10-01-2026, 12:48 AM
Había algo amargo en las despedidas, una parte de mi sentía como si le hubiera quitado la amiga a alguien. Aunque se que las personas no se poseen, no puedo evitar pensar en lo importante que ella se había vuelto para mi y en lo triste que me pondría si tuviera que separarme de ella.
-Puedes venir a visitarnos cuando quieras, nuestra tripulación es pacífica y estoy segura de que Alana se alegrará de verte.-Puedo ver en mi mente la cola de la pequeña mujer moviéndose de la emoción en cuanto él vaya a verla.
No puedo evitar sonreír de forma suave ante eso, antes de mirarle extrañada al escuchar que aquello tenia comida.-¿Hum?...¿Comida? -Intente bajar el tono como él me pedía, pero spoiler, eso no iba a tener futuro alguno conmigo. Soy ruidosa, torpe, de hecho apenas tengo que evitar chillar tras casi darle una patada a una tabla.
-Mierda.-Maldije por lo bajo, antes de mirar a lo que se refería, viendo aquellos gatos corretear hacia el hombre. Los ojos se me iluminaron al verlos, y algo de nostalgia me inundó de pronto.- La última vez que ayude a un gato terminé encerrada en el tejado de un faro, tu fuiste mucho más inteligente.- Me senté con cuidado en el suelo, a una distancia segura para mirarles y no molestarles.
Con los animales salvajes siempre es mejor dejar que ellos marquen el ritmo y mientras Eros sigue dándoles de comer, miro por los alrededores.- ¿No has encontrado a nadie que pueda encargarse de ellos? Yo puedo echarles un vistazo, pero nosotros también iremos a Little Garden pronto.- Tal vez pudiera ver si alguien me hace un favor, al último gato acabé encontrándole una buena familia, pero estos son bastantes más y yo no puedo llevarlos conmigo.
-...¿Crees que los gatos son compatibles con un lagarto gigante con una neurona, un mono hiperactivo y una serpiente venenosa? -La pregunta sale de forma genuina en mis labios, aunque claramente se la respuesta, después de todo los barcos no son lugares apropiados para animales tan pequeños.
No pude evitar refunfuñar de forma suave, extendiendo la mano para que uno de ellos me pudiera oler. El pequeño de pelaje naranja me olisquea de forma suave, no puedo evitar sonreír, sin duda los de este color siempre son los más revoltosos y valientes.
-Me encantan los gatos naranjas, pero claramente no tienen muchas neuronas…Ven aquí pequeño.- Lo agarre con cuidado, el maulló, colocando las patas de forma indignada en la cara, demostrando que era toda una fiera. Le rasque la panza y se relajo al instante, antes de que lo bajara para que siguiera comiendo y explorando.
-Ojala llevarme yo alguno, pero no creo que la vida en un barco o la vida pirata sea para un gato.- Pase mis dedos por la nuca, entre mis cabellos claros, se de sobra que es algo que claramente es obvio. Pero una parte de mi se encoge al verlos así, tan pequeños y solos, abandonados en una esquina con su madre.
-¿Tu tienes alguna mascota Eros?-Le pregunté con curiosidad, nuestra tripulación tenía, aunque técnicamente no eran de todos al final nosotros cuidamos también de ellas. Larry, Silencio y Coatl no eran míos como tal, pero sin duda me preocupaba por ellos como si lo fueran.
-Puedes venir a visitarnos cuando quieras, nuestra tripulación es pacífica y estoy segura de que Alana se alegrará de verte.-Puedo ver en mi mente la cola de la pequeña mujer moviéndose de la emoción en cuanto él vaya a verla.
No puedo evitar sonreír de forma suave ante eso, antes de mirarle extrañada al escuchar que aquello tenia comida.-¿Hum?...¿Comida? -Intente bajar el tono como él me pedía, pero spoiler, eso no iba a tener futuro alguno conmigo. Soy ruidosa, torpe, de hecho apenas tengo que evitar chillar tras casi darle una patada a una tabla.
-Mierda.-Maldije por lo bajo, antes de mirar a lo que se refería, viendo aquellos gatos corretear hacia el hombre. Los ojos se me iluminaron al verlos, y algo de nostalgia me inundó de pronto.- La última vez que ayude a un gato terminé encerrada en el tejado de un faro, tu fuiste mucho más inteligente.- Me senté con cuidado en el suelo, a una distancia segura para mirarles y no molestarles.
Con los animales salvajes siempre es mejor dejar que ellos marquen el ritmo y mientras Eros sigue dándoles de comer, miro por los alrededores.- ¿No has encontrado a nadie que pueda encargarse de ellos? Yo puedo echarles un vistazo, pero nosotros también iremos a Little Garden pronto.- Tal vez pudiera ver si alguien me hace un favor, al último gato acabé encontrándole una buena familia, pero estos son bastantes más y yo no puedo llevarlos conmigo.
-...¿Crees que los gatos son compatibles con un lagarto gigante con una neurona, un mono hiperactivo y una serpiente venenosa? -La pregunta sale de forma genuina en mis labios, aunque claramente se la respuesta, después de todo los barcos no son lugares apropiados para animales tan pequeños.
No pude evitar refunfuñar de forma suave, extendiendo la mano para que uno de ellos me pudiera oler. El pequeño de pelaje naranja me olisquea de forma suave, no puedo evitar sonreír, sin duda los de este color siempre son los más revoltosos y valientes.
-Me encantan los gatos naranjas, pero claramente no tienen muchas neuronas…Ven aquí pequeño.- Lo agarre con cuidado, el maulló, colocando las patas de forma indignada en la cara, demostrando que era toda una fiera. Le rasque la panza y se relajo al instante, antes de que lo bajara para que siguiera comiendo y explorando.
-Ojala llevarme yo alguno, pero no creo que la vida en un barco o la vida pirata sea para un gato.- Pase mis dedos por la nuca, entre mis cabellos claros, se de sobra que es algo que claramente es obvio. Pero una parte de mi se encoge al verlos así, tan pequeños y solos, abandonados en una esquina con su madre.
-¿Tu tienes alguna mascota Eros?-Le pregunté con curiosidad, nuestra tripulación tenía, aunque técnicamente no eran de todos al final nosotros cuidamos también de ellas. Larry, Silencio y Coatl no eran míos como tal, pero sin duda me preocupaba por ellos como si lo fueran.
