08-01-2026, 09:45 PM
(Última modificación: 08-01-2026, 09:46 PM por Tensui Marlin.)
En medio de la asfixia, cuando los brazos de Eros se cerraban con precisión letal alrededor del cuello de Taroi, el mundo comenzaba a reducirse a pulsaciones sordas, cuando el aire no entraba, cuando la vista se nublaba y los músculos, privados de oxígeno, empezaban a responder con lentitud. Fue entonces cuando el disparo resonó, la bala, disparada por Kiyoshi, impactó directamente en el cuerpo de Taroi, golpeándolo en la zona pélvica. El dolor fue inmediato, seco, lo suficientemente intenso como para arrancarle un espasmo involuntario que recorrió toda su columna, un grito ahogado quedó atrapado en su garganta, sofocado tanto por el impacto como por la presión constante de Eros.
Casi al mismo tiempo, algo extraño ocurrió, del cuerpo de Kiyoshi comenzaron a emerger burbujas traslúcidas, antinaturales, como si su propia carne las expulsara, flotaron apenas un instante antes de desplazarse con intención clara hacia Taroi, adhiriéndose a su piel, a su ropa, a sus brazos y piernas, las burbujas estallaron una tras otra sin sonido y el efecto fue devastador, el cuerpo de Taroi se volvió pesado, como si cada extremidad hubiera duplicado su peso, el cansancio lo golpeó de golpe, brutal, antinatural, sus músculos ardieron, el pulso se desordenó y la fuerza comenzó a abandonarlo con rapidez alarmante.
Las rodillas le temblaron, su resistencia se erosionó y la asfixia se volvió aún más peligrosa. Eros sintió el cambio de inmediato, el cuerpo que tenía atrapado comenzaba a ceder, no solo por falta de aire, sino por un agotamiento inducido, ajustó su agarre, aprovechando la ventaja, consciente de que el disparo y su efecto habían inclinado la balanza a su favor. Fue en ese estado herido, exhausto y atrapado cuando los acontecimientos terminarían por salirse de control.
El golpe de Taji impactó de lleno en Eros, lo suficientemente fuerte como para obligarlo a soltar el agarre. El cuerpo del topo parecía haber salido despedido rodando por el suelo de la cueva, sin embargo, esto no pasó así y el topo parecía haber disfrutado del golpe antes de desaparecer parcialmente bajo la tierra otra vez, como si el mismo terreno lo reclamara. Taroi cayó hacia adelante, jadeando con violencia. El aire entró de golpe en sus pulmones, quemándole la garganta, aun así, su cuerpo no respondió como debía. El agotamiento antinatural seguía ahí, clavado en sus músculos como plomo líquido, intentó incorporarse, pero apenas logró mantenerse de rodillas, apoyando una mano en el suelo para no desplomarse.
No hubo tiempo para palabras, el disparo siguiente silbó demasiado cerca, Taroi y Taji reaccionaron por puro instinto, ambos se movieron al mismo tiempo, esquivando por poco la trayectoria, pero la bala detonó al impactar contra la roca detrás de ellos. La explosión fue contenida, pero suficiente para lanzar fragmentos de piedra y una onda de choque que los golpeó de lleno. El dolor fue inmediato, Taji sintió cómo la vibración le recorría el brazo y el costado, arrancándole un gruñido seco mientras retrocedía un paso. Taroi recibió el impacto de esquirlas en la espalda y el hombro, nada letal, pero suficiente para recordarle que su cuerpo ya no estaba en condiciones óptimas. La fatiga se agravó, su propio pulso le martillaba en los oídos.
El polvo volvió a llenar el aire, desde el frente, Kiyoshi ya no estaba de rodillasm aprovechando el caos, se había movido lo justo para recuperar distancia, manteniéndose móvil, consciente de que el combate cerrado ya no le favorecía. Bajo los pies de los gemelos el suelo tembló, al parecer Eros no había desaparecido, la tierra se hinchó brevemente a un costado, una señal mínima pero clara para quien supiera leerla. El topo se movía otra vez bajo ellos, reposicionándose y atacando de nuevo a Taroi antes de desaparecer nuevamente, esperando el momento exacto para volver a emerger.
