CUARTEL REGIONAL – SECTOR GOLDRICH DOCUMENTO CLASIFICADO – NIVEL DE ACCESO: AUTORIZADO
Para: División 93 De: Comando Regional de Operaciones Especiales Asunto: Orden de misión – Custodia y traslado de prisionero Estado: EJECUCIÓN INMEDIATA
Por la presente, se les notifica que la División 93, recientemente conformada y actualmente bajo observación directa del alto mando, ha sido designada como unidad responsable de la escolta y entrega de un prisionero de alto valor estratégico en la isla de Baterilla.
La misión consiste en los siguientes puntos, los cuales deberán ser cumplidos sin excepción:
Custodia absoluta del prisionero desde el momento en que este sea puesto bajo su responsabilidad en el puerto principal de Baquella, hasta su entrega formal en el puerto secundario de la isla.
El traslado deberá realizarse por vía terrestre, atravesando la jungla que rodea el volcán de Baterilla. No se autoriza desviación alguna de la ruta designada salvo fuerza mayor debidamente justificada.
El prisionero deberá llegar con vida, consciente y en condiciones estables, sin marcas visibles de abuso ni daños colaterales que puedan comprometer la transferencia.
La entrega se realizará exclusivamente a los agentes de Cipher Pol designados, quienes ya se encuentran posicionados en el punto de extracción. Ningún otro cuerpo, civil o militar, está autorizado a recibir información adicional sobre el sujeto.
Se recalca que el contenido de esta misión es confidencial. La identidad del prisionero, los motivos de su traslado y la intervención de Cipher Pol no deben ser discutidos, ni siquiera con personal de la Marina local fuera de los rangos directamente implicados. La filtración de información será considerada traición a la Marina Mundial.
Dado el terreno, se anticipan riesgos naturales, posibles interferencias externas y situaciones imprevistas. Sin embargo, el alto mando considera que esta misión es una prueba directa de la capacidad operativa, coordinación y lealtad de la División 93. El éxito o fracaso de esta operación quedará registrado permanentemente en sus expedientes.
En caso de enfrentamientos, se autoriza el uso de fuerza proporcional y decisiva para garantizar la integridad del prisionero y de la unidad. No obstante, se prioriza el cumplimiento del objetivo por encima de capturas adicionales, persecuciones secundarias o acciones heroicas innecesarias.
No habrá refuerzos. No habrá segundas oportunidades. La responsabilidad es exclusivamente suya. Cumplan la misión. El Gobierno Mundial estará observando.
ARCHIVO CONFIDENCIAL – USO RESTRINGIDO NIVEL DE SEGURIDAD: ALTO
Destinatario: Líder designado de la División 93 Entrega: Mano a mano – Lectura individual Asunto: Información clasificada sobre el prisionero bajo su custodia
Si está leyendo este documento, es porque la Marina y su propia división ha determinado que usted es el responsable directo de la unidad asignada a la presente misión. El contenido de esta carta no debe ser compartido con el resto de los integrantes de la División 93 salvo que la situación lo exija de manera crítica. La discreción será considerada parte integral de su evaluación.
El prisionero que se les ha asignado escoltar responde al nombre de: Douglas Maracai Bo Rango anterior: Sargento de la Marina Estado actual: Destituido – Prisionero de alta peligrosidad
Douglas Maracai Bo fue, durante años, un marine ejemplar a ojos del público. Su historial operativo mostraba una eficiencia sobresaliente en la captura de criminales, especialmente en operaciones de alto riesgo. Sin embargo, dicha eficiencia ocultaba una conducta que con el tiempo se volvió incompatible con la Justicia que la Marina Mundial representa.
Se le acusa formalmente de actividades extremistas, consistentes en el uso sistemático de fuerza excesiva contra prisioneros ya reducidos, ejecuciones no autorizadas y castigos ejemplares aplicados sin juicio previo. Según múltiples informes internos, Douglas justificaba sus acciones bajo una interpretación personal de la justicia, en la que todo criminal perdía automáticamente su condición de ser humano.
