de dar el primer bocado.
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