17-01-2026, 05:46 PM
Ahora entendía mejor a que se refería la muchacha, ladeando la cabeza hacia un lado mientras la escuchaba hablar ¿Él era directo? Le costaba socializar, por lo que en cierta parte se sentía halagado de que no estuviese siendo un impedimento a la hora de conversar con ella; parecía que los mensajes estaban siendo claros, y no le estaba resultando un incordio a la muchacha como él solía pensar. — Oh, perdón, pensé que te referías a contratar mis servicios como carpintero... —Entonces ¿Lo estaba invitando a navegar juntos? Dudó por un momento rascando su barbilla con cierto nerviosismo, le sentaría mal rechazar una propuesta de buenas a primeras pero cierto era que él ya contaba con una tripulación. — El juguito está más que bien, muchas gracias por su amabilidad —Hizo una ligera reverencia con la cabeza como agradecimiento, siguiendo el andar de la muchacha sin detenerse.
No comprendía las sutilezas detrás del actuar de la joven, ni buscaba entre líneas poder entenderla, simplemente tomaba lo que ella compartía para ir dando forma al rompecabezas de su esencia. Era amable sí, y cualquiera que fuese amable con él ya tenía un punto a favor pese a la timidez del muchacho.
Preparó uno de los taburetes cercanos al mostrador del puesto de los jugos, y se lo dejó listo a Elara antes de hacer lo mismo con uno para él tomando asiento mientras. — ¿La revolución? —Preguntó curioso procediendo a probar el jugo de piña. No tenia alcohol, lo cual era bueno visto cómo se ponía cuando se embriagaba, pero estaba fresco; ideal para un día como ese donde, con una temperatura templada y una brisa fresca pese al sol el ya estaba sufriendo el calor.
Por unos segundos meditó que podría implicar el ser un revolucionario, pensando en lo único que podía encontrar como un hilo conductor hacia algo que él conocía quizás con un poco más de familiaridad. — ¿Es como ser pirata? —Se preguntó curioso queriendo saber más al respecto. — Yo soy un pirata, ahora mismo estoy viajando con los Piratas del Cabaret —En honor a la verdad que ella esgrimía decidió hacer lo mismo ¿Qué sería lo peor que podía pasar? ¿Una contienda, o un enfrentamiento? Moneda corriente para el muchacho.
Al hablar notó que la actitud de la persona que atendía se mostraba más rígida, nerviosa, más hizo caso omiso a eso sonriéndole con un ademán mientras mostraba su vaso con jugo para que ésta persona entendiese que el jugo estaba delicioso. Fue ignorado a posta, más no le molestó.
— ¿Y cómo habría que cambiar el mundo? No lo conozco lo suficiente para saber si quiero cambiarlo, pero definitivamente no voy a dejar que me pisotee... —Había convicción en sus palabras, hablaba como quien estuviese enfrentando un desafío. Su mirada normalmente tímida y esquiva mostraba una confianza inusitada cuando aseguraba que nadie lo haría agachar la cabeza, tragarse sus palabras o dar marcha atrás con sus objetivos. — Me voy a volver más fuerte, y más fuerte hasta que nadie pueda imponer su libertad por sobre la mía... Pero es algo egoísta, no es por los demás, si no por mí y las personas que quiero. Soy una persona egoísta.
No comprendía las sutilezas detrás del actuar de la joven, ni buscaba entre líneas poder entenderla, simplemente tomaba lo que ella compartía para ir dando forma al rompecabezas de su esencia. Era amable sí, y cualquiera que fuese amable con él ya tenía un punto a favor pese a la timidez del muchacho.
Preparó uno de los taburetes cercanos al mostrador del puesto de los jugos, y se lo dejó listo a Elara antes de hacer lo mismo con uno para él tomando asiento mientras. — ¿La revolución? —Preguntó curioso procediendo a probar el jugo de piña. No tenia alcohol, lo cual era bueno visto cómo se ponía cuando se embriagaba, pero estaba fresco; ideal para un día como ese donde, con una temperatura templada y una brisa fresca pese al sol el ya estaba sufriendo el calor.
Por unos segundos meditó que podría implicar el ser un revolucionario, pensando en lo único que podía encontrar como un hilo conductor hacia algo que él conocía quizás con un poco más de familiaridad. — ¿Es como ser pirata? —Se preguntó curioso queriendo saber más al respecto. — Yo soy un pirata, ahora mismo estoy viajando con los Piratas del Cabaret —En honor a la verdad que ella esgrimía decidió hacer lo mismo ¿Qué sería lo peor que podía pasar? ¿Una contienda, o un enfrentamiento? Moneda corriente para el muchacho.
Al hablar notó que la actitud de la persona que atendía se mostraba más rígida, nerviosa, más hizo caso omiso a eso sonriéndole con un ademán mientras mostraba su vaso con jugo para que ésta persona entendiese que el jugo estaba delicioso. Fue ignorado a posta, más no le molestó.
— ¿Y cómo habría que cambiar el mundo? No lo conozco lo suficiente para saber si quiero cambiarlo, pero definitivamente no voy a dejar que me pisotee... —Había convicción en sus palabras, hablaba como quien estuviese enfrentando un desafío. Su mirada normalmente tímida y esquiva mostraba una confianza inusitada cuando aseguraba que nadie lo haría agachar la cabeza, tragarse sus palabras o dar marcha atrás con sus objetivos. — Me voy a volver más fuerte, y más fuerte hasta que nadie pueda imponer su libertad por sobre la mía... Pero es algo egoísta, no es por los demás, si no por mí y las personas que quiero. Soy una persona egoísta.
![[Imagen: xNGUFie.png]](https://i.imgur.com/xNGUFie.png)
