20-01-2026, 04:08 AM
No había robado nada en unas horas y como si fuera una manía ya estaba desesperada, un barcito mugriento me llama demasiado la atención para un RDSP, si papito, un robo disimulado sin pelea o eso espero, con tanto hombre musculoso y ebrio nadie sabrá quien le robo. Adentro había hombres grandes, musculosos, ebrios hasta el olvido, con manos torpes, bolsillos abiertos y sus carteras asomándose como peces lentos y confiados. Nadie mira a una gyojin azulada y gelatinosa dos veces, algunos pueden reírse mientras que otros apartan la vista con incomodidad, para mi perfecto, invisibilidad social en su máximo esplendor.
Pase por el lado de un hombre, ese que esta mas cerca de la entrada y con un simple roce tomé su billetera haciéndome la inocente por rozarle. —Ay! Perdoname papasito, no te vi. — Los hombres, sin importar la especie, son criaturas simples, te acercas, los miras con ojos de yo no fui y ya caen redonditos, seguí caminando como si nada, con el corazón latiendo despacio y las manos ligeras, sintiendo el peso ajeno escondido contra mi cuerpo. Un robo limpio, silencioso, sin pelea. De esos que casi no cuentan pero que me devuelven la calma, aunque sea por un rato.
Me posicione en la barra donde vi un par de personas, y con tan solo verlos directamente supe que uno de ellos era el capitán, un gyojin grande, de pecho fuerte, imponente le dijo capitán a un humano común y corriente, raro, si, pero fue lo que pude leer en sus labios, para mi fue un bingo total, si esta gente es pirata, tengo un botín asegurado si uno de ellos cae por mis encantos, solo tengo que dejarme llevar y tendré un viaje gratis hacia la próxima isla y muy posiblemente tesoros que no puedan caber ni siquiera en mis bolsas.
—Hola preciosos, ¿que hacen tres caballeros tan guapos en este bar mugriento? glup — Me acerqué como quien no quiere la cosa esperando a ser recibida sin problemas, era la mejor forma, no no, la única forma de hecho, conociendo a los de mi especie no suelen confiar tan rápido en los demás, lo digo por experiencia propia. —Mi nombre es Melly, puedo llevarlos a un lugar mas... glup — Tome una pausa para mirar a los tres hombres y a la mujer tambien. — Mas de su estilo, esto es un chiquero. — Aunque tambien se que los piratas adoran los lugares sucios donde hay alcohol asqueroso y peleas.
Pase por el lado de un hombre, ese que esta mas cerca de la entrada y con un simple roce tomé su billetera haciéndome la inocente por rozarle. —Ay! Perdoname papasito, no te vi. — Los hombres, sin importar la especie, son criaturas simples, te acercas, los miras con ojos de yo no fui y ya caen redonditos, seguí caminando como si nada, con el corazón latiendo despacio y las manos ligeras, sintiendo el peso ajeno escondido contra mi cuerpo. Un robo limpio, silencioso, sin pelea. De esos que casi no cuentan pero que me devuelven la calma, aunque sea por un rato.
Me posicione en la barra donde vi un par de personas, y con tan solo verlos directamente supe que uno de ellos era el capitán, un gyojin grande, de pecho fuerte, imponente le dijo capitán a un humano común y corriente, raro, si, pero fue lo que pude leer en sus labios, para mi fue un bingo total, si esta gente es pirata, tengo un botín asegurado si uno de ellos cae por mis encantos, solo tengo que dejarme llevar y tendré un viaje gratis hacia la próxima isla y muy posiblemente tesoros que no puedan caber ni siquiera en mis bolsas.
—Hola preciosos, ¿que hacen tres caballeros tan guapos en este bar mugriento? glup — Me acerqué como quien no quiere la cosa esperando a ser recibida sin problemas, era la mejor forma, no no, la única forma de hecho, conociendo a los de mi especie no suelen confiar tan rápido en los demás, lo digo por experiencia propia. —Mi nombre es Melly, puedo llevarlos a un lugar mas... glup — Tome una pausa para mirar a los tres hombres y a la mujer tambien. — Mas de su estilo, esto es un chiquero. — Aunque tambien se que los piratas adoran los lugares sucios donde hay alcohol asqueroso y peleas.
