13-01-2026, 11:53 AM
En esos momentos, Bones se encontraba en el lugar donde había acontecido una de las muertes más recientes de aquel asesino, el cual había atacado al parecer a una chica de unos 22 años cerca de las 3 de la mañana. Según algunos testigos, solo se habría escuchado un grito seco de una voz femenina. Cuando encontraron el cuerpo, vieron que sus manos y pies tenían las carnes abiertas a tajos profundos, incisiones en la parte de los tendones y se podía notar que la víctima habría luchado brevemente con su agresor por el desgaste de sus uñas, las cuales se encontraban quebradas.
Era increíble cómo todo parecía ser tan pulcro y detallado en las mismas heridas e incisiones en cada víctima, como si deseara dejar una firma con la cual ser reconocido. Bones, por su parte, podía notar aquellos detalles gracias a sus conocimientos médicos, que le habían hecho entender que aquellos no eran casos aislados, más bien todo lo contrario.
Fue en esos momentos que se acercó a él una chica Humink. Tenía cabello blanco y rasgos finos; su altura era de no más de 1,60, llegándole al pecho al médico brujo, quien observó aquellos expresivos ojos de color rubí mirarle con detenimiento al mismo tiempo que Bones se levantaba tras haber estado arrodillado mirando los alrededores, a ver si había pistas del asesino o por lo menos algo que diera con su paradero.
—Se equivoca, no soy un cazador en lo absoluto —dijo antes de quitarse su sombrero de copa y hacer una reverencia a modo de saludo—. Me conocen como Bones… Dr. Bones, y me alegra el interés que tenga por las desapariciones, señorita Hiragii. Después de todo, la policía parece estar más preocupada por arrestar borrachos en bares clandestinos que por las últimas desapariciones, así que comparto su preocupación sobre lo que está ocurriendo.
El médico brujo volvió a colocarse su sombrero de copa adornado con cráneos antes de observar nuevamente a aquella chica que parecía tener un tono decidido para resolver aquel problema. Y después de todo, ¿quién era él para negarle a una ciudadana preocupada el deseo de resolver aquel crimen cuando él también estaba haciendo exactamente lo mismo?
—Pues para comenzar, me gustaría saber si tiene información de algún sospechoso que rondara alguna de las zonas de la ciudad. Después de todo, cualquier dato sería de gran relevancia para la investigación —dijo con tono quirúrgico y voz calma, ya que la chica parecía no desear moverse de ese lugar sin antes poder ayudar a detener a aquel hombre que había traído desgracia a la isla.
Era increíble cómo todo parecía ser tan pulcro y detallado en las mismas heridas e incisiones en cada víctima, como si deseara dejar una firma con la cual ser reconocido. Bones, por su parte, podía notar aquellos detalles gracias a sus conocimientos médicos, que le habían hecho entender que aquellos no eran casos aislados, más bien todo lo contrario.
Fue en esos momentos que se acercó a él una chica Humink. Tenía cabello blanco y rasgos finos; su altura era de no más de 1,60, llegándole al pecho al médico brujo, quien observó aquellos expresivos ojos de color rubí mirarle con detenimiento al mismo tiempo que Bones se levantaba tras haber estado arrodillado mirando los alrededores, a ver si había pistas del asesino o por lo menos algo que diera con su paradero.
—Se equivoca, no soy un cazador en lo absoluto —dijo antes de quitarse su sombrero de copa y hacer una reverencia a modo de saludo—. Me conocen como Bones… Dr. Bones, y me alegra el interés que tenga por las desapariciones, señorita Hiragii. Después de todo, la policía parece estar más preocupada por arrestar borrachos en bares clandestinos que por las últimas desapariciones, así que comparto su preocupación sobre lo que está ocurriendo.
El médico brujo volvió a colocarse su sombrero de copa adornado con cráneos antes de observar nuevamente a aquella chica que parecía tener un tono decidido para resolver aquel problema. Y después de todo, ¿quién era él para negarle a una ciudadana preocupada el deseo de resolver aquel crimen cuando él también estaba haciendo exactamente lo mismo?
—Pues para comenzar, me gustaría saber si tiene información de algún sospechoso que rondara alguna de las zonas de la ciudad. Después de todo, cualquier dato sería de gran relevancia para la investigación —dijo con tono quirúrgico y voz calma, ya que la chica parecía no desear moverse de ese lugar sin antes poder ayudar a detener a aquel hombre que había traído desgracia a la isla.
