14-01-2026, 10:30 PM
Le había dado, lo sabía y, sin embargo, el joven soportaba los golpes. No… no solo eso, incluso parecía disfrutar del combate, la situación, ¿acaso no le dolía? Sus ojos pudieron verlo, transformándose una vez más en aquella criatura. No es que no quisiera evitarlo, es que para cuando quiso hacerlo sus ojos se abrieron de par en par, sintiendo las garras del Zoan en su propio cuello. Pudo haberlo matado fácilmente y, allí estaba, ahora siendo más alto que él. Pudo haberse asustado, pudo quizás haber tenido miedo, pero siempre estaba preparado para este tipo de situaciones. Eso no evitaba que el sudor frío corriera por su frente, sus ojos se encontrasen completamente dilatados, mirando al frente, en expresión de sorpresa.
Rápido, fugaz, sin temor. Ese muchacho tenía verdadero valor. Sus ojos volvieron a dilatarse, dentro de la normalidad. Sintió el frío de sus garras apartándose de su cuello y su cuerpo, que hasta entonces no se había dado cuenta de lo tenso que se encontraba, comenzó a relajarse lentamente. Sus palabras lo calmaron, incluso cuando la adrenalina ascendía por todo su cuerpo. Su sonrisa se amplió incluso más. Le estaba agradando el muchacho. Creyó que solo era un joven encerrado siempre por su padre y sin embargo le estaba demostrando que tenía capacidades más que de sobra.
Sus ojos se volvieron a él, ahora directamente a sus ojos. Elevó lentamente su katana, volteándola boca abajo, para así dejarlo descender tranquilamente hasta reacomodarla en la vaina. —Me encantará volver a pelear con usted en algún otro momento. Ha sido entretenido y satisfactorio. — Sentía que había aprendido más que en mucho tiempo y en sus entrenamientos con su propio jefe. Elevó el abrigo de su traje, reacomodando la daga, elevando lentamente su brazo derecho hasta su frente, donde la sangre había comenzado a descender, limpiándose la sangre con su propia ropa para evitar mancharse la piel. No era inmune, los golpes del contrario eran duros, claro que había tenido secuelas. Poco tardó en poder ver la mano que le extendía, aceptando su mano, apretándola como quien cerraba un buen trato; con seguridad y firmeza.
Las palabras, ahora sí, le hicieron arquear una ceja. La coincidencia era, cuanto menos, abrumadora. La muletilla de aquel que recordaba tener un contrato de por medio, uno que quizás se prolongaría. Claro que, no era el único, pero la casualidad era enorme. No pudo evitarlo, sintió curiosidad. —Conque capitán pirata eh… — Sentía que el joven estaba alzando el vuelo con unas alas nuevas. En un inicio, solo guardó silencio, apartando con educación su mano al finalizar el apretón de manos y caminó hasta donde poco antes había dejado caer su otra daga cuando el topo se encontraba bajo tierra. La curiosidad le pudo, conocer si era demasiada casualidad o no. ¿Quién era él para negarse? Además, quisiera o no, no le vendría mal que le atendieran las heridas. Tomó la daga, guardándola en la parte trasera de su pantalón, en una pequeña funda que ocultaba el abrigo de su traje, volviendo la mirada hacia el joven.
Se acercó a él. Claro que, Jin era quien más afectado estaba de los dos y, si realmente era el joven que él conocía, ya sabía qué tipo de palabras dirigiría hacia su persona. Quiso saber qué tipo de conexión tenían, si se conocían de hacía tiempo o solo era casualidad. —Será un placer aceptar su oferta. Procuraré no robar demasiado tiempo a usted y a su médico, joven capitán.
![[Imagen: EPuXfje.png]](https://i.imgur.com/EPuXfje.png)
Rápido, fugaz, sin temor. Ese muchacho tenía verdadero valor. Sus ojos volvieron a dilatarse, dentro de la normalidad. Sintió el frío de sus garras apartándose de su cuello y su cuerpo, que hasta entonces no se había dado cuenta de lo tenso que se encontraba, comenzó a relajarse lentamente. Sus palabras lo calmaron, incluso cuando la adrenalina ascendía por todo su cuerpo. Su sonrisa se amplió incluso más. Le estaba agradando el muchacho. Creyó que solo era un joven encerrado siempre por su padre y sin embargo le estaba demostrando que tenía capacidades más que de sobra.
![[Imagen: mYvFGks.jpg]](https://i.imgur.com/mYvFGks.jpg)
—También ha sido un oponente interesante, joven Focalor.
Sus ojos se volvieron a él, ahora directamente a sus ojos. Elevó lentamente su katana, volteándola boca abajo, para así dejarlo descender tranquilamente hasta reacomodarla en la vaina. —Me encantará volver a pelear con usted en algún otro momento. Ha sido entretenido y satisfactorio. — Sentía que había aprendido más que en mucho tiempo y en sus entrenamientos con su propio jefe. Elevó el abrigo de su traje, reacomodando la daga, elevando lentamente su brazo derecho hasta su frente, donde la sangre había comenzado a descender, limpiándose la sangre con su propia ropa para evitar mancharse la piel. No era inmune, los golpes del contrario eran duros, claro que había tenido secuelas. Poco tardó en poder ver la mano que le extendía, aceptando su mano, apretándola como quien cerraba un buen trato; con seguridad y firmeza.
Las palabras, ahora sí, le hicieron arquear una ceja. La coincidencia era, cuanto menos, abrumadora. La muletilla de aquel que recordaba tener un contrato de por medio, uno que quizás se prolongaría. Claro que, no era el único, pero la casualidad era enorme. No pudo evitarlo, sintió curiosidad. —Conque capitán pirata eh… — Sentía que el joven estaba alzando el vuelo con unas alas nuevas. En un inicio, solo guardó silencio, apartando con educación su mano al finalizar el apretón de manos y caminó hasta donde poco antes había dejado caer su otra daga cuando el topo se encontraba bajo tierra. La curiosidad le pudo, conocer si era demasiada casualidad o no. ¿Quién era él para negarse? Además, quisiera o no, no le vendría mal que le atendieran las heridas. Tomó la daga, guardándola en la parte trasera de su pantalón, en una pequeña funda que ocultaba el abrigo de su traje, volviendo la mirada hacia el joven.
![[Imagen: k0E7Xsk.png]](https://i.imgur.com/k0E7Xsk.png)
—Está de suerte. Se me da bien escuchar insultos sin responder, joven Focalor.
Se acercó a él. Claro que, Jin era quien más afectado estaba de los dos y, si realmente era el joven que él conocía, ya sabía qué tipo de palabras dirigiría hacia su persona. Quiso saber qué tipo de conexión tenían, si se conocían de hacía tiempo o solo era casualidad. —Será un placer aceptar su oferta. Procuraré no robar demasiado tiempo a usted y a su médico, joven capitán.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