El punto de quiebre ocurrió durante una operación cuyo expediente permanece parcialmente sellado. En dicha misión, Douglas Maracai Bo habría actuado sin órdenes directas, enfrentándose tanto a enemigos como a aliados. El resultado fue la presunta aniquilación de una división completa de la Marina. No se hallaron supervivientes. No se hallaron testigos directos. Solo quedaron los restos del enfrentamiento y Douglas, cubierto de sangre, sin una sola herida de consideración.
Las conclusiones oficiales califican el incidente como traición a la justicia de la Marina y violación directa de los ideales del Gobierno Mundial. Desde ese momento, Douglas Maracai Bo dejó de ser un marine y pasó a ser considerado un activo extremadamente peligroso, tanto física como ideológicamente.
Advertencia importante:
El sujeto presenta una resistencia física y mental muy por encima del estándar, incluso para alguien con entrenamiento militar. Se ha observado que mantiene una actitud calmada bajo custodia, sin mostrar miedo, arrepentimiento ni hostilidad abierta. Esta conducta no debe interpretarse como sumisión. Por el contrario, los analistas consideran que Douglas actúa con plena consciencia de su entorno, evaluando constantemente a quienes lo rodean.
No se ha confirmado el uso de ninguna Akuma no Mi. Aun así, se recomienda no subestimar su capacidad de combate cuerpo a cuerpo. Los grilletes y dispositivos de restricción actuales han sido diseñados específicamente para limitar su movilidad y fuerza, pero no garantizan una neutralización total.
La decisión de transferirlo a Cipher Pol no es casual. El alto mando considera que su caso trasciende las competencias habituales de la Marina regular. Usted no ha sido informado, ni lo será, sobre el destino final del prisionero ni sobre el propósito último de su traslado.
Su deber es simple en su definición, pero crítico en su ejecución: entregar a Douglas Maracai Bo con vida.
Recuerde esto, oficial:
Douglas Maracai Bo cree firmemente que la Marina se ha corrompido, cree que él es la justicia y cree que todos los demás solo están retrasando lo inevitable, no permita que esas ideas encuentren eco en su misión.
La isla de Baterilla emergía del mar como una joya tropical discreta, rodeada por aguas cálidas y corrientes traicioneras. Desde la distancia, el primer elemento visible era el Faro de Baquella, erguido sobre un acantilado de roca clara, con su estructura blanca y su cúpula naranja brillando bajo el sol matinal. Su luz, apagada durante el día, parecía observar en silencio cada embarcación que se aproximaba, como si la isla misma evaluara a quienes osaban pisar su costa. El puerto principal del pueblo de Baquella bullía con una actividad contenida. Barcos pesqueros de madera descansaban amarrados, algunos con redes aún húmedas colgando de sus mástiles, otros siendo descargados por pescadores curtidos por el sol y la sal. El aire estaba cargado del olor a pescado fresco, madera mojada y salitre. Gaviotas sobrevolaban el muelle, disputándose restos invisibles mientras sus graznidos se mezclaban con el sonido del agua golpeando contra los pilotes. A pesar de la apariencia tranquila del pueblo, la presencia de la Marina era imposible de ignorar, soldados rasos patrullaban el muelle en parejas, con armas reglamentarias y uniformes impecables, mientras un sargento supervisaba las operaciones desde una posición elevada, observando tanto a los civiles como al mar. Más atrás, cerca del camino empedrado que conducía al interior del pueblo, se alzaba el cuartel de la Marina, una edificación sobria pero sólida, construida para resistir tanto el clima como posibles disturbios. No muy lejos del muelle, destacaba una estructura que rompía con la modestia general del pueblo, el Banco de Goldreich, un complejo de gran tamaño para una isla tan pequeña. Sus muros reforzados y su diseño funcional contrastaban con las viviendas blancas de tejados naranjas que lo rodeaban. Decenas de trabajadores entraban y salían por turnos, custodiados discretamente por personal de seguridad privada y observados, a distancia, por la Marina local. El banco era un recordatorio silencioso de