Año 17
Primavera
Día 30
La selva de Little Garden se extiende como un océano verde y primitivo, donde árboles colosales entrelazan sus copas formando un techo casi impenetrable, del que gotea una humedad constante que oscurece la piedra y engorda las raíces que serpentean por el suelo, creando un terreno irregular marcado por huellas antiguas, algunas demasiado grandes para pertenecer a criaturas comunes del Grand Line. El aire es pesado y cálido, transporta el olor de hojas trituradas, tierra removida y sangre vieja, como si la isla misma llevara siglos observando enfrentamientos sin intervenir.
En un claro abierto a la fuerza, donde la vegetación parece haber sido arrancada, se alza un pequeño monolito de piedra negra, cubierto de símbolos erosionados por el tiempo, grabados con una intención que ya nadie es capaz de recordar, pero cuya presencia sigue imponiendo respeto incluso a las bestias más salvajes. Alrededor del monolito, restos de trampas rotas y lanzas primitivas abandonadas, indican una actividad reciente, una interrupción torpe de algo que llevaba demasiado tiempo dormido. Mientras un pulso casi imperceptible recorre la superficie del monolito, expandiéndose en ondas que hacen vibrar el suelo con una cadencia lenta y antinatural.
Desde la espesura de la maleza cercana, ramas gruesas se quiebran con un estruendo seco, y la maleza se abre para dejar paso a un dinosaurio de gran tamaño. Un T-Rex cubierto de cicatrices que no han terminado de cerrar, con marcas irregulares en la piel que recuerdan vagamente a los símbolos del monolito, como si ambos compartieran un origen común. Sus movimientos son erráticos, carentes de la precisión habitual de un depredador, y cada uno de sus pasos resuena en el claro con una fuerza desmedida, levantando polvo y fragmentos de piedra que caen como una lluvia breve y sucia.
Más atrás, en los márgenes del claro, varias figuras humanas retroceden de forma desordenada, tropezando entre sí, con el pánico evidente en la forma en que aprietan sus armas improvisadas, conscientes de que aquello que despertaron ya no responde a órdenes ni promesas, sino únicamente a un impulso primitivo amplificado por la energía que emana del monolito. El pulso se acelera, la piedra emite un sonido grave y profundo, y una bandada de criaturas aladas abandona los árboles cercanos en un estallido caótico de alas y gritos.
A lo lejos, el volcán de la isla exhala una columna de humo oscuro que se eleva lentamente hacia el cielo, como si Little Garden misma estuviera conteniendo la respiración, observando el claro con la paciencia de algo que ha visto este tipo de escenas repetirse innumerables veces, sabiendo que, pase lo que pase, la selva volverá a crecer sobre los restos.
El dinosaurio inclina la cabeza, clava las garras en la tierra blanda y emite un rugido que hace temblar el monolito, provocando que una grieta recorra su superficie y que los símbolos antiguos brillen durante un instante fugaz, anunciando que aquello que fue despertado aún no ha terminado de manifestarse. La selva permanece en silencio, expectante, mientras el pulso de la piedra se vuelve más rápido y el aire mismo parece cargarse de una tensión invisible que amenaza con romper el equilibrio ancestral de la isla.
Información y resumen
*Pienso* -Hablo- Narro
![[Imagen: 5IZMHzN.jpeg]](https://i.imgur.com/5IZMHzN.jpeg)