El temblor bajo sus pies volvió a hacerse presente, leve pero constante, como un recordatorio de que Eros seguía ahí abajo, moviéndose, esperando. El polvo suspendido en el aire dificultaba la visión, y cada respiración sabía a piedra y sangre, Taji mantuvo la posición un instante más, atento a cualquier movimiento extraño en el suelo. Cuando sintió la presión de la mano de Taroi afirmándose en su hombro, giró apenas el rostro para asegurarse de que su hermano estaba realmente en pie. No dijo nada, pero ajustó su postura, desplazándose medio paso al costado para no bloquearle el campo.
Taroi respiró hondo. El mareo aún lo arrastraba, la sensación de pesadez en las piernas seguía ahí, pero su mirada recuperó foco poco a poco. Adoptó una guardia abierta, las manos firmes pese al temblor residual en los dedos, no era su estado ideal, pero seguir de rodillas no era una opción, desde el frente, el silencio se rompió con un sonido seco, una bota desplazándose sobre grava.
El dinosaurio, a pocos metros, golpeó el suelo con una de sus patas delanteras. El impacto hizo que una sección del techo se resquebrajara, y varias piedras cayeron entre ambos bandos, creando un obstáculo improvisado y levantando una nueva nube de polvo. El animal resopló, furioso, moviendo la cabeza de un lado a otro, incapaz de decidir a qué amenaza responder primero. Taji levantó el brazo instintivamente para protegerse el rostro mientras retrocedía un par de pasos. Taroi, con los reflejos aún afilados pese a su estado, giró sobre sí mismo y rodó por el suelo, evitando por poco un bloque de piedra que se estrelló donde había estado un segundo antes.
Ambos hermanos enfocaron la vista en Kiyoshi y sin pensarlo demasiado ambos fueron directo a golpearlo, Taroi corrió en línea recta mientras Taji corrio unos metros y dio un salto hacia el chico. —¡¡SŌSHI SUISEEEEI!!— ambos dieron un puñetazo a Kiyoshi justo en su estomago haciéndolo caer hacia atrás. Inmediatamente después Taji se colocó frente a su hermano sabiendo que este tiene poca energía.
[spoiler= Mécanica de derrumbe]
Estimados y estimadas, comenzaron los juegos mentales, he añadido esta mecanica, por cada 500 de daño que sea causado a la cueva, ya sea por el dinosaurio, o por los usuarios o npcs, la cueva aumentará un 12% las probabilidades de un derrumbe, lo que ocasionara un daño integro a todos los participantes, a partir de ahora la cueva tiene un 32% de probabilidades de derrumbarse al llegar a 60% la cueva se derrumbará.
Casi al mismo tiempo, algo extraño ocurrió, del cuerpo de Kiyoshi comenzaron a emerger burbujas traslúcidas, antinaturales, como si su propia carne las expulsara, flotaron apenas un instante antes de desplazarse con intención clara hacia Taroi, adhiriéndose a su piel, a su ropa, a sus brazos y piernas, las burbujas estallaron una tras otra sin sonido y el efecto fue devastador, el cuerpo de Taroi se volvió pesado, como si cada extremidad hubiera duplicado su peso, el cansancio lo golpeó de golpe, brutal, antinatural, sus músculos ardieron, el pulso se desordenó y la fuerza comenzó a abandonarlo con rapidez alarmante.
Las rodillas le temblaron, su resistencia se erosionó y la asfixia se volvió aún más peligrosa. Eros sintió el cambio de inmediato, el cuerpo que tenía atrapado comenzaba a ceder, no solo por falta de aire, sino por un agotamiento inducido, ajustó su agarre, aprovechando la ventaja, consciente de que el disparo y su efecto habían inclinado la balanza a su favor. Fue en ese estado herido, exhausto y atrapado cuando los acontecimientos terminarían por salirse de control.
El golpe de Taji impactó de lleno en Eros, lo suficientemente fuerte como para obligarlo a soltar el agarre. El cuerpo del topo parecía haber salido despedido rodando por el suelo de la cueva, sin embargo, esto no pasó así y el topo parecía haber disfrutado del golpe antes de desaparecer parcialmente bajo la tierra otra vez, como si el mismo terreno lo reclamara. Taroi cayó hacia adelante, jadeando con violencia. El aire entró de golpe en sus pulmones, quemándole la garganta, aun así, su cuerpo no respondió como debía. El agotamiento antinatural seguía ahí, clavado en sus músculos como plomo líquido, intentó incorporarse, pero apenas logró mantenerse de rodillas, apoyando una mano en el suelo para no desplomarse.
