[Aventura T3 - P. Absoluto] - Bajo la Piedra de Sorbet
#14

La suave caricia de Runin, transformada en una muestra de su doloroso afecto, junto a las irónicas palabras de Barald, quedaron como un recuerdo lejano en la memoria del castaño, mientras caminaba junto a ellos de regreso hacia la gran arena.

Los vocablos de la morena se hicieron notar desde su lado derecho, tan enérgica y capaz que harían sentir confiado hasta el más asustadizo de los hombres, aun sabiendo al tipo de lugar al que se dirigían. “Cuento con eso.” Ryota lo sentía, no existía otra persona hasta ese momento en quien pudiera confiar plenamente. Solo ella tenía tal capacidad, pues la conocía desde mucho antes y sabía a la perfección de que era capaz.

Su belleza solo era comparable con lo demoledor de sus golpes y es que su propio cuerpo sufría constantemente el abuso de tal temperamento.

“También cuento contigo, bro, ganemos un buen dinero esta noche.” Se dirigió a Barald, quien estaba a su lado izquierdo.

El hombre de negro no necesitaba de confianza, demostró ser un arma letal desde un principio. Una pena por el pobre mink pero una muestra de que en una situación difícil, tendría todo para salir adelante. “Aunque, quien debe demostrar algo ahora parece que seré yo y puedo prometerles que…” No pudo terminar sus palabras cuando salieron a la gran arena, siendo recibidos por el metálico sonido de una compuerta abriéndose.

Dos seres de alturas desproporcionadas para simples humanos aparecieron tras la compuerta lateral, como si de dos entes de pesadilla se tratara.



“¿Les van a faltar manos… para pelarme la riata…?”

Terminó las palabras que dejó a medias, aunque el tono variaba entre duda y sorpresa.

Con su mirada puesta en sus oponentes y al mismo tiempo en que caminaba junto a sus compañeros buscando llegar a una distancia prudente de esos monstruos, sintió una ligera sensación de alarma. No solo tenían un tamaño y proporciones a tomar en consideración, también portaban armas dignas de aplastar una pequeña choza. “Yo digo que trata de compensar algo…” Bromeó con los suyos, pues era la mejor forma para relajarse. “Aunque si tiene una novia humana, de todas formas, sería gigante...” Trato de aligerar el ambiente entre comentarios cómicos en medio de su caminata.

Al menos fue así hasta que se detuvieron cuando los cinco llegaron a situarse en la mitad de la arena, a una distancia de apenas tres metros, frente a frente.

La mirada de Ryota se encontró casi en un ángulo de 90 grados, buscando la amabilidad de sus oponentes para ver más allá de sus pechos.

- ¿Ya… ya podemos pegar? –

Fueron las primeras palabras que soltó el varón, en definitiva, no daba aires de ser el más listo de la clase. O al menos, esa fue la impresión que tuvo Ryota cuando parte de la arena se rió de él. “Tranqui man, esto está lleno de haters” Fue lo que quiso decir en rescate del pobre gigantón, de no ser porque el otro titán lo defendió casi al instante.

“Parece que sí calza grande.” Musito con semblante relajado, en conclusión a las palabras que dijo apenas lo vio. Después de todo, puedo notar que eran pareja.

En ese momento, la exagerada arma de quien había sido llamado (Tornillito) golpeó la piedra con todo el peso de su brazo. Aquel sonido no era cualquier cosa, y mucho menos lo era la postura que adoptó la mujer de las katanas gigantes. Ryota comprendió entonces que no solo eran grandes, sino también fuertes.

La voz del comentarista invadió la arena para presentar a los dos tortolitos: Tornillo, el Muro, y Tuerca, la Bestia. Sin lugar a dudas, nombres bastante pobres, pero apodos que aun así daban gala de sus capacidades. “Así que solo les interesa el amor…” Pensó Ryota, notando con ello, la mirada que ahora Tornillo posaba sobre él con curiosidad.

