10-01-2026, 05:17 PM
El ambiente de la reunión poco-formal parecía estar bien encaminada, eran un grupo de individuos claramente muy diferentes en todos los sentidos posibles, con puntos en común pero al mismo tiempo fácilmente diferenciables, Hiiragi se encontraba de muy buen humor y con grandes esperanzas de que aquel grupo le daría una gran cantidad de experiencias, conocimientos y anécdotas para reír, compartir o aprender, solo faltaba que llegase el exigente hombre al que ella había invitado y todos sus conocidos estarían allí.
Lázaro llegó a la reunión y se presentó de una forma extremadamente descortés, tensando la sonrisa de Hiiragi, la cual suspiró decepcionada, ya lo había conocido en el pasado y ella consideraba que era un hombre con mucho para aportar muchas situaciones, pero al parecer no era la clase de individuos que se "rebajaban" para leer el ambiente y estar en la misma frecuencia del resto, eso volvería muy difícil la colaboración en un grupo tan ecléctico como el que estaba reunido frente a ese establecimiento.
-Tambien me alegro de verte y que estés bien Lázaro, pero parece que cometí un error de juicio y te invité a una reunión que no es acorde a tus estándares ni apropiada para negocios contigo como grupo.- dijo la oji-rubí respondiendo al Tonttata antes de hacer una reverencia para él y otra para el resto del grupo -Me disculpo con todos los presentes en nombre de la persona que yo he invitado a esta reunión.- agregó de forma humilde antes de girarse para ver al Tonttata una vez más -Creo que será mejor que te retires y mantengamos nuestra relación como particulares, me gustaría seguir haciendo negocios y relacionándome contigo, pero será lo mejor dejarte fuera de... lo que sea que este grupo este por realizar.- agregó con cierta preocupación antes de darle un último gesto de despedida cordial al Tonttata y enfocarse en la reunión que allí estaba dándose junto al resto de personas.
Ver a la gran mujer liebre que había estado abrazando y apretujando a Ryan era relajante, era como ver un peluche gigante abrazando gente, una postura bizarra cuanto menos, pero una parte de Hiiragi ya sabía que eso era una posibilidad pues hace bastante tiempo había tenido la oportunidad de encontrarse y conocer a la mujer liebre, así que le sonrío dando otro saludo con la mano antes de enfocar más de su atención al diverso grupo reunido en aquel lugar.
Por otra parte las interacciones entre "el tipo con cara de estafador confiado" y "la mujer con boca de marinero" eran entretenidas de ver y escuchar pues denotaban que cuanto menos se conocían y no parecía ser que fueran en términos del todo concretos, como si fueran buenos y malos términos a la vez o simplemente fuera la forma de comportarse de aquellos individuos, algo digno de observar y escuchar para la mujer conejo que disimuladamente dirigía una de sus orejas a cada conversación de las que ocurrían en aquel lugar.
Por alguna razón que no podía terminar de entender, la mujer conejo se sentía muy feliz y satisfecha de ver como aquella otra joven de pelo negro le daba una paliza al dueño de "Manolo", tal vez fuera por el sentido de justicia impartida contra un hombre que tocaba a una mujer sin su permiso, tal vez fuese por la demostración mutua de confianza entre ellos para poder hacerse esas cosas mutuamente o simplemente el efecto humano de querer reírse de como a otra persona le pasa algo malo.
Tras escuchar las invitaciones de Ryan y "el vagabundo" para entrar al lugar de la reunión y dejar de estar donde otros pudieran verlos u oirlos, Hiiragi se movió como un resorte en el lugar, con un poco de ansiedad por tener aquella reunión donde había muchas preguntas y expectativas y por ahora relativamente pocas respuestas que la calmaran, pero todo era bienvenido con una sonrisa similar a la de los navegantes que están por mapear una isla desconocida, aunque ya parecía saber el tema principal, la formación de una tripulación, cosa que sería más que bienvenida y divertida desde el punto de vista de Hiiragi que por tanto tiempo había estado sola o con compañías pasajeras.
Lázaro llegó a la reunión y se presentó de una forma extremadamente descortés, tensando la sonrisa de Hiiragi, la cual suspiró decepcionada, ya lo había conocido en el pasado y ella consideraba que era un hombre con mucho para aportar muchas situaciones, pero al parecer no era la clase de individuos que se "rebajaban" para leer el ambiente y estar en la misma frecuencia del resto, eso volvería muy difícil la colaboración en un grupo tan ecléctico como el que estaba reunido frente a ese establecimiento.
-Tambien me alegro de verte y que estés bien Lázaro, pero parece que cometí un error de juicio y te invité a una reunión que no es acorde a tus estándares ni apropiada para negocios contigo como grupo.- dijo la oji-rubí respondiendo al Tonttata antes de hacer una reverencia para él y otra para el resto del grupo -Me disculpo con todos los presentes en nombre de la persona que yo he invitado a esta reunión.- agregó de forma humilde antes de girarse para ver al Tonttata una vez más -Creo que será mejor que te retires y mantengamos nuestra relación como particulares, me gustaría seguir haciendo negocios y relacionándome contigo, pero será lo mejor dejarte fuera de... lo que sea que este grupo este por realizar.- agregó con cierta preocupación antes de darle un último gesto de despedida cordial al Tonttata y enfocarse en la reunión que allí estaba dándose junto al resto de personas.
Ver a la gran mujer liebre que había estado abrazando y apretujando a Ryan era relajante, era como ver un peluche gigante abrazando gente, una postura bizarra cuanto menos, pero una parte de Hiiragi ya sabía que eso era una posibilidad pues hace bastante tiempo había tenido la oportunidad de encontrarse y conocer a la mujer liebre, así que le sonrío dando otro saludo con la mano antes de enfocar más de su atención al diverso grupo reunido en aquel lugar.
Por otra parte las interacciones entre "el tipo con cara de estafador confiado" y "la mujer con boca de marinero" eran entretenidas de ver y escuchar pues denotaban que cuanto menos se conocían y no parecía ser que fueran en términos del todo concretos, como si fueran buenos y malos términos a la vez o simplemente fuera la forma de comportarse de aquellos individuos, algo digno de observar y escuchar para la mujer conejo que disimuladamente dirigía una de sus orejas a cada conversación de las que ocurrían en aquel lugar.
Por alguna razón que no podía terminar de entender, la mujer conejo se sentía muy feliz y satisfecha de ver como aquella otra joven de pelo negro le daba una paliza al dueño de "Manolo", tal vez fuera por el sentido de justicia impartida contra un hombre que tocaba a una mujer sin su permiso, tal vez fuese por la demostración mutua de confianza entre ellos para poder hacerse esas cosas mutuamente o simplemente el efecto humano de querer reírse de como a otra persona le pasa algo malo.
Tras escuchar las invitaciones de Ryan y "el vagabundo" para entrar al lugar de la reunión y dejar de estar donde otros pudieran verlos u oirlos, Hiiragi se movió como un resorte en el lugar, con un poco de ansiedad por tener aquella reunión donde había muchas preguntas y expectativas y por ahora relativamente pocas respuestas que la calmaran, pero todo era bienvenido con una sonrisa similar a la de los navegantes que están por mapear una isla desconocida, aunque ya parecía saber el tema principal, la formación de una tripulación, cosa que sería más que bienvenida y divertida desde el punto de vista de Hiiragi que por tanto tiempo había estado sola o con compañías pasajeras.
Código:
[b][color=#BF5741]-Habla-[/color][/b] / [i][color=#38A0C2]-38A0C2 Piensa-[/color][/i]