No hubo tiempo para palabras, el disparo siguiente silbó demasiado cerca, Taroi y Taji reaccionaron por puro instinto, ambos se movieron al mismo tiempo, esquivando por poco la trayectoria, pero la bala detonó al impactar contra la roca detrás de ellos. La explosión fue contenida, pero suficiente para lanzar fragmentos de piedra y una onda de choque que los golpeó de lleno. El dolor fue inmediato, Taji sintió cómo la vibración le recorría el brazo y el costado, arrancándole un gruñido seco mientras retrocedía un paso. Taroi recibió el impacto de esquirlas en la espalda y el hombro, nada letal, pero suficiente para recordarle que su cuerpo ya no estaba en condiciones óptimas. La fatiga se agravó, su propio pulso le martillaba en los oídos.
El polvo volvió a llenar el aire, desde el frente, Kiyoshi ya no estaba de rodillasm aprovechando el caos, se había movido lo justo para recuperar distancia, manteniéndose móvil, consciente de que el combate cerrado ya no le favorecía. Bajo los pies de los gemelos el suelo tembló, al parecer Eros no había desaparecido, la tierra se hinchó brevemente a un costado, una señal mínima pero clara para quien supiera leerla. El topo se movía otra vez bajo ellos, reposicionándose y atacando de nuevo a Taroi antes de desaparecer nuevamente, esperando el momento exacto para volver a emerger.
El temblor bajo sus pies volvió a hacerse presente, leve pero constante, como un recordatorio de que Eros seguía ahí abajo, moviéndose, esperando. El polvo suspendido en el aire dificultaba la visión, y cada respiración sabía a piedra y sangre, Taji mantuvo la posición un instante más, atento a cualquier movimiento extraño en el suelo. Cuando sintió la presión de la mano de Taroi afirmándose en su hombro, giró apenas el rostro para asegurarse de que su hermano estaba realmente en pie. No dijo nada, pero ajustó su postura, desplazándose medio paso al costado para no bloquearle el campo.
Taroi respiró hondo. El mareo aún lo arrastraba, la sensación de pesadez en las piernas seguía ahí, pero su mirada recuperó foco poco a poco. Adoptó una guardia abierta, las manos firmes pese al temblor residual en los dedos, no era su estado ideal, pero seguir de rodillas no era una opción, desde el frente, el silencio se rompió con un sonido seco, una bota desplazándose sobre grava.
El dinosaurio, a pocos metros, golpeó el suelo con una de sus patas delanteras. El impacto hizo que una sección del techo se resquebrajara, y varias piedras cayeron entre ambos bandos, creando un obstáculo improvisado y levantando una nueva nube de polvo. El animal resopló, furioso, moviendo la cabeza de un lado a otro, incapaz de decidir a qué amenaza responder primero. Taji levantó el brazo instintivamente para protegerse el rostro mientras retrocedía un par de pasos. Taroi, con los reflejos aún afilados pese a su estado, giró sobre sí mismo y rodó por el suelo, evitando por poco un bloque de piedra que se estrelló donde había estado un segundo antes.
Ambos hermanos enfocaron la vista en Kiyoshi y sin pensarlo demasiado ambos fueron directo a golpearlo, Taroi corrió en línea recta mientras Taji corrio unos metros y dio un salto hacia el chico. —¡¡SŌSHI SUISEEEEI!!— ambos dieron un puñetazo a Kiyoshi justo en su estomago haciéndolo caer hacia atrás. Inmediatamente después Taji se colocó frente a su hermano sabiendo que este tiene poca energía.
Contenido Oculto
Infobox
Taji Crux
Taroi Crux
[spoiler= Mécanica de derrumbe]
Estimados y estimadas, comenzaron los juegos mentales, he añadido esta mecanica, por cada 500 de daño que sea causado a la cueva, ya sea por el dinosaurio, o por los usuarios o npcs, la cueva aumentará un 12% las probabilidades de un derrumbe, lo que ocasionara un daño integro a todos los participantes, a partir de ahora la cueva tiene un 32% de probabilidades de derrumbarse al llegar a 60% la cueva se derrumbará.
