14-01-2026, 10:36 PM
Reino de Samba | 01 de primavera – Año 17
La historia comienza a las 09:00 am en una casa bastante acomodada y llena de lujos. Consta de muchos empleados, piletas, plantas, todo un lugar en donde cualquiera desearía ser el amo y señor de sus dominios. Lamentablemente, lo que debería ser felicidad para el dueño, últimamente se ha vuelto un dolor de cabeza. Lo que sucede es que, en las últimas semanas, unos supuestos piratas justicieros se las han arreglado para interceptar los transportes de mercancía de sus hombres, quitándoles todo para luego repartirlos por ahí. Y por supuesto, el dueño de casa no posee tanto poder como para llegar y confrontar a la ciudadanía para contratar lo que es suyo. Por este motivo es que ha decidido contratarte a ti, Yuqi, para que te encargues de este asunto de una vez y para siempre.
Te encuentras en el living de la casa, uno muy lujoso, sofás aterciopelados, mesa de centro de cristal, distintos muebles de la mejor madera que se puede encontrar en estos mares. Pareces realmente una princesa dentro de tu castillo. En lo que esperas ya sea sentada o de pie, según tu decisión, ves pasar mucha gente por los pasillos. Todos muestran expresiones de preocupación en sus rostros.
Ante ti finalmente aparece aquel que desenfundará el dinero para que tú puedas regocijarte con la paga una vez te encargues de los tipos que le molestan. El hombre es bastante bajito, mas no lo suficiente para ser considerado un tontatta. Posee cabellos y cejas bastante excéntricas, las cuales causan risa en todos los rincones del mundo que visita desde su infancia. Su nombre es Jean Napon.
![[Imagen: h0gfyJA.jpeg]](https://i.imgur.com/h0gfyJA.jpeg)
— Mira, chiquilla, esto es bastante simple. No te pido que les robes nada, solo asegúrate de que no sean capaces de levantarse como para atreverse a robarme algo de nuevo, ¿lo entiendes? Son un piratas de lo peor. Creen que ayudan a los pobres y son buenos, pero… — Cada palabra que dice solo enseña que está más y más enojado. — Solo son viles ladrones, cucarachas que debemos aplastar con todo el peso de la justicia. Así que ve, que no te arrepentirás de trabajar para mí, niñita. — Menciona mientras hace un gesto con la mano para que acto seguido ingrese en escena una mujer alta y delgada que le entrega un mapa a la peliverde en el cual está tachado con una equis la zona de la isla en donde se les ha visto por última vez.
Selva Anozama
Calor, mucho calor es lo que experimentas, siendo casi imposible no sudar al caminar por esta zona. Cada vez que te adentres más por la selva, escuchas más y más ruido, seguramente te estás acercando a un grupo. Ya sea vayas de frente o oculta, en un terreno sin tanto matorral pero sí mucho árbol de gran tamaño es que se encuentra un grupo de 20 personas, todos armados con espadas o pistolas. Ninguno de ellos destaca más de lo común, pero sí podemos valorar que todos lucen muy felices. Comparten jarras de sake y algunos hasta muestran sus distintivos pasos de baile. Parece que celebran el éxito del último robo, uno que a tu actual jefe no le sentó muy bien.
Gracias a tu capacidad auditiva superior al ser vivo promedio es que logras escuchar una que otra conversación entre ellos, llegando a ti incluso un dato clave que podrías aprovechar si es esa tu decisión.
— Qué gratificante fue ver la cara de espanto de esos tipos cuando se vieron rodeados. Son fuertes aprovechándose de los débiles, pero con nosotros huyeron como niños asustados.
— Sí, dentro de poco llevaremos a ese enano gordinflón a la ruina y dejará de robarle a los pobres. Se topó con tipos más fuertes y de seguro debe andar oculto bajo su cama llorando día y noche.
— Bueno, bueno, no pensemos en ese tipo de cosas. Aprovechemos para descansar y relajarnos. El jefe dijo que llegaría pronto porque tiene una noticia importante que darnos. Pronto tendremos que volver al trabajo.
— Tienes razón, aunque faltan chicas en nuestra tripulación. Entre tanto hombre no es tan divertido a veces.
Todos ríen ante el último comentario; no saben que una mujer bastante peculiar aparecerá pronto cerca de ellos, aunque no de la forma amistosa que desean.
De entre todo lo que dicen puedes sacar en limpio que su capitán no está presente, pero que está pronto a llegar. ¿Qué es lo que harás, cazadora? ¿Ir de frente para enseñarle al grupo que su justicia no es la única que triunfa? ¿O prefieres ir lentamente por sus espaldas para darles la perdición que hoy se te ha confiado? El método que elijas servirá, pero lo clave es que debes pelear.
Y debes hacerlo, antes de que sea demasiado tarde para ti. Llegó tu hora de trabajar, Rata.
OFF ROL
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