que Baterilla, aunque humilde en apariencia, tenía un valor estratégico que iba más allá de la pesca. En uno de los extremos del puerto, un barco de la Marina permanecía atracado, claramente distinto a las embarcaciones civiles. Su casco limpio, su bandera ondeando con firmeza y la disciplina visible en su tripulación dejaban claro que no se trataba de una visita rutinaria. Varias cajas selladas habían sido descargadas previamente y trasladadas al cuartel, pero la atención de los oficiales no estaba puesta en la carga, sino en un único prisionero. El prisionero, custodiado por varios soldados marines, permanecía encadenado con grilletes reforzados y un dispositivo de seguridad adicional claramente diseñado para limitar sus capacidades. Su identidad no había sido anunciada públicamente, pero los rumores corrían como pólvora entre los habitantes del pueblo, algunos susurraban que se trataba de un criminal de alto valor, otros que su captura había costado demasiadas vidas como para ser un simple pirata. Lo único seguro era que su traslado no sería sencillo. La orden era clara, el prisionero debía ser entregado en el puerto secundario de la isla, al otro lado de Baterilla, donde un grupo de Cipher Pol aguardaba para hacerse cargo del traslado definitivo. Sin embargo, no existía una ruta marítima directa y segura entre ambos puntos. Las corrientes, los arrecifes y la falta de infraestructura obligaban a realizar el trayecto por tierra, atravesando la jungla que rodeaba el volcán de Baterilla. Más allá del último conjunto de casas del pueblo, el paisaje cambiaba de forma abrupta. Los caminos empedrados daban paso a senderos de tierra, flanqueados por palmeras altas y una vegetación cada vez más densa. El sonido del mar se desvanecía poco a poco, sustituido por el canto de aves tropicales, el zumbido constante de insectos y el crujir ocasional de ramas movidas por animales invisibles. La jungla parecía viva, observando cada paso que se daba en su interior. Dominando el corazón de la isla se alzaba el volcán de Baterilla, una colosal montaña de más de dos mil metros de altura. Sus laderas, cubiertas de vegetación exuberante, ocultaban antiguos ríos de lava solidificada y cavernas formadas hace siglos. Aunque oficialmente estaba catalogado como inactivo, emanaba una presencia inquietante, como un gigante dormido que jamás debía ser perturbado. En ciertos puntos del camino, el suelo se sentía cálido bajo las botas, y pequeñas columnas de vapor escapaban de grietas naturales, recordando que el volcán no estaba del todo muerto. La ruta hacia el puerto secundario no era un camino formal, sino una sucesión de senderos utilizados ocasionalmente por pescadores, exploradores y personal autorizado del banco. Puentes improvisados de madera cruzaban riachuelos ocultos bajo el follaje, y claros naturales ofrecían breves respiros antes de volver a internarse en la espesura. Era un terreno ideal para emboscadas, accidentes o encuentros inesperados. Mientras tanto, en el extremo opuesto de la isla, el puerto secundario permanecía en una tensa calma. Mucho más pequeño y menos desarrollado que el principal, consistía en un muelle de piedra y madera, con apenas unas pocas edificaciones de apoyo. Allí, varias figuras vestidas de negro aguardaban en silencio, agentes de Cipher Pol, inmóviles como estatuas, con la mirada fija en el sendero que emergía de la jungla. No hablaban, no gesticulaban, no mostraban impaciencia, su sola presencia imponía una presión invisible sobre el lugar. Todo estaba dispuesto, la escolta debía partir.
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Resumen
En este primer post no hay un resumen, lean y asuman cada una de las palabras que he narrado y actuen en post a esto, pueden narrar todos su llegada al puerto o bien narrar que por algun motivo ya estaban allí.
Información importante
Para mi es un placer poder narrarles esta aventura que podria dar continuidad a una aun mas importante de la cual Akira tiene información previa, tendran que elegir entre ustedes quien será el lider en este momento porque esa persona tiene un objetivo distinto asi como pueden leer. Diviertanse.