11-01-2026, 02:47 PM
No era mi mejor día si debo ser honesto.
Después de todo, por aquel tiempo era solo apenas un recluta en entrenamiento de la base marine de Roshwan quien hoy por falta de personal habría sido designado en la tarea de conserje para el transporte de suministros, responsabilidad del área de salubridad que originalmente había sido realizada antes de comenzarse el viaje por nuestro grupo local especializado en limpieza, siguiéndose con rigurosidad a los estándares de requerimientos, habiéndose esterilizado con meticulosidad todo el almacén o habiéndolo intentado, siendo que no fue sino hasta muchas horas después de zarpar y una vez llegados a Isla Baterilla que la unidad encontró a un polizón abordo.
Nada que representara peligro inmediato hacia nuestra unidad, desafortunadamente el riesgo era real o al menos para la estructura de nuestra embarcación siendo que nuestro polizón no era un sujeto sino una plaga escondida, un grupo de insectos germinados en el interior de los costales de harina de maíz que serían identificados a razón de su figura negruzca similar a piojos retorciéndose en reacción apenas se había intentado trasladar los costales, enorme problema que a pesar de parecer inofensivo implicaba que existía una gran posibilidad de que muchas de las provisiones trasladas también hubieran corrido el riesgo de haberse contaminado con huevecillos de la plaga.
A razón de la situación, un equipo habría sido asignado con la responsabilidad de trasladar a la sala de calderas un número aproximado a media tonelada de harina que correspondía a la base para esta temporada de invierno, otro grupo debía de trasladar el resto de provisiones a una habitación sellada especializada para su cuarentena a donde se evaluaría su estado en el transcurso de semanas mientras se contactaba un grupo químico de cuidados, siendo que por último estaba mi asignación, la tarea mas ardua y tediosa de todas las anteriores, encargarme de una esterilización completa en el almacén del barco para evitar que huevecillos también germinaran a la madera.
Limpiar todo el almacén no era una tarea razonable solo. Pero, debido a que era un aprendiz y mis funciones en cualquier otro aspecto todavía no estaban desarrolladas se me entrego una escoba para que fuera comenzando, prácticamente abandonado con excepción de un informe que había entregado mi superior directo a mi cuidado para el equipo de limpieza de esta base (distinta a la nuestra) tuviera un reporte de la situación con que trabajar, así que entre ser recadero o conserje, sin mucho más que impresionarme con la velocidad del equipo técnico en su desplazamiento llevándose todo quedaría únicamente con los rastros de almacén, mi escoba y aquella tarea.
No sabía en qué momento llegaría el equipo de limpieza especializado de Baterilla.
Pero, me daba igual. Así, simplemente me quite la camisa para usar a modo de turbante y también de mascara mientras empezaba a limpiar de forma improvisada, la mezcla de polvos, harinas, restos comestibles o similares, aplastando con el pie si encontraba algún insecto en el proceso, manteniendo un ritmo despreocupado que para mi propio gusto había empezado desde la zona norte de la habitación dirigiendo todo el desperfecto en el centro, luego comenzaría con las otras segmentaciones cardinales de la habitación pero igual teniendo apenas como un instrumento mi escoba y sin mayor idea de lo que era una esterilización de este tipo, me tomaba todo el tiempo.
Después de todo, por aquel tiempo era solo apenas un recluta en entrenamiento de la base marine de Roshwan quien hoy por falta de personal habría sido designado en la tarea de conserje para el transporte de suministros, responsabilidad del área de salubridad que originalmente había sido realizada antes de comenzarse el viaje por nuestro grupo local especializado en limpieza, siguiéndose con rigurosidad a los estándares de requerimientos, habiéndose esterilizado con meticulosidad todo el almacén o habiéndolo intentado, siendo que no fue sino hasta muchas horas después de zarpar y una vez llegados a Isla Baterilla que la unidad encontró a un polizón abordo.
Nada que representara peligro inmediato hacia nuestra unidad, desafortunadamente el riesgo era real o al menos para la estructura de nuestra embarcación siendo que nuestro polizón no era un sujeto sino una plaga escondida, un grupo de insectos germinados en el interior de los costales de harina de maíz que serían identificados a razón de su figura negruzca similar a piojos retorciéndose en reacción apenas se había intentado trasladar los costales, enorme problema que a pesar de parecer inofensivo implicaba que existía una gran posibilidad de que muchas de las provisiones trasladas también hubieran corrido el riesgo de haberse contaminado con huevecillos de la plaga.
A razón de la situación, un equipo habría sido asignado con la responsabilidad de trasladar a la sala de calderas un número aproximado a media tonelada de harina que correspondía a la base para esta temporada de invierno, otro grupo debía de trasladar el resto de provisiones a una habitación sellada especializada para su cuarentena a donde se evaluaría su estado en el transcurso de semanas mientras se contactaba un grupo químico de cuidados, siendo que por último estaba mi asignación, la tarea mas ardua y tediosa de todas las anteriores, encargarme de una esterilización completa en el almacén del barco para evitar que huevecillos también germinaran a la madera.
Limpiar todo el almacén no era una tarea razonable solo. Pero, debido a que era un aprendiz y mis funciones en cualquier otro aspecto todavía no estaban desarrolladas se me entrego una escoba para que fuera comenzando, prácticamente abandonado con excepción de un informe que había entregado mi superior directo a mi cuidado para el equipo de limpieza de esta base (distinta a la nuestra) tuviera un reporte de la situación con que trabajar, así que entre ser recadero o conserje, sin mucho más que impresionarme con la velocidad del equipo técnico en su desplazamiento llevándose todo quedaría únicamente con los rastros de almacén, mi escoba y aquella tarea.
No sabía en qué momento llegaría el equipo de limpieza especializado de Baterilla.
Pero, me daba igual. Así, simplemente me quite la camisa para usar a modo de turbante y también de mascara mientras empezaba a limpiar de forma improvisada, la mezcla de polvos, harinas, restos comestibles o similares, aplastando con el pie si encontraba algún insecto en el proceso, manteniendo un ritmo despreocupado que para mi propio gusto había empezado desde la zona norte de la habitación dirigiendo todo el desperfecto en el centro, luego comenzaría con las otras segmentaciones cardinales de la habitación pero igual teniendo apenas como un instrumento mi escoba y sin mayor idea de lo que era una esterilización de este tipo, me tomaba todo el tiempo.
