19-01-2026, 03:18 PM
Mientras observaba la nuca blanca de aquel enmascarado, dueño, amo y señor de todo lo que estaba justo frente a sus narices, el pelirrojo realizó una pregunta simple aunque, honestamente, repleta de curiosidad. Sintió el cuerpo del sujeto detenerse en su marcha en ascenso hacia el navío y, volteando, pudo observar, incluso desde la máscara, aquellos orbes ambarinos que había visto con anterioridad clavándose sobre los suyos, celeste brillante -...qué pasa.- preguntó sin siquiera preguntar, porque un silencio sepulcral, de al menos cuatro segundos, invadió la escena.
Hasta que ocurrió la respuesta que cambiaría su expresión de duda a una genuinamente desconcertada.
— No tengo ni puta idea —
![[Imagen: T35yLyR.png]](https://i.imgur.com/T35yLyR.png)
En la diferencia de altura que yacía entre ambos, el pelirrojo le miró mientras podía prestarse perfecta atención a cómo, automáticamente, comenzó a ponerse nervioso; Sí, Owen era un chico que se aventuraba sin codicia ni temor a cualquier afronta que su ser tuviese que encarar. Lamentablemente, Sohem era quien lo arrastraría hacia un camino de ida en pos de poder obtener la primera parte de lo más importante de su vida: El poder para cambiar las cosas. No hablamos de algo místico, ni esotérico ni abrastacto, sino, en lo pura y enteramente literal. Nadie que se precie querer "cambiar algo" puede, simplemente, "pensar-muy-fuerte" para que esto suceda -...flipante...- su mano mala (la derecha) llevó su dedo índice y pulgar hacia el puente de la nariz, apretando el entre-cejo en un pequeño pellizco. La izquierda, casi en un acto reflejo, volvió a guardarse sobre su bolsillo sintiendo, accidentalmente, aquella esferita pinchuda que nuevamente volvía a recordarle algo tan simple como real: Debía tomar una decisión, y debía hacerlo ya.
Una cosa era curiosa: Mientras que a Jin directamente le decía que fuese llamado como "Jefe", no parecía responder con la misma autoridad ni en contra de Owen ni de Gwen, ¿Acaso, debido al pacto tácito que tenía con ambos, no afirmaba tenerlos como parte de su empresa bancaria? Aquello provocó cierta mueca de sorpresa en el muchacho de cabellos rojos que, sin soltar a su compañera, resonó una única palabra en su cabeza -Oyabun.- lo repitió por lo bajo, jamás había escuchado un término semejante. Primero fue Yonko, Oyabun, el muchacho no sabía si todas esas terminologías eran códigos para referirse a alguien con un rango en particular o una manera especial de referirse a alguien.
Seguido del salto dado por Sohem con aquel canino transformado en caballo hacia el navío, Owen le observó en ese pequeño margen de distancia que les separaba. No habría marcha atrás. No habría camino de vuelta. No habría "un punto de retorno" a partir de ahora. Como guía que el muchacho solía ser para su compañera (Aunque ya no la necesitase tanto gracias a la ayuda de esa lagartija morada que servía de montura) miró cómo, el enmascarado, movilizaba nuevamente a sus soldados. Era hora de partir, como si la campana de salida de una carrera ya hubiese sonado, una y otra vez, y los estuviese esperando a aquellos tres. Su ceño se frunció. Su mano izquierda, sosteniendo aquella esferita, la apretó.
![[Imagen: 6aa9dbcf2c139ac3c4ee34b4033b3494.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/6a/a9/db/6aa9dbcf2c139ac3c4ee34b4033b3494.jpg)
-Es a todo o nada, Gwen.-
Y, generando una pequeña tensión muscular debido a su caminar adelantado en la unión de ellos dos, le daba pie a su compañera (Y la lagartija morada) que, a su vez, saltasen hacia el navío para poder subirse a un camino del cual ninguno de los dos sabía dónde les depararía -Y apuesto mil trillones de berries a que cambiaremos este mundo.- para, una vez adentro de aquel oscuro, metálico y algo aparatoso barco subidos, comenzar un viaje sin ningún rumbo claro pero con un único objetivo: El cambio. ¿Del mundo? Para nada.
De ellos mismos.
-O me moriré intentando cambiarlo.-
-Y protegiéndote a la vez.-
Desactiva la bomba:
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
