20-01-2026, 08:17 AM
Los ojos de Jin no podían apartar la mirada de la muchacha. No le importó ser empujado, ni siquiera prestaba atención a si necesitara o no fumar un cigarrillo. Sus ojos solo observaban a la muchacha, la forma de trabajar de Kiyoshi. Llegó un punto en que incluso se encontró a sí mismo mordiéndose la uña del pulgar debido al propio nerviosismo. A duras penas parpadeaba, el sudor frío lo acompañaba con la preocupación y más al no comprender qué diantres acababa de ocurrir.
Akura, por otro lado, en un inicio no parece encontrar reacción, hasta que el inhalador hace su función. En efecto, esos treinta segundos le resultan infinitamente largos a medida que la chica parece tener dificultades para responder correctamente y, sin embargo, el trabajo que aplica parece funcionar. Los ojos de Jin se centran en la muchacha, que muy lentamente va retomando su tono de piel. Los segundos pasan, y claramente la muchacha lentamente va volviendo a respirar, primero con agitación, luego despacio, a un ritmo constante y más normal. El alivio llegó en forma de torbellino en el propio Jin, descendiendo su cuerpo hasta casi encontrarse de rodillas, observando a la muchacha. Sus manos temblaban mientras ella poco a poco parecía retomar el aliento. El reproche de Kiyoshi le llegó como un jarro de agua fría. No mencionarle su problema con los disparos decía... Por dios...
Su mano temblaba, volviendo a elevarse sobre un lado de su rostro, tratando de buscar encajar piezas en sus recuerdos. No recordaba un episodio así, no sabía siquiera de dónde venía un ataque así. ¿Miedo? ¿Guardia baja? ¿Algún tipo de trauma que desconocía? Pero sí, efectivamente, cargó por completo el “meaculpa”. Conociendo los impulsos (bajo su experiencia) de Kiyoshi con su afán de disparar, de haber sabido que eso povocaría algo así en Akura, no habría ni intentado contratarlo... Pero era tarde para deshacer ese contrato. No se había percatado de que el cigarrillo seguía entre sus dedos hasta que separó la mano de entre su rostro, encontrándose con la muchacha incorporándose, respirando ya mucho más tranquila y normalmente. La tomó en sus brazos, con cuidado, caminando hasta la zona que había planeado inicialmente. Guió a Kiyoshi, sin apartar su mirada del camino. —Jin... puedo camina-...
La muchacha guardó silencio, apretando sus labios. Agradeció en silencio que Kiyoshi hubiera tomado el material de la muchacha. Afortunadamente no se encontraba demasiado lejos el lugar al que había planeado llevarlo en un inicio. Una caseta sencilla, pequeña, justo a un lado del parque, algo apartado de otros centros, casas habitables entre otras cosas. Parecía casi desierto, ni siquiera había seguridad, no visualmente al menos. Tomó una llave del bolsillo, abriendo la puerta principal en un clic, y abrió la puerta. El interior estaba impecable, omitiendo que estaba claro que hacía algún tiempo que no había sido habitado y que la limpieza había sido reciente. Sin embargo, había equipo médico básico; una camilla, estanterías con algunos escasos productos, mesa metálica para los objetos médicos... Todo preparado previamente para ese momento.
Jin dejó a la muchacha sobre la camilla, con cuidado, y la miró con un gesto serio. La muchacha solo evitó la mirada del hombre. Él se apartó de ella, escuchando a Kiyoshi hablar una vez más. Se apartó, dándoles el espacio que necesitaba, cruzándose de brazos y apagando el cigarrillo. Akura, por su parte, solo miró de reojo a Jin ante la pregunta de Kiyoshi, insegura. El silencio se volvió largo, Jin sabía qué buscaba ella, pero no planeaba abandonar la estancia. —Si me van a hacer pruebas exahustivas, no creo que sea buena idea desvestirme delante de ti. — Mierda... tenía un punto. Cerró los ojos, dejando escapar el aire desde su nariz, claramente molesto. —Luego espero los resultados, joven Maeda. — y salió de allí, cerrando la puerta tras de sí, esperando fuera de aquella habitación, caminando hasta donde se encontraba la sala de estar.
Akura, con algo más de confianza, observó al médico. —Lo siento... Pensé... Pensé que le harías daño... y me asusté. — Su voz sonaba más débil y cansada, aún dificultándose la recuperación de la joven. —Aún siento un poco de molestia en el pecho. Esto no es la primera vez que me pasa, pero lo intento guardar en secreto. Normalmente lo tengo bajo control, pero en situaciones inesperadas como antes, puedo llegar a tener algún ataque de asma... — Sus dedos se apretaron entre sí, uña con uña, una mala costumbre que tenía desde niña que solo lograba desgastar las mismas, siendo siempre el índice y el pulgar. —No se lo digas... No quiero que lo sepa.
