10-01-2026, 01:21 PM
(Última modificación: 11-01-2026, 03:57 AM por Onizuka Jin.)
Primeras palabras que por desgracia esperaba. Dio una larga calada a su cigarrillo, en un inicio sin responderle de forma directa, solo observando al joven de arriba abajo. No estaba tan impecable como de costumbre. Podría preguntar qué pasó, podría preguntar cómo diablos había llegado hasta allí, pero por el momento solo respondió.
Cerró los ojos, expulsando el humo de sus pulmones. Si seguía así era más que posible de que el hombre terminara con cáncer tarde o temprano, nada relevante, no para él al menos. Descendió de forma desatendida la mirada, dando un par de toques a su cigarrillo para dejar caer la ceniza en la arena.
Porque también estaba allí para compensar esa parte. Aparentemente, el joven parecía haber despertado un nuevo él, uno con un instinto de supervivencia. Parecía más seguro desde lo acontecido con el fallecimiento de la joven Elena. —Soy consciente de eso, no se preocupe. Hay que cuidarse también de las bestias. Se me da bien no hacer ruido.
Sus ojos veían el rifle del contrario, boca abajo. Dudaba que fuera a dispararle de nuevo. Primero, sería llamar la atención; segundo, sería peligroso. Se agachó, revelando ahora el enorme maletín que tenía frente a él. —Vengo a compensar este tiempo de ausencia, para que usted esté más preparado más adelante.
Una de sus rodillas se encontraba en la arena, a la vez que el clic del maletín se hizo escuchar claramente. Reveló entonces un rifle, en muy buen estado, uno quizás mejor al que poseía el contrario. —No he tenido la fortuna de encontrar más información, al menos no por ahora, por eso planeo seguir viajando un poco más para ver si me encuentro con algo más.
Le dio la vuelta al maletín, de forma que el contrario pudiera verlo. Desde el desentierro, había sudo perfectamente limpiado, organizado. Los ojos del pelinegro con la cicatriz buscaron la mirada del contrario. —Dado que parece saber defenderse con esto, estoy seguro de que podría interesarle. — Hizo una pausa, ahora abriendo un lado del maletín, donde había espacio sobrante y se encontraban una generosa cantidad de balas, también en perfecto estado.
Elevó su rodilla, a la espera de que el joven pudiera examinar aquel regalo. —Es mi pago por ahora, y una compensación por la espera. Puede revisarla si se siente más seguro para comprobar su calidad. — Él no lo necesitaba para nada, no por ahora y, si fuera el caso, tenía recursos más que suficientes para cualquier cosa. —Estoy seguro de que esto podrá serle muy útil. Me seguiré poniendo en contacto con usted, haga lo mismo por su parte para saber si viaja en otra isla. Solo una última cosa. — dio la última calada al cigarro, ahora con aire mucho más serio y duro. —Tenga cuidado de las emboscadas, y no hablo solo de las bestias. Esté preparado en cualquier momento y lugar. — No había visto Wanteds, no por el momento, pero había sido informado y regañado por su jefe por el suyo propio, siéndole revelados algunos otros y, entre ellos, el del joven Maeda. —Especialmente si los Marines van por usted. — Una advertencia en base a su experiencia vivida hacía ya pocos días. No deseaba su fallecimiento, eso sería absurdo, había un largo camino que recorrer bajo ese contrato que los ataba. No iba a decirle directamente que conocía sobre el precio de su cabeza. No de momento al menos. Eso iba a ser todo, ya solo quedaba ver si aceptaba o no aquel obsequio.
![[Imagen: r9yH2Si.png]](https://i.imgur.com/r9yH2Si.png)
—Parece que no soy el único.
Cerró los ojos, expulsando el humo de sus pulmones. Si seguía así era más que posible de que el hombre terminara con cáncer tarde o temprano, nada relevante, no para él al menos. Descendió de forma desatendida la mirada, dando un par de toques a su cigarrillo para dejar caer la ceniza en la arena.
![[Imagen: N2dFhsM.png]](https://i.imgur.com/N2dFhsM.png)
—He estado ocupado, por esa parte me disculpo, joven Maeda.
Porque también estaba allí para compensar esa parte. Aparentemente, el joven parecía haber despertado un nuevo él, uno con un instinto de supervivencia. Parecía más seguro desde lo acontecido con el fallecimiento de la joven Elena. —Soy consciente de eso, no se preocupe. Hay que cuidarse también de las bestias. Se me da bien no hacer ruido.
Sus ojos veían el rifle del contrario, boca abajo. Dudaba que fuera a dispararle de nuevo. Primero, sería llamar la atención; segundo, sería peligroso. Se agachó, revelando ahora el enorme maletín que tenía frente a él. —Vengo a compensar este tiempo de ausencia, para que usted esté más preparado más adelante.
Una de sus rodillas se encontraba en la arena, a la vez que el clic del maletín se hizo escuchar claramente. Reveló entonces un rifle, en muy buen estado, uno quizás mejor al que poseía el contrario. —No he tenido la fortuna de encontrar más información, al menos no por ahora, por eso planeo seguir viajando un poco más para ver si me encuentro con algo más.
Le dio la vuelta al maletín, de forma que el contrario pudiera verlo. Desde el desentierro, había sudo perfectamente limpiado, organizado. Los ojos del pelinegro con la cicatriz buscaron la mirada del contrario. —Dado que parece saber defenderse con esto, estoy seguro de que podría interesarle. — Hizo una pausa, ahora abriendo un lado del maletín, donde había espacio sobrante y se encontraban una generosa cantidad de balas, también en perfecto estado.
![[Imagen: XFl4elu.png]](https://i.imgur.com/XFl4elu.png)
—Fue usado por un cazador bastante hábil, estoy seguro de que es un buen rifle para usted.
Elevó su rodilla, a la espera de que el joven pudiera examinar aquel regalo. —Es mi pago por ahora, y una compensación por la espera. Puede revisarla si se siente más seguro para comprobar su calidad. — Él no lo necesitaba para nada, no por ahora y, si fuera el caso, tenía recursos más que suficientes para cualquier cosa. —Estoy seguro de que esto podrá serle muy útil. Me seguiré poniendo en contacto con usted, haga lo mismo por su parte para saber si viaja en otra isla. Solo una última cosa. — dio la última calada al cigarro, ahora con aire mucho más serio y duro. —Tenga cuidado de las emboscadas, y no hablo solo de las bestias. Esté preparado en cualquier momento y lugar. — No había visto Wanteds, no por el momento, pero había sido informado y regañado por su jefe por el suyo propio, siéndole revelados algunos otros y, entre ellos, el del joven Maeda. —Especialmente si los Marines van por usted. — Una advertencia en base a su experiencia vivida hacía ya pocos días. No deseaba su fallecimiento, eso sería absurdo, había un largo camino que recorrer bajo ese contrato que los ataba. No iba a decirle directamente que conocía sobre el precio de su cabeza. No de momento al menos. Eso iba a ser todo, ya solo quedaba ver si aceptaba o no aquel obsequio.
Cajita De Tabaco
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
