Naufragio de Plumas y Escamas :: Pasado :: Privado
#4
El sol de aquella tarde impregnaba de un calor abrasador toda la playa, y una brisa suave acariciaba mis plumas, meciéndolas a merced del viento. El brillo de la luz reflejada en las olas, chocaba con la piel blanquecina de aquella bella dama que yacía frente a mi, jugando en la arena como una niña pequeña. Unos brillos azules se desprendían de su cuerpo, a causa de sus escamas y su bello cabello celestino, y aun asi en lo que mas se perdía mi mirada, era en el destello dorado de sus hermosos ojos.

-Ugh- Solté un sonido de disgusto. ~Diablos. Al parecer ya sabe quien soy. No creí que me hubiera notado, no soy de los que destacan mucho. A diferencia de ella...~ Volví a distraerme con su mirada y ahora también con su sonrisa, el echo que se hubiera ensuciado adorablemente el rostro, tampoco ayudaba. 

La señorita empezó a hablar sin descanso, tanto así que, para mi, alguien quien no esta acostumbrado al intercambio pronunciado de palabras, me empezó a dar vueltas la cabeza. -Eh?..-,  -A...-, -Este...-, -Yo...- Eran las unicas cosas que alcanzaba a responder, tratando de seguirle el ritmo de la conversación a la señorita. Al final termine con los ojos arremolinados de la confusión.


Para cuando me di cuenta, por algún motivo fuera de mi entendimiento. Me encontraba tumbado, de rodillas sobre el arena, con mis manos ayudando a la señorita de cabellera celeste en la construcción de su castillo de arena.

~¿Que estoy haciendo?... Para empezar nunca e echo un castillo de arena y ahora estoy aquí ayudando a una desconocida a construir uno en lugar de estar buscando en los escombros del barco~ Refunfuñaba entre mis pensamientos mientras con mis manos seguía acumulando arena en pequeños montones.

Sin embargo, un ápice de culpa me golpeo al voltear la vista a la señorita, y ver como esta con su rostro irradiando felicidad y pureza, me contaba como tenia planeado la construcción de su extraño castillo. Mis alas en respuestas a ese impulso de emoción, revolotearon un poco dejando caer un par de plumas a mis costados.

~Talvez no este de mas despejarme un poco jugando un rato~ Termine desistiendo de mi molestia inicial, con la justificación de un descanso que en realidad si me era necesario. Los pensamientos me habían estado torturando desde lo de aquella noche.

[Imagen: HgdUqPU.png]

Estuve luchando por un buen rato, tratando de levantar una torre de arena como me era posible, a pesar de siempre haber sido alguien hábil con los dedos, las manualidades no se me daban especialmente bien. Y sumado a eso me distraía cada cierto tiempo, con la deslumbrante belleza que tenia por compañera de juegos.

En uno de esos momentos de mirada, ella empezó a mencionar a Kelvin.

-A... Si, te refieres a Kelvin. El tiende a hacer esas cosas- ~En eso nos parecemos un poco~Dije finalmente con una pequeña sonrisa surgiendo en mis labios.
Como ella podía notar, no era alguien de muchas palabra, menos con los desconocidos, además de que ella era especialmente abrumante si de socializar hablamos. Me sentía como un pequeño ratón al merced de un joven gato juguetón y energético. 

La mención de Kelvin provocó que regresara la vista al mar a  nuestro lado, viendo como los escombros del barco flotaban entre sus olas. ~Espero que no se entere que me dedique a jugar en la arena con una desconocida. Seria algo vergonzoso~.

Un abrupto silencio domino de repente la playa, lo cual era raro con esta señorita al lado. El silencio duro apenas un par de segundos pero fue suficiente para captar mi atención devuelta al rostro de aquella belleza. Por un segundo logre ver en sus ojos ese típico brillo, un brillo de alguien que no quiere recordar, ese brillo que ya había visto muchas veces con anterioridad.

~... Así que ella tambien la paso mal aquel día. No es una sorpresa, apenas algunos salimos con vida de esa pesadilla. Supongo que su personalidad la protege de esos recuerdos... Ojala tener esa inocencia~ Mientras ella seguia con su relato con normalidad, rememore aquellos días que cuide de aquella niña mientras escapa de Ikaros.

Un sentimiento de protección comenzaba a  surgir en mi interior, mientras veia como tal belleza hablaba alegremente frente a mi. Esta señorita, con su energía e inocencia me afecta en las fibras sensibles, probablemente esa sea la razón de que baje mi guardia en su presencia, aunque esto normalmente solo me ocurre con los niños.

-Aag- ~¿Por que eres asi Einarr?~ Me reproche por mi blandeza mientras me revolvía el pelo con una mano en señal de una leve frustración. -ugh- Termine con arena en el pelo sin querer.

Me levante de la arena extendiendo mis alas de par en par y tratando de animarla o distraerla de esos pensamientos, respondí a su pregunta en un tono mas alegre y con una leve sonrisa en el rostro.

-A decir verdad, si, mi gran amigo me llevaba en sus enormes ropajes comooo...- voltee a un lado, en el suelo, ahí se encontraba tirada mi gabardina. Rápidamente me agache para tomarla. Y, volviéndome a levantar, la sacudi provocando que un pequeño denden mushi callera rodando en su caparazón -Como este pequeño amigo- Termine de decir mientras Hato (El denden mushi) salía de su caparazón mareado por las sacudidas.

~Uy... lo siento Hato, pero es por una buena acción, luego te recompenso con unas buenas lechugas~ Pensé como si Hato pudiera escucharme telepáticamente, lo cual obviamente no era posible.

-Este es Hato, puede ser el guardián del castillo, el que no dejara entrar a los cangrejos malvados- Dije mientras me colocaba de cuclillas cerca de Hato y el castillo apenas en obras.

Tome una de las plumas que se me habían caído en la arena y  la coloque, clavándola en la punta de una de las torres que llevábamos construidas.
-Podemos utilizar esto para indicar donde esta la cúpula para las personas con alas- Le dije sonriendo un poco mas.

Estaba hablando mucho mas de lo que era normal para mi, pero, el ver a esta señorita, hace que quiera verla sonreir, es probable que sea por su inocencia infantil o talvez por su gran belleza, no lo tenia claro, pero aun asi ese sentimiento me llevaba a querer jugar junto a ella.

-Veras...- Mi desconfianza me hizo dudar por un segundo si decirle o no. -...Vine a esta playa para buscar cosas útiles que hayan sobrevivido al hundimiento del barco comercial. Dijiste que sabias nadar muy bien ¿verdad?, talvez quisieras acompañarme a buscar despues de terminar el castillo- Dije con un poco de duda en mi voz, aun cuando ella tocaba mis fibras sensibles, seguía dudoso sobre como era el actuar de ella.

Apariencia de Hato
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RE: Naufragio de Plumas y Escamas :: Pasado :: Privado - por Einarr - 16-01-2026, 03:28 AM

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