Cazadores siendo cazados [Presente Relativo T3]
#23
En este tiempo, había aprendido que en las batallas todo sucede demasiado rápido. Disparé con la intención de alcanzar a mi objetivo, pero este, tan pronto como oyó el estallido de mi rifle, se movió para apartarse de la trayectoria de mi bala. Comprendí al instante que todo en mi debía moverse a esa misma velocidad. No solo mis piernas, sino también mi cabeza. Todo lo que sucedía a mi alrededor debía ser procesado a toda velocidad, puesto que cada cosa que ocurre en una batalla deja tras de sí una enseñanza. 

Comencé a recargar mi arma justo cuando vi que mi enemigo había esquivado mi ataque. No estaba siendo de utilidad para mis compañeros. Tan solo podía limitarme a servir como señuelo para distraer a nuestros rivales. Si tan solo pudiera utilizar mi fruta de una manera más precisa... Por el momento no podía hacer nada más si no quería herir con ello a lo que quedaba de nuestra tripulación. También era consciente de que me costaba mucho acumular poder para lanzar mis maldiciones. La primera lección de esta batalla estaba clara: Debía alcanzar mucho más poder, conseguir un estilo de combate que me permita sumar en los enfrentamientos que tenga con mis compañeros. Algo que me permita herir a solo un objetivo, sin afectar a mi alrededor, ser algo distinto de una plaga.

Cogí uno de mis cartuchos de munición explosiva, pues sabía que aquello podría ser algo de más ayuda que un disparo simple y lo introduje a toda velocidad en mi arma. Apunté de nuevo a nuestro enemigo, el cuál se dirigía hacia Kiyoshi con el brazo en alto, cargado, con la intención de asestar un terrible golpe a nuestro doctor. Mi dedo se ciñó sobre el gatillo, y fue entonces cuando vi que su avance se veía interrumpido. El enemigo cayó al suelo de rodillas y del suelo surgió Eros como un animal salvaje, un depredador que se abalanzaba sobre el cuello de su víctima para asfixiarla. Sus garras sujetaban con firmeza el cuello del enemigo para dejarle sin respiración y, como si de una coreografía bien ensayada se tratase, Kiyoshi avanza raudo para disparar con velocidad a nuestro enemigo antes de soltar hacia él una gran cantidad de burbujas, sin duda fruto de su akuma. El Doctor corre hasta acercarse más a mi posición y volver a apuntar a nuestros rivales.

Mi dedo vuelve a ejercer algo de presión sobre el gatillo de mi rifle, pero la duda me paraliza un instante. No podía disparar: Eros se encontraba en la espalda del enemigo y recibiría mi ataque. Y es ahí cuando vino la segunda lección: ser rápido de pies y mente. Antes si quiera de darme cuenta, un nuevo enemigo había entrado en escena. Oí su grito desesperado, que pedía perdón al que parecía ser su hermano. Un nuevo guerrero salta desde la zona más allá en la cueva y asesta un golpe sobre Eros y lo manda a volar unos metros.

—Capitán, no... —me lamento, justo antes de comprenderlo.

Y fue ahí cuando me vino la tercera lección. Nuestros enemigos ahora se situaban juntos, no había ninguno de mis amigos a su alrededor. Escuché la bonita interacción entre los hermanos y apreté el gatillo, esta vez con la fuerza suficiente como para hacer saltar el percutor. El estallido se produjo como un símil de la idea que aparecía en mi cabeza. Mi destreza con las armas de fuego no era ni cercana a la de Kiyoshi, y la velocidad a la que podía disparar permitiría a mis enemigos esquivar mis balas, como ya habían hecho justo en mi disparo anterior. Por eso mismo, pensé en el tipo de munición que tenía metido en el rifle y busqué un objetivo tras mis enemigos, uno que no pudiese esquivar mi disparo, uno que fuese a permanecer allí quieto. El cañón de mi rifle apuntaba a la pared que se situaba unos metros detrás de nuestros rivales. Mi idea era clara; si ellos pensaban que erraba mi tiro, no lo esquivarían, así que la explosión los alcanzaría de igual manera.

La explosión cubrió las posiciones donde estaban nuestros enemigos y pude notar como la cueva se estremecía una vez más. La roca crujía y las paredes desprendían pequeñas piedras que restallaban por todos lados. Tras el ruido de mi explosión, pude percibir un ruido mucho más temible aún. El quejido de una bestia herida, desorientada y con sed de venganza. El reptil que había entrado arrollando todo a su paso, seguía intentando resarcirse por lo que habían hecho aquellos salvajes, y golpeaba de nuevo la pared de la cueva haciendo que todo temblase de nuevo.

—¡Eros, Kiyoshi! Debemos acabar con esto pronto —dije con tono preocupado a mis compañeros—. No se cuanto tiempo podrá aguantar esta cueva en pie.



INFO
Emme's Codes

Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1521 + 0 = 1521
Energia: 1383 + 13 = 1396
Espiritu: 144 + 0 = 144


Mensajes en este tema
RE: Cazadores siendo cazados [Presente Relativo T3] - por Varoganchin - 07-01-2026, 01:00 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)