Parecía subestimarlo con su pregunta, pero lejos de molestarse por ello, solo sonrió.



“Keke, por favor sé delicado conmigo.”

Exclamo en tono condescendiente, siendo muy diferente a lo que cualquier guerrero a punto de batirse a duelo haría.

La amenaza de Tuerca cayó sobre la morena de manera repentina, ocasionando que la mirada ambarina del chico se posara sobre ella. Parecía ser del tipo de mujer celosa que no permitía competencia, algo bastante desilusionante, pero que dio una idea al castaño. “Ey, ey, ey pequeña, no digas eso, eres perfecta, nadie te quitará a tu hombre.” Interfirió, posándose en medio de Runin y Tuerca, justo frente a Runin y Barald dándoles la espalda, justo cuando Tornillo también intervino con su arma.

Entonces, la diestra del castaño se deslizó hacia su espalda mientras hacía gala de su encantadora frase, realizando dos señas simples y fáciles de interpretar. Señaló a Barald y a Runin con el dedo índice y luego apuntó en la dirección donde se encontraba Tornillo. Después, se señaló a sí mismo con el pulgar y apuntó con el mismo pulgar hacia donde estaba Tuerca.

- Me gusta cuando se enfada -

“Kekeke tienes razón.”



“Es bastante linda.”

Lo comentó justo después de las palabras de Tornillo. Solo quienes han estado en esa posición pueden entenderlo, quizá para el gigantón era lo mismo, ese instante en el que ves la mirada de otro hombre desear lo que es tuyo y tener el descaro de insinuarse frente a ti… con tu chica.

Poco después, el silencio se apoderó del sitio, el enfrentamiento estaba por comenzar y Ryota estaba decidido a ir con todo desde el principio.

¿Por qué no fue presa del miedo al ver tales colosos alzarse frente a él? Fácil, estaba a punto de lidiar con algo que era mil veces más horrible que ellos dos. Por eso, no tenía miedo de ellos, sino de algo que sabía se mostraría en el momento que la campana les diera la apertura.

“Me habría gustado un último trago…” Dijo en voz alta antes de que el ruido metálico de la campana anunciara el inicio del encuentro, activando todos los músculos de su cuerpo.

En un instante, a ojos de los presentes en la arena, el de cabellos castaños había desaparecido. O eso al menos pareció, más solo se desplazó a una velocidad que ninguno de ellos pudo seguir con la mirada.

De repente, un dolor agudo recorrió el cuerpo de Tuerca desde el tendón de Aquiles izquierdo. Ryota, ahora transformado en una araña prehistórica de casi cincuenta centímetros de altura y uno de ancho, se había desplazado en diagonal unos cinco metros, pasando entre sus piernas para terminar clavándole violentamente los colmillos delanteros, al mismo tiempo que segregaba una potente toxina en su sistema.

Sin detenerse a perder tiempo, la araña de cabello castaño que parecía estar temblando de forma errática volvió a desplazarse a gran velocidad, ahora abriendo una brecha de 8 metros entre los dos, ubicándose a espaldas de ambos gigantes. 



“¡EH TORNILLO TE VOY A QUITAR A TU NOVIA!”

Gritó, ahora de nuevo en su forma humana mientras trataba de calmar su respiración, producto de pánico que había sentido. Su intención era llamar la atención del para nada inteligente tornillo con sus mentiras y haber sorprendido suficientemente a la pareja, para ser la distracción perfecta de aquellos que venían tras él.

¿Lo lograría? Bueno, era un experto mentiroso. Quién sabe, al menos su plan ya estaba marchando.

INFO
[Imagen: ELRAliP.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1452 + 0 = 1452
Energia: 1350 - 183 = 1167
Espiritu: 285 + 0 = 285


Mensajes en este tema
RE: [Aventura T3 - P. Absoluto] - Bajo la Piedra de Sorbet - por Ryota Miyamoto - 09-01-2026, 10:35 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)