Akura, por otro lado, en un inicio no parece encontrar reacción, hasta que el inhalador hace su función. En efecto, esos treinta segundos le resultan infinitamente largos a medida que la chica parece tener dificultades para responder correctamente y, sin embargo, el trabajo que aplica parece funcionar. Los ojos de Jin se centran en la muchacha, que muy lentamente va retomando su tono de piel. Los segundos pasan, y claramente la muchacha lentamente va volviendo a respirar, primero con agitación, luego despacio, a un ritmo constante y más normal. El alivio llegó en forma de torbellino en el propio Jin, descendiendo su cuerpo hasta casi encontrarse de rodillas, observando a la muchacha. Sus manos temblaban mientras ella poco a poco parecía retomar el aliento. El reproche de Kiyoshi le llegó como un jarro de agua fría. No mencionarle su problema con los disparos decía... Por dios...
![[Imagen: LPQmp8E.png]](https://i.imgur.com/LPQmp8E.png)
—No lo... No lo sabía... Es la primera vez que la veo reaccionar así...
Su mano temblaba, volviendo a elevarse sobre un lado de su rostro, tratando de buscar encajar piezas en sus recuerdos. No recordaba un episodio así, no sabía siquiera de dónde venía un ataque así. ¿Miedo? ¿Guardia baja? ¿Algún tipo de trauma que desconocía? Pero sí, efectivamente, cargó por completo el “meaculpa”. Conociendo los impulsos (bajo su experiencia) de Kiyoshi con su afán de disparar, de haber sabido que eso povocaría algo así en Akura, no habría ni intentado contratarlo... Pero era tarde para deshacer ese contrato. No se había percatado de que el cigarrillo seguía entre sus dedos hasta que separó la mano de entre su rostro, encontrándose con la muchacha incorporándose, respirando ya mucho más tranquila y normalmente. La tomó en sus brazos, con cuidado, caminando hasta la zona que había planeado inicialmente. Guió a Kiyoshi, sin apartar su mirada del camino. —Jin... puedo camina-...
![[Imagen: WBWoIvL.png]](https://i.imgur.com/WBWoIvL.png)
—Cállate hasta que te hagan las pruebas, Akura. Casi me das un infarto.
La muchacha guardó silencio, apretando sus labios. Agradeció en silencio que Kiyoshi hubiera tomado el material de la muchacha. Afortunadamente no se encontraba demasiado lejos el lugar al que había planeado llevarlo en un inicio. Una caseta sencilla, pequeña, justo a un lado del parque, algo apartado de otros centros, casas habitables entre otras cosas. Parecía casi desierto, ni siquiera había seguridad, no visualmente al menos. Tomó una llave del bolsillo, abriendo la puerta principal en un clic, y abrió la puerta. El interior estaba impecable, omitiendo que estaba claro que hacía algún tiempo que no había sido habitado y que la limpieza había sido reciente. Sin embargo, había equipo médico básico; una camilla, estanterías con algunos escasos productos, mesa metálica para los objetos médicos... Todo preparado previamente para ese momento.
Jin dejó a la muchacha sobre la camilla, con cuidado, y la miró con un gesto serio. La muchacha solo evitó la mirada del hombre. Él se apartó de ella, escuchando a Kiyoshi hablar una vez más. Se apartó, dándoles el espacio que necesitaba, cruzándose de brazos y apagando el cigarrillo. Akura, por su parte, solo miró de reojo a Jin ante la pregunta de Kiyoshi, insegura. El silencio se volvió largo, Jin sabía qué buscaba ella, pero no planeaba abandonar la estancia. —Si me van a hacer pruebas exahustivas, no creo que sea buena idea desvestirme delante de ti. — Mierda... tenía un punto. Cerró los ojos, dejando escapar el aire desde su nariz, claramente molesto. —Luego espero los resultados, joven Maeda. — y salió de allí, cerrando la puerta tras de sí, esperando fuera de aquella habitación, caminando hasta donde se encontraba la sala de estar.
Akura, con algo más de confianza, observó al médico. —Lo siento... Pensé... Pensé que le harías daño... y me asusté. — Su voz sonaba más débil y cansada, aún dificultándose la recuperación de la joven. —Aún siento un poco de molestia en el pecho. Esto no es la primera vez que me pasa, pero lo intento guardar en secreto. Normalmente lo tengo bajo control, pero en situaciones inesperadas como antes, puedo llegar a tener algún ataque de asma... — Sus dedos se apretaron entre sí, uña con uña, una mala costumbre que tenía desde niña que solo lograba desgastar las mismas, siendo siempre el índice y el pulgar. —No se lo digas... No quiero que lo sepa.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
